CULTURAL LEONESA

Felipe Llamazares, un exárbitro ACB al mando de la 'Cultu': "Negocié el primer contrato de Jesús Calleja en la televisión"

El director general de la Cultural Leonesa habla del proyecto al que llegó hace once años y en el que ha vivido profundas crisis: "El club nunca ha estado en venta".

Felipe Llamazares, director general de la Cultural Leonesa./ARCHIVO
Felipe Llamazares, director general de la Cultural Leonesa. ARCHIVO
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Felipe Llamazares (Santibáñez de Rueda, 1958) es el director general de la Cultural Leonesa, donde cumple ya once años en el cargo. En su mandato, ha visto una profunda crisis económica del club de la que pudo salir hacia adelante. También el reciente centenario, un ascenso de categoría, trabajar junto al capital catarí de Aspire Academy y las enormes expectativas que rodean siempre a un club capital de provincia con experiencia incluso en Primera División.

Su otra cara es menos recordada, sobre todo por la Generación Z. Un servidor reconoce haber hablado en decenas de ocasiones con Felipe Llamazares, sin conocer su labor como árbitro ACB. Un oficio que incluso ahora se utiliza para moderar debates electorales y, en ocasiones, poco reconocido. Para el protagonista de estas líneas, su experiencia arbitral ha sido fundamental para después gestionar un club y aprender de los errores cometidos. Pocas profesiones resultan tan poco agradecidas y se convive con tan poca tolerancia al error. Aun así, es algo que llevará siempre como bandera. Cuando el arbitraje en baloncesto y la gestión en fútbol forman un único núcleo.

Ya más de una década en la Cultural Leonesa. ¿Qué proyecto tiene?

Son once años ya. Empezamos el primer año, cuando llegué, con un club en quiebra, sin empleados, debiendo 3.7 millones de euros, descendido administrativamente y con una amenaza directa de disolución de la sociedad. Formé una junta gestora para intentar sacar esto adelante. Inconscientemente, porque si uno es consciente de cómo estábamos no hubiéramos avanzado nada y poco a poco fuimos reduciendo deuda, haciendo varias acciones con acreedores y deportivamente subimos a Segunda B (ahora Primera Federación). Iniciamos un camino muy complicado de búsqueda de inversores con reuniones de más de 30 o 40 personas que quería comprar la Cultural, pero al final lo que quería era beneficiarse. Hasta que gracias al baloncesto recibí una llamada de José Lasa, que es amigo mío. Yo le había arbitrado siendo base del Real Madrid. Era el abogado de Aspire y me dijo que estaban buscando un club. Ahí se inició todo y cambió radicalmente el proyecto de la Cultural a lo que es ahora, claro.

¿Cómo ha sido el trabajo junto a Aspire?

Trabajar con Aspire es muy sencillo. Estamos hablando de una empresa que es número uno en escuelas en el mundo, a nivel de tecnología y de todo. Están los mejores profesionales. Y han sido comprensivos siempre con con la ciudad, con el club. Y así ha sido aparte de ilusionante, fácil.

"Gracias al baloncesto recibí una llamada de José Lasa. Yo le había arbitrado siendo base del Real Madrid. Era el abogado de Aspire"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

Ellos son capital catarí. Existe una tendencia de pensar que en estos países se paga, se paga, se paga. En este caso, más bien han reforzado desde la base. ¿Cuál es la idea que han desarrollado con la Cultural?

Lo que quería era crear un proyecto de club, no un proyecto de equipo ascensor o que llegue arriba. Querían crear una estructura y empezar a trabajar desde abajo. Hicimos un planteamiento, con una metodología común y única para todos los equipos. Se cambiaron técnicos, se trabajó con ellos y la cantera, a la vez que el primer equipo se iba reforzando para intentar conseguir logros. Este trabajo de cantera parece que no se ha visto, pero en los ocho años que llevamos así, de aquí han salido jugadores importantes. Nico se fue al Atlético de Madrid. A Fran le traspasamos a Madrid y está ya en su último año juvenil. Al Celta, al Espanyol, al Barcelona... Ahora estamos traspasando al jugador insignia de la cantera al Barcelona...

Parece que con el día a día no nos damos cuenta, pero todo lo que se ha hecho desde la cantera ha tenido sentido. Justo un año antes de llegar Aspire, se acababa de configurar el Júpiter (el filial) porque había desaparecido por la situación que tenía el club. Los juveniles hemos estado tres o cuatro años en División de Honor y los equipos están luchando en la base con el Valladolid por liderar el fútbol regional. Ese proyecto se fue haciendo y asentando a la vez que se pretendía con una filosofía austera en el gasto de dinero en el primer equipo llegar lo más alto posible.

