Las jóvenes piden paso en la Premier League
Mainoo, Rico Lewis o Quansah son algunos de los ejemplos de éxito en las canteras de Inglaterra.

Se suele decir que, de las grandes necesidades, surgen las mejores oportunidades para salir adelante. El calendario, villano tradicional de los proyectos ganadores, ha sido también el que ha motivado que donde antes había fichajes hoy también haya tanto talento joven. La Premier League, referencia absoluta en el fútbol de clubes, está viendo cómo los equipos de su competición van recurriendo cada vez más a sacar valor de sus canteras como solución para situaciones problemáticas.
El poderío mostrado a la hora de presentar talonario para hacerse con los grandes nombres del mercado a menudo alejaba la posibilidad de apoyarse en el trabajo de los juveniles. En los últimos años, aunque no sea una tendencia general, parece que la situación va cambiando. Las canteras ganan peso, bien para crear un talento que sirva como fuente de ingresos para seguir puliendo el proyecto deportivo o bien para paliar contratiempos en el equipo.
Incluso en los grandes clubes, que suelen pensar mucho antes en fichar que, en mirar hacia abajo en sus equipos inferiores, se refleja ese cambio de mentalidad ante situaciones sobrevenidas. El Liverpool, quizá, es el mejor ejemplo para ilustrar este hecho. Siendo un equipo con un hábito de gasto elevado, el paso de Klopp por Anfield ha alimentado la capacidad de utilizar canteranos ante emergencias (Quansah) e, incluso, ha facilitado que se hicieran con la opción de pelear el puesto (Curtis Jones). Casos como este o como el del Arsenal de Arteta, siempre pendiente de los jóvenes (Nwaneri), acrecientan el talento global de los jóvenes en Inglaterra.
Otros casos, como los de Manchester, ya sea en Old Trafford o en el Etihad, se deben ver de maneras distintas. Mientras que los 'red devils' han ido encontrando parches en su cantera para posiciones en las que no han acertado con los fichajes, como son los casos de Mainoo o Garnacho, los 'citizen' se han servido de muchos de esos jóvenes ante emergencias (Rico Lewis o Oscar Bobb), pero una vez muestran que están preparados para la élite los dejan salir a un módico precio (Cole Palmer o Romeo Lavia). Una tendencia que gana enteros frente a los que han logrado ganarse el puesto, como era el caso de Phil Foden, que luchó hasta el final por un puesto regular en el equipo.
Y no es casualidad que todo este debate y cambios surjan mientras empezamos a ver el dominio general del fútbol inglés en las competiciones de clubes, así como una mayor competencia de la selección nacional inglesa en torneos internacionales. Crear talento no sólo eleva el nivel de las categorías inferiores en el país, así como genera una competencia natural en los clubes, sino que aumenta la diversidad competitiva para poder sumar en la selección nacional.
La nueva generación inglesa pide paso tras el Brexit
De esas dificultades y de esas oportunidades podemos hablar en dos frentes importantes dentro del contexto competitivo del fútbol inglés, a raíz de la pandemia y del Brexit en Reino Unido. Mientras que el primer caso aumentó las dificultades de los clubes ingleses de hacer grandes dispendios en el mercado de fichajes, el segundo favoreció una serie de conductas que han aumentado las oportunidades de los juveniles en Inglaterra.
Los gastos totales de la temporada 19/20 en Inglaterra estuvieron cerca de los 1800 millones de euros, casi 300 millones de euros más que en la 20/21 y casi 1.400 menos que los gastados la pasada campaña 22/23, ya con la pandemia en el pasado. Unas cifras que marcan un valle evidente en el periodo de pandemia en Inglaterra y que hicieron replantearse la situación a muchos clubes ingleses de cómo proceder con sus canteras, para aliviar el gasto que suponen y para sacar rédito de toda esa inversión.
El Brexit también tiene su repercusión en el fútbol inglés, pues cada vez hay más movimientos entre equipos de la Premier League para favorecer un descenso de los trámites con la legislación. La ley obliga a obtener nuevos visados y permisos de trabajo para jugadores del continente europeo y dificulta su incorporación, lo que se convierte en una traba más para operar como se hacía hace años.
Ese nuevo muro en cuanto a los mercados internacionales ha obligado a otear con más intensidad un mercado local donde aparecen cada vez más ejemplos de jugadores talentosos dispuestos a ser diferenciales en el máximo nivel del fútbol inglés. Esto ha aumentado, no sólo el número de fichajes y movimientos a nivel nacional sino también el valor de muchos de los jugadores que han vivido su periodo formativo en Inglaterra, capacitándolos para la alta competición con mayor asiduidad y tirando de sus servicios para situaciones sobrevenidas durante la temporada, algo que no era tan común hace algunos años, lo que hace más barato y sencillo poder pescar en Inglaterra. Cumplan con el itinerario esperado o no, la realidad de la Premier League se beneficia siempre del buen hacer de las canteras de los clubes de Inglaterra.