Ancelotti busca un lanzador de penaltis titular y un portero titular... En ello está

El Real Madrid se aseguró un estadio de esos que impresiona lleno y vacío el pleno de puntos y de euros... aunque los amantes de las cábalas recuerden que el club blanco no ha ganado nunca la Champions cuando ha ganado los seis partidos de la fase de grupos. No fue un partido para la literatura. Ni para los análisis tácticos. El equipo, a pesar de los cinco cambios, se mantuvo en el 1-4-4-2 y más o menos ocupó los espacios como en el Benito Villamarín. Por dar un detalle novedoso, la posición de Valverde de mediocentro posicional, hasta que Kroos le sustituyó tras el descanso para que los dos, imprescindibles ahora sin Camavinga y Tchouameni, disputaran los mismo minutos. Situación que, en teoría, equivale a idéntico desgaste en la planilla del reparto de esfuerzos.
De Berlín, el Real Madrid vuelve con dos problemas urgentes a solucionar y una situación a considerar. En el primer apartado, Ancelotti, de una vez por todas, tiene que ponerse serio en el asunto de los lanzamientos de penaltis. Su equipo ha fallado los cuatro que ha lanzado en lo que va de curso, incluido el del amistoso de Dallas contra el Barça de la pretemporada. Entonces falló Vinicius, que parecía que iba a ser elegido como primer lanzador para el resto de temporada. Sus lesiones abrieron las ventanas a otros lanzadores y todos han errado. Rodrygo en Vigo, Joselu contra Osasuna y Modric en el Olímpico de la capital germana.
Un equipo de las exigencias del Real Madrid tiene que tener este asunto bien calibrado. Nada de improvisación, ni tirar del recurso más enviciado, que lo lance el que más confianza tenga en cada momento. Eso es para el fútbol aficionado, no para el profesional de alto standing. Lo normal es que antes de cada partido, los jugadores tengan claro el orden de lanzadores y no se lo salte nadie. Ahí toda la competencia es del entrenador y sus colaboradores.
Segunda cuestión, el técnico debe solucionar antes del enfrentamiento contra el Villarreal quién debe ser el portero titular. Lunin o Kepa. Su apuesta parecía ser clara hace un par de semanas: Kepa, pero la regularidad y brillantez de Lunin le transportó al túnel de la duda. Un puesto tan importante exige una solución rotunda. No parece que lo sea salir del paso con la alternancia de un partido para cada uno. No estamos en la época de Miguel Ángel y García Remón, ni de Araquistaín y Betancort, allá por los 60 y los 70. Uno y otro... y a esperar acontecimientos. Kepa no salió favorito de Berlín. Mostró titubeos y en los dos goles alemanes pudo hacer más.
Y en espera de tener un lanzador de penaltis titular y un portero titular, un apunte sobre Joselu, que volvió a ser titular y contestó con dos goles de cabeza. Ya lleva ocho en lo que va de temporada, cinco en la Liga y tres en la Champions. Penalizado por el estilo de juego del equipo, con muchos pases y pocos centros, el ariete se agarra a los pocos balones laterales que le llegan para ganarlos todos. Ahí, está a sus anchas. Su supervivencia está en el área y en que sus compañeros recuerden que hay partidos que se pueden ganar con centros como los que Fran García y Rodrigo se sacaron en Berlín. Es fútbol.