ESPAÑA - DINAMARCA

La España campeona sí engancha con Morata como gran foco

Llenazo en Murcia de la Selección en su debut en casa como campeona de Europa. El combinado de Luis de la Fuente ofreció el trofeo a su gente.

Morata ofreció la Eurocopa al público de Murcia.  /REUTERS.
Morata ofreció la Eurocopa al público de Murcia. REUTERS.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Aunque parezca que fue hace un mundo, cuatro meses atrás la Selección española de Luis de la Fuente no terminaba de enganchar. Los estadios donde jugaba no terminaban de llenarse. De hecho, en el último partido que jugó el equipo como local, en Son Moix había 5.0000 butacas vacías, y ciertamente había un pequeño desarraigo en comparación con otras generaciones que sí lograron que la gente se identificaran con ellos. Pero como todo en la vida, ganar cambia las cosas y en Murcia se pudo ver una buena prueba de ello.

Ambiente en el exterior del estadio hora y media antes del partido. RELEVO

Era del debut del combinado nacional en el país después de haber ganado la Eurocopa y su recepción no pudo ser mejor. El estadio Enrique Roca de Murcia, que no Nueva Condomina, presentó un ambientazo con un lleno virtual (29.870 personas), y muy pocas butacas vacías de las 31.179 que hay en el feudo. Las colas, antes de entrar al partido, se sucedieron incluso desde más de una hora antes de su inicio, pero lo mejor estaba por llegar.

La RFEF se aseguró de que hubiera un ambientazo y para ello repartió más de un millar de banderas de España que todos los aficionados lucieron mientras sonaba el himno nacional. Al acabar, una enorme pancarta que dictaba 'Enhor4buena' se alzó en la tribuna con el '4', en honor a los títulos europeos logrados.

La lona extendida por los aficionados en Murcia.  Relevo.
La lona extendida por los aficionados en Murcia. Relevo.

Y para cerrar el inicio de la fiesta, Álvaro Morata mostró el codiciado trofeo a toda la grada del estadio, que no hizo sino aclamar al grito de 'campeones' y 'yo soy español'. Todo ello en el Día de la Hispanidad, ni el mejor escritor podría haberlo hecho cuadrar tan bien.

Precisamente Álvaro Morata fue uno de los más 'mimados' por el público local. El delantero reconoció recientemente que ha vivido una depresión y contó ejemplos profundos de situaciones que ha pasado "no podía ni atarme las botas, luchaba contra otra persona dentro de mí", expresaba. La gente no dejó de animarle, hubo un momento que al unísono corearon su apellido y cuando le sustituyeron una sonora ovación.

A ese ambientazo por parte de España le acompañó también una altísima afluencia de aficionados daneses que coparon toda la grada visitante con 1.600 butacas vendidas. "Es una forma de vivir viajar siguiendo a Dinamarca, es muy común en nuestro país", reconocía uno de los aficionados a este medio. Aunque en Murcia su batalla fue en inferioridad.