Nolito: "Con mi primer sueldo me compré un disco de Camarón"
El delantero andaluz, que se encuentra sin equipo tras rescindir su contrato con el Ibiza, no descarta dejarlo: "Si sale algo seguiré jugando, si no pues nada".

"Los que me conocen saben dónde encontrarme". Manuel Aguado Durán, más conocido como Nolito (Sanlúcar de Barrameda, 1986), no tiene prisa por volver a vestirse de corto. Sin equipo desde que el pasado mes de junio rescindiera su contrato con la UD Ibiza, el delantero disfruta del verano alejado de los focos en su Sanlúcar de Barrameda. "A nadie le amarga un dulce", dice.
Entre gambitas, pesca con los amigos, pachangas y ejercicio físico para no perder la forma ("A esta edad cuando uno coge algún kilito cuesta perderlo más"), el que fuera jugador del Barça, Benfica, Granada, Celta, Manchester City y Sevilla atiende a Relevo para repasar una carrera de ensueño que quizás, sin darnos cuenta, haya llegado a su final.
"Estoy tranquilo. La temporada en el Ibiza no ha sido buena (el club descendió a Primera RFEF). Aún no sé qué voy a hacer. Ha habido propuestas para jugar en México, la India, Australia..., pero las hemos rechazado. Estoy esperando que salga algo que me guste. Tengo varios países en mente donde me gustaría jugar por probar una nueva experiencia. En España, si sale algo que me apetezca y donde se viva bien también lo valoraré. Pero como te digo, si sale algo que me motive seguiré jugando y si no sale nada, pues nada. Voy a esperar hasta el 31 de agosto", confiesa un Nolito que no cierra la puerta a una posible retirada.
Cerca de cumplir los 37 años, se cumplen dos décadas desde que hiciera las maletas para buscarse la vida con un balón de por medio. El andaluz no se arrepiente de ninguna de sus decisiones: "El destino está escrito para todo el mundo". Criado en un humilde barrio de marineros, únicamente tiene una espinita clavada. "Me da pena que mi abuelo no me viera debutar con el primer equipo del Barça. Fue el único que creyó en mí".
"Mi abuelo era marinero y mi abuela ama de casa. No hemos pasado hambre, aunque unas veces comíamos más y otras menos"
Exjugador de IbizaHumilde y sin perder sus raíces ("si alguien me pide una foto a las cuatro de la mañana me la echo porque estoy de vacaciones"), Nolito no olvida qué fue lo primero que se compró con su primer sueldo de futbolista: "Cuando firmé con el Valencia (juvenil) fui a El Corté Inglés y me compré dos discos de música. Uno era el de Camarón en París".
El enfado de su abuelo con Guardiola y la gomina de Villa
El fútbol de calle. Ahí se forjaron la picardía y el talento de un niño atrevido y risueño que se pasaba todo el día dándole patadas a un balón. "Éramos callejeros. No como los niños de ahora, que están con los móviles, los iPads y todas esas tonterías. En verano estábamos todo el tiempo en la barriada inventado cosas. Unas eran buenas y otras no", cuenta entre risas. Debido a un problema familiar, sus abuelos maternos, Manuel y Dolores, fueron los que le criaron. "Mi abuelo era marinero y mi abuela ama de casa. Sacaron a sus hijos y a sus tres nietos adelante en una época que era diferente. No hemos pasado hambre aunque unas veces comíamos más y otras comíamos menos. No hemos tenido cumpleaños, pero mi infancia ha sido muy bonita. Hemos sido felices".
Tras dar sus primeros pasos en el Atlético Sanluqueño, crecer en el juvenil del Valencia y regresar a Andalucía para unirse a las filas del Écija Balompié, con 19 años una llamada cambiaría para siempre el destino de esta humilde familia de Sanlúcar. "Iba a firmar con el Betis B cuando me llama uno de los dueños del Écija. Me dice 'oye Lolo, me ha llamado Alexanco (que en aquel entonces era Director de Fútbol Base del Barcelona), que el Barça te quiere'. Recuerdo que al primero que se lo dije fue a mi abuelo. Éramos muy del Barça y fue una alegría inmensa", rememora.
"David Villa me daba algún bote de gomina porque tenía una caja en el vestuario"
Exjugador del IbizaEntrenado por su padre Luis Enrique, tres meses después de su llegada al filial azulgrana, en octubre de 2008, Nolito fue convocado con el primer equipo para disputar un encuentro de Copa del Rey. "Toda mi gente se juntó en el piso en el que nos habíamos criado para seguir el partido. Lo que pasó es que ese día al final no debuté. Cuando llamé a mi abuelo estaba muy enfadado con Guardiola porque no me había puesto ni un minuto", cuenta entre más risas.
Sería el 3 de octubre de 2010 cuando con el '27' a la espalda Nolito se estrenaría con el primer equipo en un partido de Liga ante el Mallorca en el Camp Nou. Aquella tarde, el andaluz sustituyó a un lesionado Pedro y compartió escenario con Leo Messi, Andrés Iniesta o Gerard Piqué entre otros.

