Moisés Caicedo: el niño que se marchó a jugar a campos de tierra tras el Mundial y que ya es el fichaje más caro de la Premier
El Chelsea ha firmado por 133 millones de euros a un jugador nacido en barriadas y que nunca olvida sus orígenes.

Moi Caicedo se ha convertido en uno de los fichajes más caros de la historia, después de que el Chelsea haya pagado 133 millones de euros por hacerse con sus servicios. Un chico que podría bañarse en oro y que, sin embargo, sigue siendo el mismo que nació en un barrio humilde y que ha sobrevivido junto a su familia desde lo más bajo. Una buena muestra de ello fue su vuelta a los orígenes tras la Copa del Mundo. Solo unas horas después de su llegada desde Catar, tras jugar su primer Mundial y anotar incluso un gol. Dejó atrás el más grandes de los escenarios del mundo del fútbol y regresó a casa, a Santo Domingo. Se estaban disputando los campeonatos barriales. Y ahí poco importaba el currículum de cada uno: haber marcado ante Senegal o ser una de las sensaciones de la Premier League. A 'Niño Moi' le tocaba jugar con los Caicedos FC, formado entre algunos de sus 10 hermanos y más de 20 sobrinos.
Llegó a tiempo. Jugó las semifinales, pasaron de ronda y marcó uno de los goles de la final, que vencieron por 3-2. Era domingo y ahí estaba Moisés Caicedo, jugando en la cancha que la que el fútbol le vio nacer, entre tierra y hierba pisoteada. Unas 200 personas le miraban desde fuera. Al día siguiente, agarró un avión y se marchó a Brighton. Tocaba regresar con su equipo.
Caicedo tuvo que dejar su barrio para perseguir el sueño de ser futbolista. Se marchó a Sangolquí para formar parte del fútbol base de Independiente del Valle. El club ecuatoriano cambió su historia reciente en 2007, cuando una inversión de capital cambió su hoja de ruta: instalaron escuelas y dormitorios para los canteranos y dibujaron un modelo de juego. Roberto Olabe, actual director deportivo de la Real Sociedad, dejó la Academia Aspire atrás para comenzar a edificar la metodología.
Caicedo después de la Sudamericana
Olabe estuvo tres meses y le sucedió Miguel Ángel Ramírez, que siguió su camino desde Catar. "Roberto dejó el camino marcado, yo lo que hice fue dinamizarlo", recuerda Ramírez. En 2019, con éste como director de fútbol base, Independiente del Valle andaba mal y tuvo que asumir el rol de entrenador interino. Agarró el equipo en mayo y en noviembre salieron campeones de la Sudamericana. "Fue demasiado bien", bromea. Tras ganar el título continental, Moisés Caicedo comenzó a ser asiduo al primer equipo.
"Cuando llego al club Moi se estaba recuperando de una lesión de rodilla. Comenzó a jugar en la Sub-18, de mediocentro", recuerda Ramírez, con experiencia también en Brasil o los Estados Unidos. "Nos dimos que no había diferencia entre él y los del primer equipo", añade el entrenador que le hizo debutar en la élite.

