PREMIER LEAGUE

Ruptura Cristiano-United: ¿cómo se ha llegado hasta aquí?

Un año y dos meses desde su fichaje fallido por el City hasta el castigo de Ten Hag: el portugués ha garantizado goles, pero no entra en los planes de futuro.

Cristiano Ronaldo, futbolista del Manchester United./Getty Images
Cristiano Ronaldo, futbolista del Manchester United. Getty Images
Álvaro de Grado

Álvaro de Grado

Una buena manera de explicar qué ha fallado en la segunda etapa de Cristiano Ronaldo en el Manchester United es empezar diciendo que un día antes, en realidad, estuvo a punto de fichar por el Manchester City. Que una gran historia como el reencuentro entre Old Trafford y su leyenda no esconda lo sucedido: negoció con los citizens, quiso unirse al proyecto, contó con el sí de Guardiola -tuvo que ser convencido por su entorno- y Jorge Mendes negoció el contrato. Faltó muy poco, pero los diablos rojos reaccionaron a tiempo, activaron la maquinaria para el regreso y Cristiano se hizo las fotos de rojo y no de azul, cerrando el círculo perfecto, y volviendo a casa con una petición de Sir Alex Ferguson: "No firmes por el City".

Que Cristiano estuviese dispuesto a fichar por el City, rompiendo así todo su amor por el United, podía entenderse por un tema puramente competitivo: la diferencia entre ambos equipos en la última década es abismal. En los últimos años de su carrera, con el gol como garantía, el luso ofrecía la puntería que los citizens buscaban tras perder la final de la Champions... mientras dominaba durante años el fútbol inglés. Era la opción más factible para seguir en uno de los tres mejores equipos del mundo. Pero, luego, no haber ido al Manchester United cuando decidieron reaccionar y abrirle las puertas hubiera sido una alta traición que jamás le habrían perdonado.

Un año después, la relación ya está rota. Quizás también lo estaba antes, pero el Manchester United lo supo esconder entre goles y más goles del portugués. En total, 24 dianas entre todas las competiciones, 14 más que el segundo máximo artillero. Unos cuantos de ellos, en el descuento. Otros tantos, decisivos en el resultado. Casi siempre, como siempre, absolutamente determinante en la temporada.

Entre líneas, sin embargo, había algunas sombras que contaban más detalles: por distintos motivos llegó a ser suplente con Solskjaer, con Carrick durante su etapa de interino y también con Rangnick, con quien incluso discutió antes de un derbi de Mánchester porque el técnico alemán le comunicó que no iba a ser de la partida para seguir un plan de juego distinto ante el conjunto de Guardiola. El portugués, molesto con sus intenciones, se marchó a Portugal alegando una lesión que el club ratificó, sin encender las alarmas de su público.

Crónica de una crisis

La crisis veraniega ya no hubo nadie que la pudiera esconder porque Cristiano decidió no acudir a la pretemporada. Las cartas, sobre la mesa. Ahora con Ten Hag como nuevo entrenador, elegido con mimo por la nueva directiva para liderar el proyecto, Ronaldo estaba buscando un nuevo club -argumentando problemas familiares y diciendo que se estaban publicando muchas mentiras, que hablaría cuando se cerrara el mercado de fichajes- que le garantizara seguir jugando en la Champions League puesto que el Manchester United sólo había podido clasificarse para la Europa League. Con un año de contrato todavía por cumplir, no recibió ninguna oferta satisfactoria: la única propuesta reconocida procedía de Arabia Saudí.

Ten Hag y Cristiano Ronaldo, durante un partido. Getty Images
Ten Hag y Cristiano Ronaldo, durante un partido. Getty Images

El comienzo de la Premier League trajo las primeras decisiones técnicas de Ten Hag, cada vez más irremediables: suplente en la primera derrota contra el Brighton (1-2), titular en la debacle contra el Brentford (4-0) y suplente de nuevo durante dos meses seguidos en liga, sin goles en sus apariciones desde el banquillo, hasta su único tanto contra el Everton. La competición donde sí jugaba Cristiano era en la Europa League, precisamente haciendo su debut en la misma, tras una vida entre los mejores.

Ante el Tottenham, este miércoles, llegó la puntilla que comenzó a fraguarse dos semanas antes cuando no disputó ningún solo minuto contra el Manchester City, pasando todo el choque en el banquillo. Contra los 'Spurs' se negó a saltar al campo tras haber calentado, encaró el túnel de Old Trafford en el 89' y Ten Hag, de forma definitiva, ha querido actuar: apartado del grupo y sin convocar para este fin de semana contra el Chelsea, un choque de gran magnitud. De alguna manera, lo que Ten Hag ha conseguido con esto es la confirmación de su poder: manda más que sus jugadores, demuestra que sus decisiones son respaldadas por el club y expone las condiciones en las que quiere a Cristiano, es decir, sin las garantías de la titularidad asegurada.

¿Y ahora qué?

Cristiano Ronaldo se entrenará en solitario, al margen del grupo, los próximos tres días. A un mes del Mundial, el Manchester United tiene siete partidos pendientes antes de que llegue el parón, que luego desencadenará en un nuevo mercado de fichajes. Para entonces, en enero, el portugués será libre de negociar con cualquier otro equipo, aunque en Inglaterra se ha publicado que el conjunto de Old Trafford está dispuesto a dejarlo ir gratis en invierno, ahora sí, ahora reconociendo que tiene un problema en el vestuario... al mismo tiempo que acumula cuatro victorias en cinco partidos y tres encuentros consecutivos sin encajar gol.