REAL MADRID

El futuro de un Raúl más tenso que nunca divide al Di Stéfano: "Hasta que él no diga nada, no me lo creo"

La opinión en el feudo del Real Madrid Castilla se divide ante el ruido mediático que genera una posible salida de su entrenador.

Raúl González Blanco, durante un partido con el Real Madrid Castilla. /EFE
Raúl González Blanco, durante un partido con el Real Madrid Castilla. EFE
Jonathan Ramos

Jonathan Ramos

¿Sabe Raúl si va a seguir el año que viene en el Castilla? "El futuro es el martes a la 16:00 en Valdebebas", zanjó el técnico blanco tras ser preguntado por su continuidad en el banquillo del filial. Y, ante la insistencia de la prensa, dejó todo en el aire con un tenso "ya he contestado antes". Con la espalda estrecha y la cara larga, el técnico del Real Madrid Castilla salió del paso tras un "¿No hay más preguntas? Gracias, hasta luego".

Raúl González sobre su futuro en el Real Madrid Castilla, tras el empate ante el Yeclano. RELEVO / JONATHAN RAMOS

El partido entre el conjunto de La Fábrica y el Yeclano pasó a un segundo plano, pese a terminar en empate y sellar la decimosexta plaza de Primera RFEF para los de Raúl, que no salen de su atasco. El foco del partido estaba en el banquillo, pues este era el primer encuentro desde que Marca publicara que el técnico abandonará el equipo al final de la vigente temporada. Todo esto, mientras Raúl vive su temporada más tensa en el banquillo del Castilla, envuelto entre los malos resultados y las tensiones con su futuro. La afición desplazada hasta el Alfredo Di Stéfano fue dispar en su sentir.

"No me había enterado de que Raúl iba a dejar el equipo a final de temporada", empieza Alejandra, que es abordada por este medio en mitad de su compra habitual de palomitas. Para ella, Raúl "significa lo que es el Real Madrid" y no vería con buenos ojos que el runrún con el actual técnico terminase con Raúl fuera de la entidad. "No me gustaría que cambiase de equipo", añade.

Ella es una de las 990 personas que se han desplazado hasta el estadio del filial madridista este sábado. "Con la que ha caído a la mañana yo pensaba que esto iba a estar mucho más vacío", explica un empleado del club a este medio. No fue así. Como es habitual, en las gradas estaban presentes las familias de los jugadores, varios representantes y en el palco, Manu Fernández, director de cantera del Real Madrid.

Tampoco faltaron a la cita los aficionados más fieles al Castilla, que se sitúan en el Lateral Oeste, pegados al videomarcador. Vestidos completamente de blanco, con un bombo y protagonizando todos los cánticos del partido, no dejaron de animar durante los 90'. Se lo agradecieron los jugadores, hasta el propio Raúl, que se dirigió a ellos al terminar el encuentro.

Cerca de esas localidades se sienta Esteban, socio del club desde hace 15 años, que no se cree nada respecto a la figura del entrenador del Castilla. "Cada mes pasa lo mismo. Primero el Villarreal, luego el Unión Berlín, el Schalke, ahora que deja el equipo a final de temporada... Hasta que él no diga nada, yo no me lo creo", sentencia a Relevo.

En las gradas del Di Stéfano esperarán a la última palabra de su entrenador. Han visto el nombre de Raúl con papeletas para dar el salto a varios banquillos de la élite y su continuidad siempre ha resistido al temporal, por eso no se apresuran en sacar conclusiones. Eso sí, tienen en alta estima a otros técnicos de La Fábrica. "Arbeloa lo ha hecho muy bien en el juvenil, le toca subir ya", opina Paula, que ha visto el partido contra el Yeclano a escasos metros del cuerpo técnico del Infantil A, que esta mañana ha goleado al Sporting Hortaleza (10-0). Alberto Ruíz, gran promesa de La Fábrica y autor de un hat-trick esta mañana, encabezaba al grupo de infantiles, muy pendientes de Raúl.

"No sé qué harán el club y Raúl, pero está claro que su ciclo está acabado. Lo más duro fue no conseguir el ascenso a Segunda, pero creo que lo ha hecho bien", continúa Paula. Para ella, ver al madrileño fuera de la entidad sería algo doloroso, por esto plantea un giro en su futuro: "Espero que forme parte del equipo de Ancelotti", esboza.

Entre los desplazados hasta Valdebebas, los hay quienes cambian el foco respecto al futuro de Raúl. "Ojalá esto no afecte al vestuario", señala Álex, que tampoco está contento viendo al Real Madrid Castilla en los puestos de abajo de la tabla de Primera RFEF. "Esta temporada está siendo muy mala, si el equipo no reacciona tendrían que cambiar el entrenador cuanto antes", concluye con cara de pocos amigos tras el 1-1 final.

Raúl, a medio camino entre Marcelo Bielsa y una estrella del rock

Ante la vorágine de opiniones e informaciones respecto a su futuro, Raúl cierra el foco en lo meramente deportivo. Lo principal para él es revertir la situación en la clasificación, así lo ha hecho notar en sala de prensa. Las respuestas sobre su futuro son un tanto escuetas, al mismo tiempo que las cuestiones sobre el equipo tienen varios minutos de explicación.

En el partido actuó dentro de su línea habitual. Al exdelantero le caracteriza su intensidad a la hora de dar órdenes a los suyos y también cuando es necesario pedir presión o repliegues defensivos. Siempre fuera del área técnica y con los brazos cruzados, así pasó los 90 minutos contra el Yeclano. Cuando vio necesario quejarse al cuarto árbitro de ciertas acciones, lo hizo de manera sosegada, hasta que el colegiado se daba la vuelta. Ahí sí que empezó a alzar la voz y a gesticular, praxis habitual de los que llevan años en esto.

Un gesto que no es tan habitual en él: arrancar hierba del campo. Hasta en cuatro ocasiones se agachó para arrancar un trozo de césped de su área técnica. Todas ellas ocurrieron después de un error de sus jugadores. En ese momento, Raúl, fruto de la frustración, optó por pellizcar la moqueta verde. Además, siempre coincidía cuando el exfutbolista estaba de cuclillas, pose habitual de Marcelo Bielsa. Raúl parece encontrarse cómodo en esa posición, dado que la adoptó durante varios minutos en diversas ocasiones.

Al terminar el partido fue a saludar su homólogo en el Yeclano, al igual que a los jugadores. Pese a llevar seis años en el Castilla, los rivales de la categoría siguen ilusionados de poder darse la mano y abrazar al tres veces campeón de la Champions. Como si de una estrella de rock se tratase, se vio rodeado de rivales tras el pitido final. Todos ellos querían darse la mano con el, por ahora, entrenador del Castilla.