'Niño Moi' se convirtió en una figura clave para el club. Con el paso del tiempo, se fue afianzando en el primer equipo. Además, también participaba en la Libertadores Sub-20. Llegó a salir campeón. "Jugó la final, ganó y regresó a Quito para jugar con el primer equipo. Le necesitaba tanto la Sub-20 en Libertadores como nosotros", explica Ramírez. El Independiente del Valle de Caicedo o Piero Hincapié, actualmente en el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, derrotó en la final al River Plate de Enzo Fernández.
El equipo de ojeadores que tiene el Brighton en Sudamérica se lo llevó hacia Inglaterra. Manchester United, Milan o Chelsea también preguntaron por él. Sus primeros meses en la Premier fueron complicados y las Seagulls decidieron enviarlo cedido a Bélgica. A los diez días de enfundarse la camiseta del Beerschot, un nuevo entrenador aterrizó en el banco. Javier Luis Torrente fue la pieza que reimpulsó la carrera de Caicedo. Le sacudió las dudas y le volvió a hacer sentir futbolista. Apenas le duró unos meses hasta que el Brighton lo recuperó de la cesión.
"La confianza es fundamental para sentirse alegre"
Entrenador de Caicedo en el Beerschot"Llegó sin continuidad y sin minutos. Para un futbolista es muy complicado cuando pierde el ritmo y la confianza, que es fundamental para sentirse alegre", relata Torrente, que fue segundo de Bielsa en Espanyol, selección argentina y Olympique de Marsella. El técnico le enseñó a ser paciente y la importancia que tienen los tiempos de recuperación.
Del enfado de Caicedo al impulso hacia la Premier
Torrente le diseñó un plan específico para recuperar el ritmo. Y cuando Caicedo ya estaba preparado para ser titular, la convocatoria con Ecuador volvió a romper el curso del camino. Jugó dos partidos con la selección y regresó a Bélgica un viernes, cuando el Beerschot jugaba el sábado. "Estoy para jugar", le dijo Moi. "¿Qué recuperación tienes tras los partidos, si te la pasaste de avión en avión? Sé que estás para jugar pero no es tu momento. Entrénate que esta semana hay copa y serás titular", le contestó el entrenador. Caicedo lo terminó aceptando a regañadientes.
En el partido copero, Moisés fue titular, el Beerschot ganó 4-0 y hasta llegó a anotar un gol. "A partir de ese día cada vez fue pareciéndose más al de Independiente del Valle", revela Torrente. Cuando mejor estaba, volvió a la selección. "Viajarás, jugarás y al regresar serás titular", le reveló el técnico. Caicedo clasificó a Ecuador para el Mundial y al regresar ayudó con un gol al Beerschot en la victoria ante el Genk. Su ascenso meteórico era ya imparable. "Haber podido recuperarlo y mostrar una mejor versión que hizo que el Brighton lo pidiera de vuelta nos da una enorme satisfacción", valora Torrente.
¿Qué tipo de jugador es Caicedo?
"Es el mejor jugador que he entrenado nunca, el más completo", cuenta Miguel Ángel Ramírez. En Ecuador, el técnico le comenzó ubicando como mediocentro pero poco a poco fue adelantando su posición. "Nos dimos cuenta de que tenía mayor impacto: pisaba área, tenía último pase, gol de media distancia… a él también le empezó a gustar más eso que sacar el juego", recuerda el entrenador.
En Bélgica, Torrente fue una pieza clave en la carrera de Caicedo para conducirle hacia el juego de la Premier. "Le propuse tratar de ser vertical tras recuperar la pelota, no buscar el pase de seguridad. Porque Inglaterra te pide eso. Lo que creo que le pude aportar fue girar en las recepciones, pedir el balón detrás de la primera línea de presión, mirar hacia adelante… Creo que eso lo pudo servir para readaptarse a la Premier: ruptura de líneas y cambio de ritmo…", remarca Torrente.

De la presencia de Moisés Caicedo en el Mundial hasta el partido en los campeonatos barriales de Santo Domingo pasaron unas pocas horas. "Fue impresionante, estábamos junto a alguien que nos representó en Catar. Nunca negó una foto. Fuimos a su casa y bajó a saludarnos", recuerda una asistenta al partido. En esa misma cancha juega ahora la academia que fundó Moi.
Los que le entrenaron recuerdan que su sueño siempre fue jugar en el Manchester United, aunque finalmente ha acabado firmando por el Chelsea, con, además, una posición bien definida. Sea en Old Trafford, Stamford Bridge o en un potrero de Santo Domingo, 'Niño Moi' siempre será uno más del Caicedos FC. "Está para donde él quiera llegar", cierra Miguel Ángel Ramírez.