SELECCIÓN ESPAÑOLA

Jaque a la piedra filosofal de Luis Enrique: ¿Qué pasa cuando tapan a Busquets?

España es el equipo que da más pases del Mundial (897), aunque el de Badia no aparece entre los seis primeros de su equipo.

Luis Enrique y Busquets, conversando. /Getty
Luis Enrique y Busquets, conversando. Getty
Albert Blaya

Albert Blaya

Los pases se suceden en una cadena ininterrumpida. Tac. Tac. Tac. Pero son pases con trampa, mensajes envenenados. La cadencia es alta, pero los envíos van de lado a lado sin penetrar el bloque japonés. Cuando llega a la banda, una pérdida. El caos. Treinta segundos después, cuando la pelota vuelve a llegar a banda, vuelve a sucederse otra pérdida. Busquets, en medio, corre sin llegar a ningún sitio y alejado de la pelota. De repente, el balón ya no le pertenece.

Dijo Luis Enrique antes de empezar la cita mundialista sobre Busquets que en situaciones en las que el equipo está junto es el mejor centrocampista del mundo, que si el campo se hace largo, sufre. Una frase que esconde un tesoro que debe ser protegido: con Sergio la Selección solo puede jugar a un plan de partido… y evitar que el rival lo descubra. Japón y Alemania ya destaparon parcialmente el secreto, y en la esquina aguarda una Marruecos que puede castigar todo aquello que España no domina. ¿Qué pasa si Busquets no la toca?

Para hablar del partido ante Marruecos, se debe mirar todo lo acontecido en este torneo. Busquets está viviendo su peor año desde que debutó en el FC Barcelona: el que menos balones pasa, el que menos roba y en el que menos peso está teniendo en el equipo. Con todo, Luis Enrique sigue confiando en un futbolista que parece llevar implícito un mensaje críptico que solo con él puede ser leído.

En su debut, Sergio Busquets completó 86 pases en el que fue una bacanal de fútbol para los de Lucho. Alemania fue otra historia. A pesar de completar todo el partido (ante Costa Rica jugó solo 63 minutos), se quedó en 34 pases. Ante Japón, partido en el que España amasó más del 80% de la posesión, Sergio se quedó en 'solo' 66 pases. Digo solo, porque fueron 50 menos de los que dio Pedri y solo 13 más que un Balde que jugó 67 minutos. ¿Qué hay detrás de estos números?

La red de pases de España en los segundos tiempos ante Japón y Alemania, se aprecia cómo Busquets apenas participa en la circulación, quedando desconectado y con los interiores bajando demasiado.  Albert Blaya
La red de pases de España en los segundos tiempos ante Japón y Alemania, se aprecia cómo Busquets apenas participa en la circulación, quedando desconectado y con los interiores bajando demasiado. Albert Blaya

España es el equipo que da más pases del Mundial (897) a distancia del segundo, que es Argentina (660), pero eso no se traduce en un alto volumen de Busquets. De hecho, Sergio promedia 68 pases por encuentro, a mucha distancia de Pedri (97). España no está pudiendo conectar con su pivote y esto tiene consecuencias muy peligrosas y nada positivas para el equipo.

La desconexión de Busquets con la circulación genera una serie de fisuras que, tarde o temprano, quedan expuestas, sobre todo ante equipos que transitan bien y son capaces de amenazar la espalda de la defensa. Japón y Alemania lo hicieron, y Marruecos tiene herramientas para cortocircuitar pasillos interiores y amenazar a España en transición con Hakimi, Amrabat o Ziyech. ¿Cómo se generan estas fisuras?

Que Busquets quede tapado obliga a que Luis Enrique tenga que buscar alternativas para progresar. Con los laterales bajos para tener superioridad se consigue, pero a la vez provoca que, si el rival está bien posicionado, los interiores no aparezcan. Ahí, Pedri juega un papel crucial. En vez de recibir muy arriba, donde pueda ser más decisivo, esto le obliga a contactar con el balón muy abajo. Que Pedri descienda, genera una falta de juego interior alarmante, y España ahí tiende a circular de lado a lado, formando una U que redunda las posesiones.

Secuencia en la que se aprecia lo comentado anteriormente, con Pedri teniendo que recibir muy hundido y la jaula que Japón formó alrededor de Busquets para aislarle.  Albert Blaya
Secuencia en la que se aprecia lo comentado anteriormente, con Pedri teniendo que recibir muy hundido y la jaula que Japón formó alrededor de Busquets para aislarle. Albert Blaya

Otro factor son las pérdidas de balón. Unas que nacen, precisamente, de lo comentado anteriormente. España acumula mucha posesión y lo hace de una única forma. Rara vez se busca el juego en largo para disuadir al rival de venir a presionarte, hay pocos desmarques de ruptura y a ratos España juega a no perderla, que puede resultar peligroso. ¿El problema? Que en ese juego conservador, la falta de movimientos agresivos y que tu pivote (Busquets) no participe lo debido, genera una circulación previsible.

En esta acción, Gavi (por detrás de Carvajal) es el jugador que ha tenido que hundirse para entrar en contacto con el cuero. España circula de lado a lado sin intencionalidad y Carvajal pierde la pelota, provocando una transición a la que Busquets no llega.  Albert Blaya
En esta acción, Gavi (por detrás de Carvajal) es el jugador que ha tenido que hundirse para entrar en contacto con el cuero. España circula de lado a lado sin intencionalidad y Carvajal pierde la pelota, provocando una transición a la que Busquets no llega. Albert Blaya
Esta es la consecuencia de una pérdida con el equipo desestructurado y con un Busquets que, en estas situaciones, está lejos de poder solventar los problemas.  Albert Blaya
Esta es la consecuencia de una pérdida con el equipo desestructurado y con un Busquets que, en estas situaciones, está lejos de poder solventar los problemas. Albert Blaya

¿Cómo solventar estos problemas? Busquets es un pivote que necesita de un ecosistema en el que existan muchas líneas de pase y, consecuentemente, mucho movimiento alrededor. Si el rival tapa a Sergio con un jugador encima, su rango de acción se ve taponado, y carece de la movilidad para buscar otras rutas. Así, siempre tendrá que ser compensado desde el colectivo.

Una de las formas que tiene para hacerlo es invertir roles en un perfil (el interior se abre, el lateral sube y el extremo se cierra), generando así una línea de pase extra. Pero eso es peligroso si pierdes la pelota y tu lateral está muy arriba. Con Hakimi en banda derecha, es un peligro que conviene tener atado.

Busquets es insustituible, y como tal, un modelo de juego que reposa únicamente en su figura. Pero España está notando las contradicciones en querer seguir viviendo sólo con Sergio y el hecho de no poder encontrarlo con continuidad ni en las zonas que querría. Como querer madrugar todos los días y no encontrar el despertador.