"Me llevaba bien con todo el mundo. Se reían mucho conmigo. Yo era una persona educada, pero si tenía que tirar una vaselina en un entrenamiento con el primer equipo la tiraba", apunta. "¿Una anécdota? Tengo muy mala memoria. David Villa me daba algún bote de gomina porque tenía una caja en el vestuario (risas). He sido un privilegiado. Al principio no eres consciente de que estás al lado de Messi. Con el tiempo es cuando dices 'coño, es que yo jugué con Messi".
Las anécdotas con su 'padre' Luis Enrique
Luis Enrique y Pep Guardiola. No todos tienen la suerte de compartir día a día con dos de los mejores entrenadores del mundo. "Pep era diferente porque era muy pesado. Tenía unos pensamientos que tú decías 'va por delante del resto'. El hijo puta parecía que tenía un don. Te explicaba situaciones que podían ocurrir en un partido y luego pasaban. Yo, que tácticamente era un desastre, aprendí muchísimo con él". Con el de Sampedor, además de hacerle debutar con el Barça, coincidió durante una temporada en el City tras su gran año en el Celta.
Pese a sus elogios hacia Guardiola si hay un técnico que influyó en su carrera ese es el entrenador del PSG. "Luis Enrique es mi padre futbolístico. Me ha ayudado muchísimo. Siempre diré que hay que conocerlo personalmente. La gente sólo le conoce por la tele o por las entrevistas que da", señala. Primero en el filial del Barça y años más tarde en el Celta, Nolito recuerda con cariño cómo fue su primera toma de contacto con el asturiano.
"Luis Enrique me dijo: 'Comes muy mal, tienes que perder tres kilos. Si a un Ferrari le echas gasolina mala, no anda y tú eres un Ferrari'"
Exjugador del Ibiza"Cuando llegué a la pretemporada con el Barça B durante las vacaciones había cogido dos o tres kilos. Luis Enrique me dijo: 'Tú, triple sesión. Una a las siete de la mañana en ayunas. Otra a las diez y otra por la tarde con el resto del grupo'. Me acuerdo que esa primera semana pasé el quinario", bromea. "Otra vez me cogió en el vestuario y me dijo: 'Comes muy mal. Tienes que perder varios kilos. Si a un Ferrari le echas gasolina mala no anda bien y tú eres un Ferrari. Estás a un paso de la élite y tienes cualidades".

Las dos anécdotas reflejan por qué para muchos jugadores Luis Enrique tiene algo especial. "Es un tío que si te tiene que decir algo a la cara te lo dice. También sabe reconocer un error. Hoy en día con los egos hay muy pocos entrenadores que lo reconocen. Yo he tenido alguno, pero no te voy a dar el nombre", apunta.
La relación entre ambos, más allá de los futbolístico, era tan buena que cuando Luis Enrique se convierte en nuevo entrenador del Barça 'Luchó' llamó al por aquel entonces jugador celeste para convencerle de su regreso a casa. "Luis Enrique no necesitaba convencerme de nada. Cuando me ha llamado me he ido automáticamente a donde estuviera, como pasó con el Celta. Yo ese año iba a firmar por el Barça, pero tenía un problema familiar y decidimos que lo mejor era irme a Manchester. Si no hubiese tenido ese problema, que aún tengo, habría firmado por el Barça. El City era también un gran equipo y allí viví momentos de alegría".
Un posible futuro en los banquillos
Pese a ese "pregunta lo que quieras" la conversación va llegando a su fin. "¿Que dónde he sido más feliz en mi carrera? En el Celta. Tengo grandísimos amigos allí. En unos días me voy a visitar a uno". A sus 37 años volver al club celeste se antoja misión imposible pero ¿y un futuro regreso desde los banquillo? "¿Entrenador? La responsabilidad para otro. Yo los toros desde la barrera". Y entre más risas se despide sin antes invitarnos a pasar un día por Sanlúcar.