Ha comentado una serie de nombres que han salido de la cantera de la Cultural rumbo a otros equipos. ¿Cree que en un futuro cercano se va a conseguir que esas perlas de la cantera se queden en León y haya un equipo más competitivo?

Para los clubes de capitales de provincia es muy difícil mantener a estos chicos. Los que son muy buenos rápidamente quieren saltar a equipos potentes y nosotros tenemos que rentabilizarlo con una venta y con unos objetivos. Es prácticamente imposible, ya no solo por el presupuesto que tengamos nosotros, sino por las ilusiones que tampoco podemos cortar de ellos. Hay que tener claro que la Cultural es un club vendedor. Va a ir reteniendo a algunos jugadores, pero aquellos que destaquen mucho van a saltar los demás equipos. Nos toca rentabilizar todos estos movimientos.

"Ser árbitro te forma para la vida"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

Aspire emitió un comunicado enfatizando que se van a quedar con el proyecto ante los rumores de una marcha. ¿Cuáles son los siguientes pasos de crecimiento de la Cultural Leonesa?

Hay que dejarlo bien claro. Es el primer comunicado que ha sacado Aspire en estos ocho años el del otro día. Por las noticias falsas, infundadas e inventadas sobre que la Cultural está en venta. No ha estado en venta nunca y así lo dijo Aspire. Aspire estaba asentando el proyecto y desde León parece que hay interés en desestabilizar en algunos momentos al club y crear inseguridades a patrocinadores, a socios y a aficionados. Inseguridades basadas en mentiras y en informaciones falsas. Hay que seguir asentando el proyecto. Cada vez es más fuerte, cada vez es más seguro y cada vez es más fiable si en algún momento Aspire quiere vender que hoy por hoy, es inviable. Lo que quiere Aspire es ir asentando el proyecto para que cada vez sea más seguro y más fuerte.

¿Y además del fútbol?

También hemos hecho cosas en el baloncesto. Después de 12 años de disputas en León, convencimos a los dos equipos de EBA y sacamos la sección de baloncesto de la Cultural. Hemos tenido una media de 1.700 espectadores por partido. Y hemos quedado cuartos en EBA. En León se ha recuperado la ilusión por el baloncesto gracias a la Cultural.

"Recomiendo a los padres que hagan a sus hijos árbitros"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

¿Ha tenido la sensación en estos años de la dificultad de gestionar la Cultural? Un equipo de capital de provincia, muchas exigencias, se reclaman resultados... ¿Es difícil lidiar con esa presión?

Ha sido difícil lidiar con esa presión. Es de lo más difícil que hay, porque rápidamente el aficionado quiere llegar a lo más alto sin ser consciente que a veces hay que ser realista con lo que se tiene, con los presupuestos, con la historia de lo que ha sido la Cultural en los últimos 50 años. Hay que ser realistas y saber dónde estamos. Jugamos con demasiado sensacionalismo en los medios de comunicación, que lo único que hace es entorpecer y ralentizar el proyecto. Tenemos cosas muy buenas en León, pero por desgracia hay una especie de gen cainita, autodestructivo. Intentamos poner trabas a lo nuestro. Cuando realmente fuera de León la marca de la Cultural es reconocida, es alabada. Y en León esto cuesta más. Parece que como está cerca no es tan valioso como lo ves desde fuera. Realmente es un grave problema. Y es uno de los pasos más importantes que hemos tenido para poder sacar este proyecto adelante este año.

Este año... Había mucha ilusión por ser el del Centenario. ¿Cómo lo han vivido?

Bueno, es todavía. También es cierto que manteníamos los mismos presupuestos para plantilla. Entonces, si tenemos los mismos presupuestos, aunque sea el año del Centenario, eso no ejerce de amplificador en los logros deportivos. Yo creo que el año del Centenario tiene que ser para recordar lo que somos, lo que hemos sido, donde hemos llegado y conseguir los éxitos, o no, deportivos que se puedan con los medios que tuviéramos. Porque no tenemos más medios por ello y ese es el problema. Quizás las expectativas por ser el Centenario se han quedado más de lo que realmente deberían ser.

