CRISIS EN LA FEDERACIÓN

Pedro Rocha traicionó al Gobierno: firmó la Comisión en la RFEF y justo después pidió a FIFA y UEFA que le protegieran de la misma

Un documento firmado por él, Alejandro Blanco y el presidente de la Gallega, Rafa Louzán, acordaba no suspender a Rocha, nombrarle presidente y aceptar la Comisión del CSD.

El presidente de la RFEF, Pedro Rocha. /AFP
El presidente de la RFEF, Pedro Rocha. AFP
Sergio Fernández

Sergio Fernández

Mañana se celebra la Comisión directiva del CSD que puede suponer la suspensión de Pedro Rocha y del resto de su Gestora. En teoría, esto iba a ocurrir el pasado jueves, pero en un giro inesperado de los acontecimientos, 48 horas de negociación frenaron esta suspensión inicial a cambio de lo que ocurrió al final: el Gobierno anunció que iban a crear una "Comisión de Supervisión, Normalización y Representación" que iba a ser jerárquicamente superior a cualquier órgano de la Federación. Es decir, en otras palabras: a intervenirla.

En pleno lucha burocrática para evitar la suspensión de Rocha, como fuera, el presidente del COE, Alejandro Blanco, tiró de toda su influencia política para "salvar los muebles". Que Rocha pudiera ser nombrado y ya, más adelante, pues irían viendo. Cualquier cosa mejor que "perder el partido" ya el pasado jueves.

Parecían haber alcanzado un acuerdo y, de hecho, así lo firmaron: "Acuerdo adoptado en el Comité Olímpico Español 24 de abril de 2024". Con las rúbricas de Alejandro Blanco, Pedro Rocha y Rafael Louzán (presidente de la territorial gallega).

Pedro Rocha, que todavía no era presidente de la RFEF en ese momento, firmó como "Candidato único a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol". Acordaron "nombrar a Pedro Rocha Junco Presidente de la Real Federación Española de Fútbol" y, con fecha de hoy, "nombrar a la Junta Directiva y convocar elecciones el 10 de septiembre de 2024".

El documento finaliza con una frase muy relevante: "Ante los grandes retos futuros, como la organización del Mundial de 2030, Campeonato Europeo y la celebración de los Juegos Olímpicos de París, disposición para colaborar con la Comisión, que nombre el Consejo Superior de Deportes, que vele por la transparencia en el proceso electoral y por el buen funcionamiento de la Real Federación Española de Fútbol".

Un minuto después... pidió ayuda a UEFA y FIFA

El mismo jueves en el que el CSD hizo pública la creación de esa Comisión, empezaron los problemas. Rocha no estaba nombrado, lo estaría al día siguiente, pero cuando eso ocurrió de pronto todos se sintieron con más argumentos para "ir a la guerra". Ya no les parecía tan buena idea convocar las elecciones inmediatamente, ni el hecho de estar supeditados a esa Comisión.

De hecho ahí parece estar la frase clave: "jerárquicamente superior a cualquier órgano de la RFEF". Algo que el Gobierno explicó off the record, delante de decenas de periodistas, pero que no aparecía en el comunicado.

Lo siguiente fue buscar el cobijo de UEFA y FIFA, que mandaron una carta al Gobierno, concretamente al secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Uribes. En ella mostraban su interés por la comisión y hacían cinco preguntas para "defender" la independencia de la Federación. No tardó en contestar, con la misma contundencia, una día después, el propio Uribes: "Lo irresponsable sería no hacer nada".

Sobre la mesa estaba la supuesta amenaza velada de ambas instituciones de dejar a España sin Eurocopa, sin Juegos Olímpicos o incluso sin Mundial por las famosas "injerencias gubernamentales". Una amenaza poco creíble dado que solamente se ha verbalizado por parte de algunos medios, pero nunca por UEFA o FIFA. No ha ocurrido nada similar en ningún país de la Unión Europea, ni sería fácil que el TAS aceptase algo así.

Pero, sobre todo, ¿qué "injerencia"? Si la Federación, por ejemplo, de Marruecos está presidida por un ministro del Gobierno y ha sido designada para el Mundial y hace una semana estuvo el propio Infantino allí con ellos. Por no hablar de otras como Qatar o Arabia Saudí... Que más injerencia que en esas federaciones... y ambas son, también, mundialistas.

Martes jornada clave

El Consejo Superior de Deportes vive mañana una jornada decisiva: ver si, como insinúa Uribes en su carta a FIFA y UEFA, Pedro Rocha es suspendido, y qué ocurre después. Hasta dónde llega ese interés y/o presunta amenaza de UEFA y FIFA, porque una cosa es una carta, o un comunicado de prensa, y otra muy diferente llevar una resolución así, inédita, y que la apruebe el TAS, y comprobar cómo discurren los acontecimientos tanto en la RFEF como en el Gobierno.

Un posible punto de encuentro entre todas las instituciones podría llegar con la participación de ambas, FIFA y UEFA, en la comisión de la RFEF, y hacerles llegar a unas elecciones... pero no en septiembre, sino ya. Solamente presidenciales (si es que Rocha es suspendido, claro). Eso minimizaría la intervención estatal, dotaría a la RFEF de otro presidente y permitiría que, de manera independiente, organizasen las elecciones "de verdad" en cuanto pudieran.