El primer gran gesto de Louzán con la Selección: estará en Wembley y no irá a la semifinal de Copa del Rey
El presidente de la RFEF estuvo en el Barça-Atlético y después viajó a Londres para apoyar a España. "Se merecen que estemos todos allí", afirmó.

Hace apenas una semana que Rafael Louzán se presentó de manera oficial, como nuevo presidente de la RFEF, ante la Selección femenina. El gallego se reunió con el vestuario en el inicio de la concentración en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, con una primera toma de contacto que dejó "buena impresión", tal y como desveló Laia Codina en una entrevista con RTVE.
El presidente se mostró abierto a escuchar propuestas de las futbolistas y puso en marcha la maquinaría para negociar mejoras en el equipo. Un compromiso en el que, además, ha dejado su primer gran gesto de apoyo al viajar a Londres con el objetivo de estar en el palco de autoridades de Wembley durante el Inglaterra-España, segundo partido de la fase de grupos de la Nations League.
La presencia de Louzán en el templo inglés tiene aún más peso por la coincidencia con la ida de la semifinal de la Copa del Rey, el Real Sociedad-Real Madrid en San Sebastián. El presidente sí que acudió al Barça-Atlético, primera semifinal que se jugó este martes en Montjüic. Después, viajó a Londres en un compromiso firme de estar junto a la Selección en un partido histórico -el primero en el mítico estadio inglés- y que reedita la final del Mundial de Nueva Zelanda y Australia en la que España se impuso a Inglaterra para ser campeonas.
"Mañana es una bonita cita para la Selección española femenina. Me hubiera gustado estar -en la semifinal en San Sebastián-. Además, estaba comprometido a visitar el campo de la Real Sociedad, que era otra bonita semifinal. Creo que merecen, nuestra Selección campeona del mundo, que estemos todos allí", explicó en el descanso del Barça-Atlético en Copa del Rey.
Louzán sigue moviendo ficha para seguir tejiendo una nueva época de paz en el fútbol femenino tras el 'Caso Rubiales'. El presidente ha tendido la mano a entidades como Liga F, con la que la RFEF, en la era Rubiales, vivió entre guerras. Incluso ha nombrado a Beatriz Álvarez, presidenta de la liga femenina, en su Junta Directiva y organizó una exitosa y primera reunión con los clubes profesionales femeninos en la RFEF.
A esto se suma una primera buena impresión de las jugadoras de la Selección con Louzán, quien se presentó junto a Reyes Bellver. La recién proclamada nueva directora de fútbol femenino se ha reunido en estos días con las capitanas y ha estado muy presente en el día a día de las jugadoras. Mientras, desde el vestuario vieron a Louzán muy abierto a escuchar las propuestas e inquietudes de las futbolistas, dejando ahora la interlocución en manos de las capitanas.
Con el 'Caso Rubiales' a un lado, desde dentro se habla de un ambiente cordial y relajado, con una calma o normalidad con la que todas buscan centrarse en lo deportivo y aislarse de todo lo ocurrido. "El equipo está tranquilo y hay buen ambiente", contó Mariona Caldentey en una entrevista con Relevo durante el inicio de la concentración para los partidos de la Nations League, donde España defiende título, ante Bélgica e Inglaterra.
"Vino a presentarse también cuando vino el nuevo presidente. Tenía una reunión hoy con ella que se nos ha visto trastocada, pero ya ha habido la primera toma de contacto. Tiene mucho trabajo, pero tiene muchas ganas de trabajar, se quiere rodear de gente buena y que le ayude, y yo creo que va a ser bueno para nosotras, también el tener estabilidad ahora con el tema de que el presidente se va a quedar. Creo que necesitamos un poco esa estabilidad para que la gente que tenga que trabajar pueda trabajar mejor", desveló Mariona Caldentey al ser preguntada por Reyes Bellver durante una reciente entrevista. Ahora, todas esperan que las cuestiones que hay sobre la mesa vayan avanzando y, por el momento, los gestos dejan un buen sabor de boca.