Lío en Polonia con la paliza a Kewin Komar: ¡fue la expareja de su mujer y no los ultras!
La policía descarta una agresión por parte de un grupo de hooligans y la investigación apunta a una pelea con la expareja de su mujer.

Sigue la investigación para aclarar la paliza que ha recibido Kewin Komar, portero del Puszcza Niepolomice. Las primeras informaciones aparecieron a principios de semana, en palabras del guardameta. Un grupo de aficionados radicales del Wisla de Cracovia habrían atacado al futbolista por su gran actuación la temporada pasada en el playoff de ascenso, donde, además de sus paradas, dio dos asistencias para certificar el descenso del Wisla a Segunda División.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado en un pícnic familiar de bomberos en Bochnia. Allí, según la versión del jugador, unos hooligans del Wisla se acercaron a él para amenazarlo y golpearlo. Tras el acto, el portero acudió al hospital local para que le tratasen una fractura en la mano. En el propio centro de salud se encontró con uno de esos ultras que, según Komar, le instó a no denunciar el caso a la policía. Él declaró que accedió y explicó al médico que había dado un puñetazo a la pared.
Una vez terminada la consulta, el guardameta volvió a su casa, donde le esperaban aficionados del Wisla presuntamente armados con machetes. Por eso el futbolista, siempre según su declaración, terminó llamando a las autoridades. Pero la historia tuvo un giro de guión inaudito. Esta reconstrucción se desmoronó cuando la jefatura provincial de policía de Bochnia indicó que "el incidente no fue motivado por los fanáticos".
Las últimas informaciones publicadas en SportoweFakty, que tuvo acceso al informe policial, indican que la agresión ocurrió tras una discusión entre el portero y la expareja de su mujer. Siempre según el citado medio, Komar acudió a la celebración con su esposa y allí se encontró con la antigua pareja de su mujer. Al parecer tuvieron una discusión airada que terminó en una pelea entre ambos hombres. Esta trifulca terminaría con la fractura del pulgar del futbolista y la mandíbula del otro hombre también dañada.
Por ahora, la policía continúa la investigación y ya procede a interrogar a los primeros testigos del suceso. Una vez terminen de indagar, el caso llegará a la Fiscalía de Bochnia. "Una vez recopilados todos los elementos procesales del caso, será trasladado inmediatamente a la fiscalía de Bochnia para su evaluación jurídica", confirman desde Polonia.