Golazos, remontadas y emoción hasta el final... ¡Esto es la Premier League!
Los de Klopp, con esta victoria, se colocan a dos puntos del Arsenal.

El Liverpool respondió este domingo en el alambre a la victoria del Arsenal, con una victoria a golpe de golazos ante el Fulham, tan apurada como reflejó el marcador (4-3) o incluso más, porque levantó un 2-3 en contra en un suspiro, en los minutos 87 y 88, con los goles de Wataru Endo y Alexander-Arnold.
El valor de la victoria, en un partido tan imprevisible, tal y como fue el desenlace, de la forma en que resurgió, es cuantioso, porque lo sostiene de lleno en la competencia por la Premier League, tan solo dos puntos por debajo del liderato del Arsenal, y porque agranda una racha imponente en Anfield en esa competición: no pierde allí desde hace más de un año, desde octubre de 2022. Son 19 compromisos invicto en este recorrido como local.
El primer tiempo terminó 2-2. La descripción perfecta de la pegada de los dos equipos. No del fútbol. Ni de un ritmo vertiginoso. Ni de las ocasiones, que fueron prácticamente las mismas que los goles entre el Liverpool, más dominador, y el Fulham, resistente, activo y capaz de levantarse hasta en dos oportunidades de sendos marcadores adversos.
LA MÍSTICA DE ANFIELD ES ESTO ✨
— DAZN España (@DAZN_ES) December 3, 2023
Es que el Liverpool remonte y se lleve un 4-3 de LOCURA en MENOS DE DOS MINUTOS con dos TRALLAZOS 💥#PremierLeagueDAZN ⚽🏴 pic.twitter.com/ABvOOFRzM6
Relanzado desde el vestuario, el Liverpool perdió fuerza con el paso de los minutos frente a los reajustes del Fulham. También se quedó sin Matip, lesionado aparentemente en la rodilla. Abandonó el campo por su propio pie, entre los aplausos de Anfield, entre el lamento de Klopp. Lo reemplazó Konaté. Quedaban más de 20 minutos. Sin pistas aún de otro gol cuando llegó el 2-3 del Fulham: De Cordova-Reid, recién entrado, anotó el gol en el 78.
Buen centro de Carney, que también había ingresado al campo como recambio, y mucho demérito de Tsimikas en el marcaje, superado en el salto, a su espalda, por el cabezazo de un futbolista de 1,70 metros de altura para poner en evidencia al Liverpool.
No para derrotarlo, porque Wataru Endo, en el campo desde el 83, empató con otro golazo cuatro minutos después. Y ni siquiera para empatarlo, porque, en la siguiente acción, Alexander Arnold firmó el triunfo.