La Cultural ha vivido mucho y el año ha sido especial. Por ejemplo, con la visita al Papa. ¿Cómo fue esa experiencia?

La experiencia fue espectacular y maravillosa. El Centenario nos ha dado muchísimas alegrías. Llegamos muy cansados porque hemos tenido actividades prácticamente mensuales, la más importante la visita del Papa. Fue algo único. También tuvimos a una selección del Mundial tres meses antes de que empezara, jugando con nosotros en el Reino de León: Catar. Y todavía nos faltan actividades importantes del Centenario. Me gustaría resaltar que llegamos al Centenario, porque en los primeros años de dudas, cuando yo llegué a la Cultural, antes de Aspire, fue la tercera vez que se salvó de una liquidación de la sociedad. Sin eso, no hubiéramos cumplido los 100 años. Es también importante reseñarlo. Poder vivir un centenario de la forma en que lo hemos vivido es para que todo culturalista se sienta orgulloso.

"El CSD tiene que hacer a los árbitros jueces o policías"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

Además de los propios problemas del club, la Cultural está en una categoría como Primera Federación, que ha sufrido varios problemas desde su formación. Se habla mucho de la dificultad de hacer un equipo competitivo. ¿Cómo ha sido gestionar con todo ello?

Es una categoría nueva, tremendamente difícil, bonita y sobre todo, con una dificultad económica grande. No tenemos grandes ingresos de televisión como se tienen en Segunda y Primera. Tenemos que movernos con patrocinadores, con ticketing y con socios. Y esto, en León, es otro hándicap. Nos estamos moviendo con 450.000€ más o menos de socios, unos 100.000 € de entradas y de patrocinios, en unos 150.000€. Esto nos limita el presupuesto para ir a por una plantilla potente. Éramos la plantilla número 11 de nuestro grupo este año. Esto significa que muchos clubes están invirtiendo mucho en sus plantillas y cada vez es más complicado estar arriba. Esto choca a veces con las expectativas que se crean en la ciudad de poder estar mucho más arriba. Hay presupuestos que son verdaderos trasatlánticos en esta categoría. En nuestro grupo este año era una verdadera locura. Con el Depor, con el Castilla, con el Alcorcón, el Celta B, el Racing de Ferrol... Hay equipos con presupuestos muy altos y es complicado. Pero eso también le da a la competición un interés, una belleza y un atractivo que es bueno para los espectadores también.

¿Qué cree que está fallando en Primera Federación para que haya esas diferencias?

Esto es una competición nueva. Ha nacido hace escasos dos años. Se tiene que ir cimentando y la propia Federación está trabajando ya en los límites y en los controles económicos. Esto va a ayudar muchísimo, poco a poco, a ser más atractiva cada año y la posibilidad de generar más ingresos por televisión. Yo auguro que en los próximos tres años se va a convertir en una competición muy, muy atractiva. Lo difícil es mantener ese ritmo de gasto sin ingresos para los clubes, que poco a poco poco hay en propiedades con bastante dinero o irán a los clubes vendiéndose o bajando de categoría porque el ritmo de gasto de cada año es muy difícil mantener.

"Gestionar un club de fútbol es distinto a gestionar una empresa"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

Son once años, ¿cómo definiría su política de gestión en un club?, ¿cuál es su libreto?

Gestionar un club de fútbol es distinto a gestionar una empresa. Hay que gestionarlo por un lado, con la cuenta de resultados, con ingresos, gastos y cada partida llevar un control presupuestario riguroso mes a mes para no desviarse de la planificación. Por otra parte, está la gestión de las emociones que genera el fútbol y las ilusiones de aficionados, de socios y, sobre todo, también de los propios gestores. O se controlan las emociones en la gestión o se puede incurrir en grandes problemas de dinero, de tesorería. La emoción a veces tira de la razón y te lleva a gastar más de lo que se tiene que gastar. Eso es inviable y lleva a muchos clubes a la ruina. Los aficionados también tienen que ser conscientes de esto. A veces no es fácil traer al jugador que ellos quieren o cambiar a un entrenador porque haya malos resultados. Eso es la emoción que te pide el cuerpo. Pero ahí hay que meter la cabeza. El director deportivo tiene que gestionar el dinero de la mejor forma posible cuando va al mercado y a partir de ahí aceptar los resultados y seguir mejorando con los errores que hemos cometido y que con la experiencia poco a poco se van cambiando.

