Reprimenda del juez de la Audiencia Nacional por la filtración de la declaración de Jenni Hermoso
El magistrado reprendió a las partes por la vulneración de la actuación de reserva a la que están obligadas.

Llegó el turno para declarar en la Audiencia Nacional del ya exseleccionador nacional de fútbol, Jorge Vilda y de Rubén Rivera, director de marketing de la RFEF. Lo hicieron en calidad de investigados al cambiar su situación procesal tras la declaración de Rafa Hermoso - hermano de Jenni - y Ana Ecube, amiga de la jugadora. Ambos negaron las coacciones y justificaron las razones por las que insistieron tanto al entorno de la jugadora, como a ella directamente.
Primero fue Vilda quien aseguró que nadie le pidió que hablara con la familia de Jenni Hermoso, lo hizo motu proprio. Después, Rivera, que se desplazó hasta Ibiza junto con Albert Luque, director de la Selección de fútbol masculino, quien negó que lo hiciera con la intención de persuadir a Hermoso y convencerla, de forma directa y con llamadas de terceros (le pasaban el móvil), de que se pronunciara públicamente para exonerar el comportamiento de Luis Rubiales. Albert Luque también declarará como imputado el próximo lunes 16 de octubre.
Sin embargo, más allá de sus testimonios, uno de los temas que centralizó la jornada en la Audiencia Nacional fue la filtración de la declaración de Jenni Hermoso ante la teniente Fiscal, Marta Durántez, en el programa Código 10. La semana pasada, tras otra filtración en El Español, esta vez de algunos tramos de la declaración sonora del ya expresidente de la RFEF, Luis Rubiales, el juez tomó cartas en el asunto. Retiró de la plataforma con la documentación del caso a la que tienen acceso las partes los audios de las declaraciones y las transcripciones, de manera que, quien quisiera consultarlas para el seguimiento de la investigación y ante las nuevas declaraciones, debía de hacerlo de forma presencial en la Audiencia Nacional.
Pero la emisión en televisión de la declaración de Jenni Hermoso ante la Fiscal, presentada junto a la querella, ya no estaba a salvo. Ahora el juez se encuentra ante una situación delicada por la vehemente queja que los letrados de Jenni Hermoso trasladaron al magistrado antes de las declaraciones de Vilda y Rivera. Tanto es así que le pidieron incluso que se depuren responsabilidades pues la filtración de la declaración de la víctima, además de exponerla y revictimizarla en pleno proceso de instrucción de la causa, vulnera la actuación de reserva de las partes. Es decir, aunque la investigación no esté bajo secreto de sumario, las partes implicadas tienen la obligación de reservar la información únicamente para ejercer la defensa de sus representados. Después se podría valorar hasta qué punto, aunque sea habitual que ocurra en numerosas causas judiciales, si se vulneró también el derecho al honor, a la propia imagen, la Ley Oficial de Protección de datos…
Acceso a la causa tienen los abogados de los investigados y la víctima, y las asociaciones que se han presentado como acusación popular. En este caso, Olga Tubau, en defensa de Luis Rubiales; Luis Jordana de Pozas, socio y director de Molins Defensa Penal, como abogado de Jorge Vilda; Jorge Navarro, socio del mismo despacho que la defensa de Vilda, pero en representación de Albert Luque; y Mario Blanco, el letrado de Rubén Rivera. Por parte de Jenni Hermoso, el bufete de abogados Senn, Ferrero, Asociados Sports & Entertainment; y como acusación popular, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y el Equipo de Víctimas de la Guardia Civil. Estos últimos tras depositar, en calidad de fianza, una cantidad de 15.000€ el pasado 4 de octubre.
Habrá que ver qué medidas toma el juez tras lo sucedido. De momento, según una fuente de la investigación "la reprimenda que el juez ha realizado como si fuéramos niños de colegio no ha sido agradable. Ha sido bastante incómodo. No procede algo así", aseguró al salir de la Audiencia Nacional.