El plan maestro del Leipzig con Gvardiol
Rechazó ¡105 millones! del Chelsea el pasado verano.

Josko Gvardiol (20 años) es una de las grandes sensaciones de este Mundial de Catar. Su gran rendimiento ha sorprendido a algunos, aunque a quienes no ha pillado por sorpresa es a los responsables del Leipzig, su actual club. ¿La explicación? El verano pasado rechazaron una oferta de 105 millones de euros (90 fijos y 15 más en variables) procedente del Chelsea porque estaban convencidos de que esta Copa del Mundo iba a revalorizarlo todavía más.
Un plan que ahora se ve como maestro, pero que en el momento se consideró casi una locura. Esa cifra estaba fuera de mercado por un central, por lo que se antojaba complicado que aumentara todavía más. Su valor entonces, según Transfermarkt, era de 35 millones, por lo que aquello hubiera supuesto aceptar un traspaso por el triple de su precio objetivo. Una locura que ahora no se ve como tal: su valor ha subido hasta los 60 millones… a la espera de una nueva actualización tras el Mundial.
La subasta se ha abierto y la jugada es perfecta para el Leipzig: va a disfrutar del central croata una temporada más y además va a sacar todavía más dinero por él. Es una política que suelen seguir con sus futbolistas, con ejemplos como Timo Werner, al que aguantaron varias ventanas de mercado hasta que aceptaron una oferta por él. El RB Leipzig se gestiona como una empresa más que como un club de fútbol. Y funcionan como un reloj…
Vivell, pieza clave
Uno de los equipos más interesados en Gvardiol es el Chelsea, club que realizó la mareante oferta para contratarle el verano pasado. Dentro de su intento, han dado un paso más: van a incorporar como director deportivo a Christopher Vivell, que antes lo era del Leipzig. Dentro de sus funciones, hay dos objetivos principales: fichar a Nkunku y Gvardiol.
El primero ya está prácticamente cerrado para que se concrete a final de temporada, mientras que la negociación por el croata va a alcanzar temperatura en las próximas semanas. La presencia de Vivell pone en ventaja a los londinenses, pero otros grandes de Europa como el City o el Bayern también están dispuestos a ofrecer grandes cantidades.
El Madrid, fuera de la puja
En el Mundial, unas declaraciones de Gvardiol a Relevo generaron mucho ruido. "Me gustaría jugar algún día en el Real Madrid", dijo. Fue tras lograr el pase a octavos. Después, al ganar a Japón en esa ronda, el defensa croata volvió a coincidir con Relevo y explicó el lío que se había formado por aquello. "Lo dije, lo dije…", reconocía, aunque con cierto remordimiento al saber que en el Leipzig no sentó demasiado bien esa declaración de amor al Madrid.
En el Bernabéu es un jugador que gusta muchísimo, probablemente el defensa que más. ¿El problema? El equipo blanco ahora mismo no está en posición de entrar en una puja por el futbolista más valorado del momento. La política es captar a los jugadores cuando son muy jóvenes (Endrick) o cuando llegan al final de su contrato (Alaba o Rudiger). Las cifras que está poniendo sobre la mesa City o Chelsea, tanto para el sueldo como para el traspaso, están totalmente fuera de lo que está dispuesto a pagar el Madrid. Esa operación dejaría tiritando la hoja de cuentas del Madrid…