PREMIER LEAGUE

Ejemplar lección de Bournemouth y Palace con el Ramadán de Dango

El futbolista se alimentó en pleno partido tras el ayuno y los dos equipos pararon de jugar hasta que terminara.

Dango e Iraola./REUTERS
Dango e Iraola. REUTERS
Jonás Pérez

Jonás Pérez

La Premier League ha mostrado al mundo una gran señal de respeto con Dango, futbolista del Bournemouth. El jugador, musulmán, salió del terreno de juego en el minuto 2 de encuentro ante el Crystal Palace para comer y el resto de jugadores respetó por completo el proceso y no jugó mientras este ingería alimento. Incluso los rivales lo esperaron, para competir en igualdad de condiciones.

Dango está cumpliendo el Ramadán, que concluye el próximo 9 de abril. Por tanto, debe ayunar hasta que se ponga el sol. Una vez ocurrió, el pupilo de Iraola se acercó a la banda, donde los integrantes del cuerpo técnico le tenían preparado una botella de agua, una bebida energética, dátiles...

Mientras, Iraola daba órdenes y el resto esperaba a que el jugador concluyese un tiempo de alimentación de cerca de 40 segundos. Un enorme gesto de deportividad, que también ayuda a Dango y a cualquier futbolista con la misma creencia a no sentir que sus ideales le pueden llevar a perjudicar a su equipo, a estar a un ritmo menor que el resto o a condicionar en cierta manera los encuentros de los suyos.

El Ramadán consiste en abstenerse de los placeres de la comida y las relaciones maritales desde el alba hasta el ocaso. De este modo, ningún practicante, tampoco los futbolistas, pueden ingerir alimento alguno. Y es un matiz relevante el de los futbolistas, ya que complica su labor en exceso e incluso piden a los preparadores de los clubes un plan específico para no correr ningún riesgo extra en lesiones o posibles problemas de salud derivados de no comer.

Otros, por el contrario, deciden no atenerse a esta creencia y evitar el Ramadán para no complicar su momento deportivo. Una postura tan respetable como la otra. En este caso, Dango sí se acoge al ayuno absoluto a lo largo del día y debe asumir, por tanto, las consecuencias. Entre ellas, alimentarse en la medida de lo posible en mitad de un encuentro si el sol se ha puesto para entonces.

En esta ocasión, Dango lo vivió en primera persona y se alimentó con unos dátiles, agua y una bebida energética. El Crystal Palace, lejos de aprovecharse de la circunstancia, respetó por completo su postura y, junto al Bournemouth, acordaron no jugar durante el proceso. Un gesto que demuestra que el fútbol, en ocasiones, puede ser un gran espejo en el que mirarse la sociedad.