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Ni Lamine, ni Morata, ni Pedri, Cucurella es el más querido por la gente ¡sin necesidad de jugar!

Con solo cuatro ventanas internacionales en las que ha ido convocado se ha metido a la gente en el bolsillo.

Cucurella ovacionado en Murcia. /EFE.
Cucurella ovacionado en Murcia. EFE.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

A las 23:35 de la noche del pasado sábado 12 de octubre, tras vencer en Murcia, apenas quedaban jugadores por subir al autobús de la Selección para abandonar el Enrique Roca. Poco a poco desfilaron los Lamine Yamal (a quien este medio presenció marcharse cojo), Morata y compañía, todos ellos se hacían alguna foto con los aficionados, que en ese momento ya no tenían la locura que sí mostraron en la previa.

Pero salió entonces Marc Cucurella, que ni siquiera había jugado un minuto, y hasta las 23:42 el catalán no se subió al autobús. Fotos, elogios, gritos, firmas, los de seguridad no pudieron contener la euforia de la gente con un futbolista que no había jugado, pero al que el estadio ya le había demostrado su afecto ¡Hasta algunos miembros de seguridad le pedían fotos solo a él! Y es que solo a dos futbolistas se les coreó el nombre de manera individual, el primero Álvaro Morata, capitán del equipo que cuajó un gran partido y no acabó con gol de milagro, el otro... El segundo fue Cucurella cuando simplemente saltó a calentar a la banda.

Los miembros de Seguridad junto a Cucurella para hacerse fotos.  Relevo.
Los miembros de Seguridad junto a Cucurella para hacerse fotos. Relevo.

La 'Cucurellamanía' se ha desatado, no solo en Murcia, en toda España. Marc es hoy si no el que más, uno de los futbolistas más queridos por la gente y lo mejor de todo, es que él lo sabe y es feliz por ello. Pero ¿Por qué? ¿Desde cuando un lateral izquierdo que ni había debutado con la absoluta hasta el mes de marzo tras la lesión de Gayà, es tan querido? No solo hay razones futbolísticas tras ello, sino también razones personales.

En lo que respecta al verde, evidentemente la grandísima Eurocopa del catalán ha ayudado a que la gente le adore. Marc fue una de las sorpresas de De la Fuente y consiguió ganarle el puesto a Grimaldo, su energía en el campo fue admirada por todos y coronó su gran torneo con una asistencia. Pero como él, también están Nico Williams o Rodri o Fabián, grandes jugadores que han brillado y llevan más tiempo, de hecho Marc solo lleva cuatro convocatorias con la Selección ¿Por qué él?.

Cucurella en una entrevista en EFE sobre el amor que recibe de la gente. EFE.

Pues él mismo lo explica: "Creo que el fútbol está cambiando, la gente antes adoraba a alguien como Ronaldinho, ahora es a gente... Como a mí. No se admira tanto a auténticos cracks, sino en mi caso soy alguien divertido, te lo pasas bien conmigo", explica el jugador en The Guardian. Marc se ha ganado a la gente por su cercanía, por ser un tipo normal, por frases tan 'humanas' y naturales que son hoy día poco vistas en el mundo del fútbol donde todo es tan mecánico, poco profundo y simplista.

Cucurella es de los más ovacionados pese a que solo ha jugado 3 partidos en territorio español defendiendo la roja y solo ha sido convocado en 4 ventanas hasta el momento

A destacar

Porque ¿Qué jugador diría "cuando me dio el balón en la mano ante Alemania me meé encima"? Solo él. O decir "creo que podría ser monologista de esos que se meten con el público en sus shows". O tintarse semejante melena tan icónica de un color rojo que ya conoce toda España. O, por último, cantar su famosa canción 'Haaland, tiembla, que viene Cucurella', en la celebración de la Eurocopa al puro estilo Pepe Reina.

Marc se ha ganado a De la Fuente por su nivel, pero a la gente por como es fuera del verde. Él ha caído en gracia entre la gente, de lo que él se siente muy orgulloso "ahora caen en gracia otro tipo de jugadores, me alegra que así sea". En el combinado nacional ya se vivió un caso parecido con Pepe Reina en la última generación ganadora. Y aunque el portero vivió toda su etapa en la Selección a la sombra de Casillas, siempre fue uno de los más queridos.

En esta generación coincide que el chico al que todos adoran y con el que empatizan, encima es importante sobre el terreno de juego. Y cuando no lo es, la grada ya se encarga de recordárselo ovacionándole mientras calienta o con pancartas en su honor como la última que se pudo apreciar: 'Si tengo un hijo lo llamaré Marc, si tengo una hija, Cucurella'.