Todo lo que pasó en el avión según Hermoso: el "por mis hijas" de Rubiales, Vilda persiguió al hermano…
La jugadora relató ante la Fiscalía cómo el expresidente y el exseleccionador trataron de persuadirla: "Jorge dio vueltas hasta que vio despierto a mi hermano".

Tras los intentos fallidos en el vestuario del estadio y en el autobús de camino al aeropuerto, tal y como informó Relevo, Luis Rubiales y Jorge Vilda trataron de convencer a Jenni Hermoso y a su familia en el avión que viajaba de Sídney a Doha (allí hicieron escala para volar a Madrid) para que la jugadora apareciese en un vídeo junto al ya expresidente y le exculpase por el beso que le había propinado. Así lo aseguró la propia futbolista en su declaración ante la Fiscalía el pasado 5 de septiembre, emitida de forma íntegra por el programa Código 10 en Telecinco.
En esa comparecencia ante la teniente Fiscal, Marta Durántez, Hermoso contó paso por paso la escena que vivió. "Nosotras viajábamos en business y ellos, Rubiales y sus colaboradores, en la parte de delante. Me levanté al baño y él estaba de pie, hablando con algunos de ellos. Me dijo: "¿Jenni, puedes venir? La que se está formando con el beso… Me tienes que ayudar y grabar un vídeo conmigo en Doha, porque me están llamando acosador, violador…". "Le respondí que no y ahí me puse hasta nerviosa, me sentí incómoda", expuso la delantera a la Fiscal.
Rubiales insistió para persuadirla: "No se me olvidará nunca, porque me dijo: "He hecho muchas cosas por el fútbol femenino, yo soy una buena persona, tú también, y si ayudas a otra buena persona… Tienes que ayudarme, tienes que hacerlo por mis dos hijas que están llorando ahí atrás en el avión. Ahora mando a alguien a que hable con tu hermano". La reacción de Hermoso fue de estupefacción: "Le dije: "¿Cómo que tenéis que hablar con mi hermano? Yo quería hablarlo con mi agencia, con mi representante. No me estaba sintiendo respetada en ningún sentido. Yo no busqué ese beso. Él me estaba pidiendo que le ayudara a solucionar un acto que él mismo provocó. En ningún momento me pude sentir bien, estaba en shock".
EXCLUSIVA | El testimonio íntegro de Jennifer Hermoso en #Código10: "En ese momento yo no tuve tiempo para reaccionar"
— Telecinco (@telecincoes) October 9, 2023
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Después de que Hermoso le pidiera un tiempo para analizar la situación, la portera Misa Rodríguez avisó a Jenni de que "estuviera atenta" a los movimientos de Jorge Vilda. "Me dijo que Jorge estaba dando vueltas al avión, seguramente, para intentar hablar con mi familia. Dicen que pasó una y otra vez hasta que vio despierto a mi hermano y se puso a hablar con él. Yo le dije a Rubiales que por qué iba a hablar con mi familia… y lo siguiente fue ver a Vilda hablar con mi familia".
El ya exseleccionador, según Hermoso, aseveró lo siguiente a su familia: "Que siempre he sido muy buena, que me merecía esto [el título], que me intentaran convencer para que yo ayudara a que se restara importancia ese acto y que me convencieran de que yo tenía que hablar. Había muchas familias y justamente se paró en la mía. Mi hermano me dijo que le estaba dejando caer que si yo le ayudaba, me podía ir bien, que era lo que tenía que hacer. Y que me convenciera de alguna manera para que yo le ayudara". No lo hizo y Rubiales y Vilda, días después, acabaron fuera de la RFEF tras el escándalo.
Lo que sucedió luego en Ibiza: la presión de Luque y Rivera
Tras la multitudinaria celebración en las calles de Madrid, un grupo compuesto por diez jugadoras viajó a Ibiza para disfrutar de unos días de vacaciones (Alexia Putellas, Jenni Hermoso, María Pérez, Ona Batlle, Cata Coll, Olga Carmona, Tere Abelleira, Salma Paralluelo, Misa Rodríguez y Laia Codina). Allí es donde Jennifer Hermoso sufrió, de nuevo, presiones.
"Nada más llegar, Rubén Rivera me pasa su teléfono. Era Miguel García Caba, el de integridad de la RFEF. 'Solo tienes que decir la verdad, lo que ha pasado, el beso ha sido una tontería'. Le respondo que si estoy obligada a hacer eso. Y me dice que sí, que estoy obligada, que va en el protocolo de la RFEF. 'Que eso no tardas nada, que lo vas a hacer en un momento'. Le dije que lo iba a consultar con mi agente. Le dije que le paso el contacto de mi agencia. A partir de ahí no sé más del tal Miguel. A partir de ahí, recibo el teléfono y llama otra vez a Rubén. Me dice '¿puedes hablar con Albert Luque?' Es un trabajador de la RFEF con el que tengo una buena relación. Rubén me dice que Albert está intentando hablar conmigo. Ya después de la rúa por Ibiza nos vamos a un hotel. Rubén seguía insistiendo para que hablara con Albert", precisó.
"En una hamaca tumbada, veo a una amiga que la llama Rubén Rivera. Ella va y le insiste en que Albert quiere hablar conmigo. Le digo 'que no, que me dejen disfrutar de este momento, porque en ningún momento desde que salimos de Sídney hasta que llegué a Ibiza estuve tranquila'. Después ya viene el acoso a mi amiga, estuvo como 4-5 horas, que yo ya estaba pensando ¡cómo es posible!. Estuvo hablando ella un montón de tiempo con Albert Luque. Llegó Luque al hotel de Ibiza y mi amiga bajó y estuvo hablando con Luque. Llegó un punto en el que me enfadaba hasta con mi amiga. Me sentí coaccionada en todo momento. Hablaron durante mucho tiempo y le dije que ni me lo contara, no quería escucharlo. Estuvieron hablando que me convencieran para que hablara con él, estuvo media hora abajo en el hotel hablando con Albert Luque", explicó Hermoso en referencia a las presiones recibidas durante la celebración en la isla y por la que tanto Albert Luque como Rubén Rivera han sido citados a declarar finalmente en calidad de investigados.