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Cuando conoció a Cristiano, Cristiano ya le conocía a él: "Eres Pablo Moreno, el del Barça"

El delantero español del Marítimo habla sobre su carrera en clubes como el Barcelona, la Juventus y el Manchester City.

Pablo Moreno, delantero de Marítimo./Getty Images
Pablo Moreno, delantero de Marítimo. Getty Images
Álvaro de Grado

Álvaro de Grado

La confesión es muy sincera: "El mundo de los representantes es difícil. Tienes que escoger entre el que quiere hacerte el bien o los que sólo ven dinero y el negocio", cuenta Pablo Moreno (Granada, 2002) a Relevo sobre su experiencia.

En unos pocos años ha fichado por el Barcelona, por la Juventus y por el Manchester City. Su vida ha ido muy rápido, tanto que le cuesta recordar fechas. Le han tentado casi todos los equipos de Europa, ha tenido muchas propuestas deportivas.

Pero el español, que sólo tiene 20 años, el pasado verano decidió irse al Marítimo, en la liga portuguesa, para poder tener regularidad después de muchas lesiones y de su cesión en el Girona en la que ascendió a la Primera División. "Vengo de los mejores clubes del mundo y ahora, en el Marítimo, entrenamos dos días de la semana en un campo, dos días en otro distinto y otro día en el estadio. A mí no me importa, es una tontería, pero la diferencia es clara", explica sobre su nueva experiencia en Madeira, desde donde tienen que volar una hora y media para jugar cada partido a domicilio.

"Tuve ofertas de clubes más grandes, pero necesitaba jugar. Lo pasé muy mal. Me quedaban dos años más de contrato en el Manchester City, pero allí era muy difícil", argumenta sobre su decisión: firmar una temporada con opción a otra en el Marítimo.

Aunque para entender bien su elección hay que retroceder más de una década.

Un niño prodigio

"Salí de un barrio marginal, Polígono de Almanjáyar, en Granada, donde no hay muchos recursos y muy poco dinero. He nacido allí, es mi barrio, mis amigos son de allí. Jugaba en la pista, en la plaza", recuerda sobre sus primeros días. "Tenía 10 años pero jugaba con los de 12 y fuimos campeones de Andalucía contra el Betis. Imagínate, un equipo de barrio como el Ciudad de Granada ganando un torneo así".

Y le fichó el Barcelona.

"Ya me habían querido fichar con ocho años pero mi madre les dijo que no, que imposible, que con esa edad no me iba solo". La Masía pasó a ser su casa. Durante cinco años estuvo solo. Sin su familia. A sus padres los veía poco, desde luego mucho menos de lo que quisiera un niño. "Mi madre lloraba, me llamaba llorando diciendo que volviera a casa… ¡Veía a mis padres una vez al mes!".

"¡Veía a mis padres una vez al mes!"

Pablo Moreno Delantero de Marítimo

Con la Selección española era un habitual, tanto que solía jugar con los de un año más. En un torneo de categoría Sub-16 fue el único del 2002 en la convocatoria. Junto a futbolistas como Eric García, Bryan Gil, Miguel Gutiérrez o Álex Baena, frente a una selección inglesa con Bukayo Saka, Pablo Moreno ya estaba ahí.

Antes de dar el salto a la categoría juvenil y con muchísimos goles en su haber, esta vez fue la Juventus quien tocó su puerta y le propuso cambiar: "Si el Barcelona me hubiera dado un proyecto deportivo bueno yo no hubiera salido, me hubiera quedado. La Juventus me ofreció un proyecto muy interesante".

Con Cristiano en la Juventus

Pablo Moreno llegó a Turín con 16 años. Para entonces ya le acompañaba su familia. El contrato era alto. La apuesta del club, también. El salto fue meteórico. Noticias en medios de comunicación, repercusión en redes sociales y una foto que se hizo viral.

"Cuando conocí a Cristiano Ronaldo… él ya me conocía a mí. Yo estaba flipando. 'Te conozco, eres Pablo Moreno, el del Barça'. Yo, con 16 años, imagínate", recuerda sobre ese momento en el que conoció al portugués. "Siempre ha sido mi ídolo, me veía reflejado en él por su forma de jugar y lo goleador que es. No es fácil entrar con 16 años en un vestuario donde están Cristiano, Chiellini, Bonucci, Buffon… Dices: hostias, ¿qué hago yo aquí?", recuerda con cariño.

El español entrenaba varios días con el primer equipo, aunque no jugaba con ellos. Y un día, a los meses de llegar al club, Massimiliano Allegri lo convocó en la Serie A: "Todavía me acuerdo, fue contra el Genoa. Me dijo que fuera a calentar, no me lo creía. Un día antes me habían dicho que faltaba Cristiano y que subiera a entrenar con ellos, que podía sustituirlo. Llamé a mi hermano corriendo para que me trajera la ropa".

Breve paso por el City... y Girona

Tras dos años en Italia pero sin haber debutado con el primer equipo, otro grande de Europa se presentó en su camino. Uno más. Tenía 18 años en el verano de 2020. "El Manchester City ya me quiso cuando tenía 14 años y yo estaba en el Barcelona. Jugaba con Eric García, Adrià Bernabé o Nico González. Los dos primeros se fueron al City, yo iba a ir también… pero no pude porque todavía no había cumplido los 16 años", rememora sobre el primer intento de los ingleses.

Al segundo, fichado. En total, 10 millones de euros. "Me llamó Txiki Begiristain y me explicó el proyecto que tenían para mí. Era muy difícil no aceptarlo. Me hablaron del primer equipo y dijeron que el primero iba a estar cedido en el Girona".

"Era muy difícil no aceptarlo. Me hablaron del primer equipo y que iba a estar cedido en el Girona"

Pablo Moreno Delantero del Marítimo

El club catalán es uno de los 12 equipos que pertenecen al City Football Group, una senda habitual para jóvenes jugadores que todavía no están listos para el Manchester City. Otros como Angeliño, Maffeo, Aleix García o Muric han pasado por el Girona en los últimos años gracias a este link. Curiosamente, uno de los propietarios de la entidad es Pere Guardiola, que además además de su evidente relación con el Manchester City fue representante de Pablo durante una gran etapa de su vida: "Desde los 10 años estuve con Pere y con Pau Clavero, son como de mi familia".

Tantos cambios, tantos equipos, tantas negociaciones y todavía, sin embargo, una carrera entera por delante. "No me arrepiento de ninguna decisión que he tomado", dice Pablo, que ha confiado en sus padres para todos los giros de su trayectoria. "La decisión final es mía. El que juega soy yo, el que va a estar ahí soy yo. Todo lo hablo con mi familia, pero yo tengo la última palabra. Siempre he pensado que puedo jugar desde que soy muy joven. Pienso que tengo nivel para ello. Es mi sueño", concluye.