Disculpe, soy muy joven. Descubrí recientemente que ha sido un árbitro ACB de renombre. Ahora, está completamente metido en el fútbol. ¿Cómo se dio ese salto?

He sido árbitro de baloncesto 25 años y 10 como internacional. A la vez, tenía una empresa de gestión deportiva. Yo he venido gestionando deporte toda mi vida. En las crisis económicas, mi empresa tuvo que cerrar por deudas. A mi empresa en su momento llegó Jesús Calleja para que le representara. Yo le comenté que a mí la representación no me atraía, pero que creía que era un animal de la comunicación. Estuve en el contrato que firmó con Cuatro. Los dos primeros años estuve con él y a partir de ahí ya caminó solo. Pero yo le negocié el contrato del primer 'Desafío Extremo' en Cuatro.

Cuento esto porque en esa negociación traía un sponsor, RMD. Yo congenié con el propietario, con Adolfo López. Todo lo que se relacionaba con el deporte, lo comentaba conmigo y un día me llama y me dice que tenía la posibilidad de entrar en la Cultural. Le dije que no se metiera, que estaban mal, pero me llamó a las dos semanas y me dijo que ya estaba dentro, que qué podíamos hacer. Entonces yo le hice un diseño para empezar por la cantera. En noviembre me dijo que entrara en el club y esa fue la manera de entrar en el club a gestionar.

Al final es gestionar deporte y no tiene que ver el deporte que es porque no hay que saber de fútbol. Para eso están los técnicos y además es bueno que el gestor no se meta a opinar. Para eso están los directores deportivos y los entrenadores, que son los que tienen que hacerlo.

"Yo le negocié el contrato del primer 'Desafío Extremo' en Cuatro a Jesús Calleja"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

¿Qué conclusiones saca después de once años? No se había visto envuelto nunca en un proyecto de esta magnitud...

El fútbol es más difícil de lo que parece desde fuera. Y yo, que llevo toda la vida en el deporte, pensé que era más fácil. En la ecuación hay muchas variables que intervienen y que a veces no son controlables. Tú puedes controlar la parte económica, pero luego tienes la parte deportiva y 22 jugadores que están en un vestuario conviviendo diez meses, ocho horas al día. Están conviviendo entre emociones, expectativas, creencias, ilusiones y aspiraciones. Hay un cuerpo técnico que está dirigiendo todo. Entran emociones, entran ilusiones y entran muchas cosas aparte de la preparación de cada uno.

También está la parte de los abonados. Es tremendamente importante. Hay que tenerles en cuenta, pagan un abono, son socios. En el fondo esto es un espectáculo que va más allá de solo divertirse, es algo de vida, de una fidelidad a un club. Congeniar todo eso es tremendamente difícil. Y si a todo esto le metes la gestión, un escaparate que ve todo el mundo y del que opina todo el mundo... Y opina la prensa, muchas veces no sólo informando, sino opinando y entrando a dar opiniones falsas sobre situaciones. Esto crea un caldo de cultivo difícil a veces de gestionar y en sitios pequeños más todavía.

Lleva once años, ¿qué más metas se marca en el fútbol?

Yo me marco seguir gestionando clubes de fútbol. En este caso estoy en la Cultural y estoy bien. Y sobre todo, ir mejorando en la gestión. Yo he cometido errores, como todos en la vida, en la gestión. Es importante ser autocrítico, analizarlo, verlo, corregirlo y no volver a tenerlo. Entonces, sí cada día que pasa consigo ser un poquito mejor gestor que el día anterior... Ese es mi principal objetivo y lo demás vendrá.

¿Cómo descubre un gestor sus propios errores? Al final siempre hay ruido, siempre va a existir alguien que te critique...

Mira qué curioso, me lo enseñó el arbitraje. El arbitraje es una fuente de formación personal brutal, mucho más allá de lo que la gente pueda entender. El arbitraje nos enseña a ser autocríticos y sobre todo, a convivir y a saber actuar ante el error. En un partido de baloncesto eres el primero en saber que te has equivocado y, a la hora de gestionar, también te das cuenta que eso es un error. Y el arbitraje me enseñó a, primero, tomar nota del error y, segundo, tener capacidad para olvidarlo rápidamente, porque si no te lleva a cometer más errores. Y tercero, intentar que la presión de fuera sobre el error no te dificulte en seguir caminando. Entonces esto te lo llevas a la gestión y es exactamente igual. Se está viendo permanentemente, qué decisiones son correctas y cuáles no. Estamos tomando decisiones y cuando eso pasa se está acertando y equivocándose. Se cometen errores en la gestión. Te das cuenta del error, tienes que cambiarlo. Tomas nota, sigues caminando y poco a poco vas haciendo digamos mejores partidos. Te vas haciendo un mejor gestor.

