COPA DEL REY JUVENIL | REAL MADRID 2 - ALMERÍA 1

Primer éxito para Arbeloa: 'su' Madrid supera al Almería y sigue brillando

Los blancos fueron superiores y repiten título. Pol y Manuel Ángel, que marcó un golazo, brillantes.

Gonzalo, Pol y Palacios, de fondo, celebran el primer gol. /REAL MADRID
Gonzalo, Pol y Palacios, de fondo, celebran el primer gol. REAL MADRID
Manuel Amor

Manuel Amor

El Real Madrid de Álvaro Arbeloa se ha acostumbrado esta temporada a jugar muchos de sus partidos por puro trámite, sin necesitar apretar a fondo para encadenar victoria tras victoria. Cuando el guion cambia, como en la final de este sábado en el Reino de León, los blancos demuestran que también saben sufrir: en el inicio activaron el modo apisonadora y a los 15 minutos ya ganaban 2-0 al Almería, pero sus desconexiones defensivas en la segunda mitad estuvieron a punto de costarle el empate. Resistieron y repiten título en la Copa del Rey Juvenil. Es el primero de la temporada y el primero del entrenador con su nueva generación dorada.

De arranque el escenario pareció pasarle por encima a los andaluces, desdibujados y demasiado tímidos. Gran parte del mérito la tuvo el Madrid, que impuso su juego y no concedió ninguna opción hasta el descanso. Los de Arbeloa se sintieron cómodos con la pelota, encontraron su fluidez habitual y desarbolaron al rival con la calidad de sus hombres de ataque. Uno de ellos, Pol Fortuny, fue el encargado de abrir el marcador antes de los diez minutos y después de varias llegadas claras. Youssi centró desde la izquierda y el catalán remató a gol de cabeza.

El tanto no detuvo el vendaval, sino más bien todo lo contrario. A los 17', Manuel Ángel firmó el golazo de la tarde con una volea prodigiosa: enganchó el rechace de un córner desde la frontal y clavó su tiro con la izquierda (su pierna menos hábil) en la escuadra. A partir de ahí, el Madrid dominó y solo las paradas de un ex, Bruno, impidieron un resultado mayor... hasta que un gravísimo error de Piñeiro metió en el partido al Almería en el 70'. Arbeloa cerró con tres centrales y ató el triunfo. La celebración por todo lo alto, con el técnico empapado por sus jugadores, liberó la tensión contenida en los últimos minutos.

La primera ficha del póker

Con su victoria, los blancos mantienen en pie un reto histórico: convertirse en el mejor Juvenil de siempre. Nadie ha conseguido ganar los cuatro títulos (Liga, Copa de Campeones, Copa del Rey y Youth League) y los madridistas están en una posición privilegiada para conseguirlo. El torneo del K.O. era el primer objetivo y se lo ha metido en el bolsillo después de un camino plagado de obstáculos, en el que tuvo que cargarse a Rayo, Valencia y Málaga (a domicilio) para llegar a la Final Four e imponerse en León a Athletic y Almería.

En Liga es líder en su grupo de División de Honor (lo que le daría pasaporte para la Copa de Campeones) y ya está en cuartos de la Youth League. El miércoles visita al poderoso AZ Alkmaar para ganar y colarse en la Final a Cuatro de Nyon. Los números siguen engordando y son propios de un ciclo de leyenda: 31 victorias y cuatro empates en 35 partidos, con 123 goles a favor y 20 en contra. Todo carbura a la perfección y el grupo sigue a su líder, que ni marca goles ni los para: está en el banquillo.

El crecimiento de Arbeloa

En el Real Madrid creen en su exjugador y confían en que será uno de los entrenadores que marquen el paso en el fútbol europeo a medio plazo. Esta es tu tercera temporada como técnico, todas ellas en La Fábrica: en la primera dirigió al Infantil A, con el que ganó la Liga; en la segunda subió al Cadete A, sin tanto éxito; y en esta tercera se ha hecho cargo del Juvenil, brillante hasta el momento. Un ascenso paulatino con una filosofía clara y una apuesta decidida por el fútbol de ataque.

Los que conocen al salmantino aseguran que es un 'loco' del trabajo y del vídeo, decidido a invertir muchas horas en visionar entrenamientos y partidos y corregir de forma individualizada a sus futbolistas con el apoyo de la pantalla. Como informó Relevo, hasta pidió que se instalasen cámaras tácticas en Valdebebas... que de momento no han podido ser colocadas. Es solo un ejemplo de su mimo por los detalles y su obsesión por mejorar.

Más allá de lo puramente futbolístico, todos insisten en su fortaleza como gestor de grupos. Es cercano, pero exigente. No se casa con nadie y delega en su cuerpo técnico, con el aragonés Juli Carmona como escudero inseparable y su mano derecha. Hasta el momento, su progresión como técnico no parece tener límites... y no quiere cansarse de ganar.