ENTREVISTA | PATRICIA CARBALLO

"Me rompí nueve veces los isquiotibiales": la mezcla entre Salma Paralluelo y Ana Peleteiro que se perdió España

Patricia Carballo, la fisioterapeuta de la Selección española de atletismo, recuerda en Relevo su pasado como futbolista y velocista.

Patricia y Ana Peleteiro en el mundial. /RFEA
Patricia y Ana Peleteiro en el mundial. RFEA
Nagore Domínguez

Nagore Domínguez

Recién aterrizada en Madrid, a Patricia Carballo -fisioterapeuta de la Selección nacional de atletismo- todavía no le ha dado tiempo a digerir lo que ha vivido durante los últimos días en el Mundial de pista cubierta de Glasgow. Ha visto a su amiga y compañera Ana Peleteiro conseguir el bronce mundialista 15 meses después de ser madre. Días antes, Patricia también vio cómo Salma Paralluelo, a la que se enfrentó en un duelo por ascender a la Primera División del fútbol, se proclamaba campeona de la Nations League femenina. "Me acuerdo de jugar contra ella y decir 'madre mía, esta chica es…'. Y era pequeña ¡eh!, porque esto fue hace cuatro años", recuerda Patricia sobre su etapa como futbolista.

Con siete años empezó a compaginar el atletismo y el fútbol. "Salía de una competición de atletismo corriendo, me ponía las botas en el coche e iba a jugar al fútbol. Así todos los fines de semana", cuenta entre risas. Competía en velocidad, aunque "algún salto de longitud cuando era pequeña" también hizo. En el fútbol, destacaba por ser rápida. "Venía de ser atleta, había sido campeona de España y al final, te metes en fútbol y rápida sí que era. Ya con los pies… Otro tema. Yo jugaba de delantera o banda. La definición y todas estas cosas…", se ríe.

Pasó por las filas del Atlético de Madrid B, donde compartió vestuario con jugadoras como Ainoa Campo, actual capitana del Villarreal; Laura Fernández, que llegó al primer equipo del Atlético; y con 'Sarita' Ezquerro, quien colgó las botas a los 24 años.  Después fichó por el CD Tacón -actual Real Madrid-, equipo con el que consiguió ascender a la máxima categoría del fútbol español dejando por el camino al Zaragoza que, por aquel entonces, contaba con Salma Paralluelo en sus filas.

Patricia habla sobre Salma Paralluelo. RELEVO

"Nos bailó a todas, era muy buena, pero la ganamos. Pasamos de ronda y ya fue cuando ascendimos contra el Santa Teresa. Me acuerdo de jugar contra ella, era muy muy buena y yo pensé: 'en el fútbol le va a ir bien seguro'", cuenta a Relevo la actual fisioterapeuta de la Selección de atletismo. "Que esté donde está me hace mucha ilusión. En cierto modo, ha dado visibilidad al atletismo, que es muy importante y lo estamos consiguiendo ahora con Ana, Fátima y más atletas. También porque he visto crecer el fútbol femenino desde que era pequeña", valora Patricia con el corazón dividido por los dos deportes que ella ha practicado.

Recuerda su etapa como futbolista "muy bonita". Llegó a estar en la selección gallega y en la española: "Iba todo para arriba y mucha gente se sorprendió de que escogiera el atletismo en vez del fútbol". En el Atlético de Madrid B formó equipo con las que ahora son su grupo de amigas y con las que, juntas, firmaron por el CD Tacón: "Puede ser un tópico pero conseguir un ascenso para mí fue uno de los días más felices de mi vida. Jugar en Primera cuando éramos el Tacón - Real Madrid, que entrenábamos en Valdebebas, eso... Me retiré cuando pasó ese año. No me arrepiento de nada".

En el fútbol encontró un camino por el que poder seguir compitiendo tras retirarse del atletismo. Estuvo tres años en el Centro de Alto Rendimiento en Madrid y durante ese tiempo se rompió los isquiotibiales hasta nueve veces, unas lesiones que le obligaron a retirarse. "Era súper duro. Yo quería correr pero no era capaz de recuperarme bien. Me retiré y decidí aprovechar la baza del fútbol. Es muy exigente pero no es tan explosivo como el atletismo que, además, entrenábamos mucho en alto rendimiento y era muy duro".

Patricia y Ana en el aeropuerto.  FOTO CEDIDA A RELEVO
Patricia y Ana en el aeropuerto. FOTO CEDIDA A RELEVO

Patricia, centrada en el atletismo, estuvo cuatro años sin competir en fútbol: "En atletismo estás muy enfocada en correr y correr. Aunque parezca que no, la vuelta cuesta". Colgó las botas el año en el que consiguieron el ascenso y llegó el COVID-19. "Tenía claro que había terminado mi carrera. Soy fisioterapeuta, había hecho el máster y quería dedicarme a ello. Había sacrificado mucho por el deporte, tenía 24 años y quería vivir otras cosas", se sincera. "Podía seguir en Primera, no en el Tacón porque no me renovaban. Me fui a vivir fuera de España, otras experiencias. Son cosas que siendo deportista toda la vida la gente no valora, pero tener un fin de semana libre es algo... Yo quería vivir mi juventud de otra manera", finaliza.

Amistad y récords compartidos con Ana Peleteiro

En Galicia, compitiendo en atletismo, consiguió batir récords y, los que no, los luchaba contra Ana Peleteiro: "El de 200 metros creo que lo sigo teniendo. Cuando era peque corría contra Ana, no sé en qué categorías, alevín, cadete, juvenil. En velocidad era el pique siempre: o ganaba ella o ganaba yo. Era divertido de ver".

Patricia habla sobre su amistad con Ana Peleteiro. RELEVO

Con el paso de los años se fue forjando una amistad especial: "Al final, nos conocemos de toda la vida, mis padres le tienen mucho cariño a ella, sus padres me tienen mucho cariño a mí. Siempre es especial ver a alguien que has visto crecer que ahora consigue tantas cosas. La verdad es que me hace mucha ilusión". Ana Peleteiro y Patricia se reencontraron en el aeropuerto antes de viajar a Glasgow (Escocia). Antes de la final, coincidió que Patricia tuvo que tratar a Ana: "Nos solemos ir turnando y me tocó a mi ir con ella a primera hora. Estábamos haciendo un poco de movilidad antes de calentar".

De camino a competir en la final, ambas iban juntas en el autobús, compartiendo y recordando vivencias pasadas. "Ana es muy personaje", dice riéndose. Iban recordando el día en el que Patricia ganó durante unos minutos a Peleteiro: "Corría antes que ella o al revés, entonces hicimos las dos el récord gallego. Yo lo tuve como un minuto y me lo quitó ella. Creo que a día de hoy ella es la que sigue manteniendo el récord que hizo ese día y ella nunca volvió a correr un 60 metros, ni yo tampoco". "Lo hablamos antes de la final. Nos íbamos riendo", confiesa Patricia, quien también ha puesto su granito de arena como fisio para que Ana Peleteiro consiga la mínima para los Juegos Olímpicos y el bronce en el mundial de pista cubierta de Glasgow.