"El arbitraje me enseñó a asumir mis propios errores"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

Ha estado 25 años en el arbitraje y eso es profesión de riesgo. Ahora, incluso moderan debates electorales. ¿Cuál es su visión sobre la figura arbitral en esta sociedad?

Es un tema que me toca mi corazón (ríe). El árbitro es un deportista más. Ese es un concepto que tiene que tenerlo claro absolutamente todo el mundo. Y yo luché por él. Yo cuando me fui del arbitraje pasé a ser el presidente del Sindicato de Árbitros de la ACB y luego pasé a ser su gestor. En ese momento yo lideré la negociación de un convenio con la ACB, hicimos una huelga y conseguimos un convenio, el primer convenio de Europa de árbitros, con una subida de sueldos cercana al 30%. Ahora están muy bien considerados los árbitros. En muchos de esos temas estuvimos hablando. Recuerdo con Jaime Lissavetzky de hablar sobre cambiar la ley del deporte y reflejar lo que es la figura del árbitro.

El árbitro tiene que ser una autoridad como es un policía o un juez. Desde la sociedad se le tiene que dar la importancia que tiene al árbitro. La formación de árbitros se regula para que cada vez sean mejores. Muchas de las cosas que están pasando no pasarían porque se acepta esa figura. Primero, es fundamental y segundo, desde pequeños se tienen que dar cuenta tanto niños como padres, como directivos. Es una figura a cuidar y a respetar. Es fundamental.

Pero parece que no avanzamos. Este año, conflictos constantes, insultos, agresiones...

Sí, este año ha sido malo por todo el tema de Negreira. Todo salpica a la figura del árbitro en general, porque el fútbol mueve mucho. Estas cosas no tienen que tapar lo que realmente son los árbitros. Y yo, que conozco perfectamente tanto fútbol como baloncesto, y cuál es la evolución de un chico o una chica que empieza con 12 o 14 años para ser árbitro, sé que es inviable que suceda hoy en día. El sistema no permite que ningún árbitro sea corrupto. Es absolutamente imposible. Los árbitros cada vez se preparan más, cada vez son mejores. Las estructuras te llevan a que seas mejor. Lo que pasa es que todo el entorno que hay y todo lo que ha pasado nos está llevando a debilitar algo que es fuerte en este país: la figura del árbitro con sus errores y con sus aciertos. Recuerdo que hace diez o 15 años éramos peores, pero ahora tenemos un entorno más conflictivo. Tenemos que caminar siempre hacia mejor. Esto cambiará.

"El sistema de ahora no permite que ningún árbitro sea corrupto"

Felipe Llamazares director general de la Cultural Leonesa

¿Qué le falta de los estamentos del deporte para reforzar la figura del árbitro y que esta tormenta amaine un poco?

Yo creo que desde el Consejo Superior de Deportes tiene que salir una directriz clara de reforzar la figura del árbitro en la Ley del Deporte o donde ellos crean. Pero tiene que haber una directriz clara para reforzar al árbitro y tiene que llegar a las federaciones y a las ligas. A partir de ahí, tienen que transmitir a sus clubes que a los árbitros hay que protegerlos. Sólo tenemos conflictos. Si no sale desde arriba, esa directriz clara, contundente e incluso investirles de esa autoridad jurídica que ahora no tienen... Tienen que ser como un policía o un juez, y eso se lo tiene que hacer el Consejo Superior de Deportes. Probablemente que si se hace así, cambiarían mucho las cosas en este país.

Aconsejaría a todos los padres y madres que pusieran a sus hijos de árbitros. Es una formación para la vida pública. Fíjate lo que enseña: a convivir con el error, a manejar la presión, a balancear la justicia en todas tus decisiones... Me pasa a mí que me retiré hace 15 años, tengo ese hábito en la cabeza para cualquier decisión. Tengo que buscar la justicia y para eso te forma el arbitraje. Te forma para manejar tus emociones y gestionar las emociones de los demás cuando discuten. Cuando llegas a la vida tienes que tener esa formación. También en la comunicación en momentos de crisis. El arbitraje te forma para la vida. Nosotros en el club le damos una tarjeta a los padres de que hay que respetar a los árbitros.