FÚTBOL

Reloj parado, el nuevo fuera de juego y ahora rojas de diez minutos: ¿qué implican los cambios de la IFAB?

La International Board ha propuesto probar expulsiones temporales para las protestas a los árbitros. Esto no supone que se vaya a aplicar.

Jugadores belgas protestan a Brych./EP
Jugadores belgas protestan a Brych. EP
Jonás Pérez

Jonás Pérez

La International Board, en su Reunión Anual de Negocios, ha presentado las novedades reglamentarias que se probarán en los próximos meses con el fin de mejorar el fútbol. En esta ocasión, la principal novedad es la inclusión de expulsiones temporales de diez minutos a aquellos jugadores que se excedan en la protesta a un árbitro. De este modo, su intención es "aumentar el respeto hacia los árbitros", tomando una serie de decisiones que aislen el contacto entre colegiados y futbolistas en los momentos más tensos.

Tras una serie de pruebas en el fútbol base, IFAB ha aprobado continuar con el experimento basado en que solo el capitán del equipo pueda dirigirse al árbitro en jugadas señaladas. Por el momento, no aclaran a qué acciones hacen referencia, pero matizan que son "situaciones de juego importantes". Aquellos que se salten tal reglamentación se enfrentan a expulsiones temporales de diez minutos "por desacato".

Los reguladores de las normas del fútbol consideran un éxito lo trabajado en fútbol base y ahora desarrollarán protocolos y sistemas de prueba para introducirlo con los mayores y ver su eficacia. De este modo, las reglas del juego se mostrarán más exigentes que nunca con las conductas de los jugadores, como ya ocurre en otros deportes como el rugby, donde solo el portador del brazalete tiene derecho a debatir con el colegiado. O en el hockey, donde este mismo martes se ha dado la chocante circunstancia de que todos los jugadores han sido expulsados durante diez minutos tras una pelea.

¿Y de qué manera se demostrará que el comportamiento de un futbolista es adecuado o que lo ocurrido es suficiente para expulsar a un jugador diez minutos y condicionar enormemente un partido? Los árbitros llevarán cámaras corporales con las que se pueda demostrar el mal hacer de los protagonistas. De momento, esto también se ha probado en el fútbol base.

El fuera de juego semiautomático ha llegado para quedarse

IFAB también aboga por la difusión masiva del fuera de juego semiautomático y su desarrollo para encontrar la perfección lo antes posible. Lo consideran el futuro e invertirán en los próximos años para pulirlo. También se exponen a una comunicación más abierta entre el VAR y el árbitro, para facilitar la difusión de lo ocurrido a los espectadores.

Todo ello, por supuesto, con una premisa: que no implica pérdida de tiempo efectivo en los partidos. Es más, IFAB quiere que se sea más estricto con los seis segundos para sacar de los guardametas, los retrasos en los lanzamientos de falta o la gestión del tiempo con las lesiones.

También abre la puerta a que el VAR pueda intervenir más para ganar justicia, si bien sigue marcándose la prioridad de reducir el tiempo perdido en los partidos. Son las novedades que se empezarán a aplicar a partir del próximo mes de julio, ya sea a través de pruebas o como principios de cambio en el fútbol profesional.

¿Qué implican estas medidas?

Algo fundamental sobre lo que establecer una base es que son propuestas de cambios, no cambios. Se someterán a pruebas y se valorará a su debido tiempo si son dignas de aplicación o no. Por ejemplo, en Suecia o Italia, en categorías inferiores, se ha probado el polémico fuera de juego de Arsene Wenger, que se basa en que solo será posición antirreglamentaria si los jugadores atacantes tienen el todo el cuerpo por delante del último defensor.

Del mismo modo, si el talón está en línea con el defensor no se considerará fuera de juego. De momento, esta norma que tanto ha dado que hablar no se aplicará. Es posible que sí en un futuro, aunque necesita un estudio más exhaustivo o un mayor tiempo de prueba.

No es el único cambio radical que se ha probado en los últimos años. Los niños ya han testado un fútbol a reloj parado, como baloncesto o balonmano, y sigue sin ser parte de las reglas de los mayores. IFAB, como regulador de las normas, se preocupa cada año de innovaciones que puedan mejorar el deporte, pero son los protagonistas y los propios árbitros los que se encargan de juzgarlo y ofrecer su opinión al organismo.

¿Y cómo se encargan de juzgarlo? Jonas Erikson desveló en un medio sueco el procedimiento que lleva a cabo FIFA. Durante un determinado período de tiempo, encarga a federaciones aplicar estas nuevas normas a algunas de sus categorías. Una vez comienza el baile, el organismo estudia uno a uno todos los partidos en los que se ha probado.

Con eso no es suficiente. Después, entrevista a decenas de protagonistas que han participado en la prueba para conocer su opinión. En general, en los últimos años FIFA e IFAB han apostado por medidas que protejan el fútbol ofensivo. Algo que puede resultar beneficioso para el espectador, pero no tanto para defensores o colegiados. En ellos se centra también el período de entrevistas, buscando que las soluciones agraden a todos.

Así se incorporaron las grandes novedades de los últimos años como el VAR o la supresión del valor doble de los goles en campo contrario, una norma tan instaurada que parecía que perduraría para la eternidad. Quién sabe si esta nueva oleada de medidas se asentará o no. Es posible que sí se apruebe que solo pueda hablar el capitán, pero no la expulsión temporal; que se llegue a un consenso para mantenerlo todo tal y como está... No son más que pruebas que aspiran a hacer del fútbol un deporte mejor.