Jorge Vilda al hermano de Jenni Hermoso: "Quizá sería mejor que saliera ella a contar su versión para bajar el suflé"
El seleccionador nacional y el director de marketing, Rubén Rivera, declararon como investigados en la Audiencia Nacional por el Caso Rubiales.

Jorge Vilda, el ya exseleccionador nacional, y Rubén Rivera, director de marketing de la RFEF, ya han declarado ante el juez como imputados en el caso Rubiales. Concretamente, por las presuntas coacciones a Jenni Hermoso y a su entorno para que dijera que el beso de Luis Rubiales fue consentido.
El por aquel entonces entrenador de Jenni Hermoso, Jorge Vilda, llegó sonriente a la Audiencia Nacional y afirmó ante el magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 que no vio el beso que Luis Rubiales le dio en los labios a la jugadora. Tampoco vio a Jenni bajar sola del autobús por indicación de Patricia Pérez al llegar al aeropuerto de Australia - a pesar de que sólo viajaban las jugadoras y el staff -, pero sí notó que el ambiente en el avión era totalmente distinto al que se vivió en el autobús. Mucho más tenso y enrarecido. Cuando volaban de vuelta a Madrid, ya en el avión, según explicó Vilda al juez, vio que Jenni estaba mal y, como no la quería agobiar, decidió ir a hablar con su hermano con el único objetivo de saber si ella estaba bien, puesto que, según ha afirmado, la tiene un gran aprecio.
En un momento dado, según ha reconocido Jorge Vilda, llegó a decirle a Rafa Hermoso que "quizá sería mejor que ella saliera a contar su versión para bajara el suflé". Eso sí, aseguró que en ningún momento recibió órdenes de Luis Rubiales para presionar a la familia de Jenni Hermoso, aunque sí estuvo en los corrillos que se formaron en el avión con el expresidente de la RFEF, a pesar de no pertenecer a su círculo de confianza, por ser el seleccionador y saber qué estaba pasando.
Sin embargo, Jenni Hermoso afirmó en su declaración ante la teniente Fiscal, Marta Durántez, que una Misa Rodríguez le advirtió que Jorge Vilda estaba dando vueltas por el avión para intentar hablar con su familia. Rafa Hermoso, el hermano de la jugadora del Pachuca, estaba dormido y fue, en su tercer intento, cuando Jorge Vilda habló con él. Según Jenni Hermoso le dijo: "Que siempre he sido muy buena, que me merecía esto [el título], que me intentaran convencer para que yo ayudara a que se restara importancia ese acto y que me convencieran de que yo tenía que hablar. Había muchas familias y justamente se paró en la mía. Mi hermano me dijo que le estaba dejando caer que si yo le ayudaba me podía ir bien, que era lo que tenía que hacer. Y que me convenciera de alguna manera para que yo le ayudar", aseguró la futbolista en su denuncia.
La declaración de Vilda ante la Fiscal, el momento más tenso
El momento en el que Jorge Vilda respondió a las cuestiones de la teniente Fiscal fue el más tenso de la declaración. Marta Durántez tuvo que pedirle, en repetidas ocasiones, que se ciñera a las preguntas concretas. Incluso llegó a asegurarle: "No hemos venido a hablar de usted" o "No me importa lo que usted valora de la prueba, usted conteste a lo que yo le pregunto". De hecho, fuentes de la investigación han asegurado al salir de la Audiencia Nacional que en el testimonio de Vilda se notaba que "venía con la lección aprendida" y que la Fiscal fue contundente en varias ocasiones.
El papel de Rubén Rivera en Ibiza
Rubén Rivera, al que también se refiere Jenni Hermoso en su declaración, expresó tras Vilda su versión sobre los hechos ante el juez, pues a diferencia del exseleccionador, se negó a responder las preguntas de la acusación popular. Tal y como había hecho el técnico, Rivera también negó las coacciones por las que se le investiga y rechazó que recibiera órdenes de Luis Rubiales. Su misión en Ibiza era, según el empleado federativo, trasladar los mensajes.
En ese viaje, según la versión de Jenni Hermoso, el director de marketing de la RFEF fue muy insistente. Hasta el punto en el que la futbolista del Pachuca le dijo: "Rubén, no, no me des el teléfono, déjame tranquila". Jenni también relató en su declaración ante la Fiscal otra situación en la que las presuntas coacciones se extendieron a su mejor amiga, que también estaba en Ibiza. "Estoy en una hamaca tumbada y veo a mi amiga, que la llama Rubén. Le hace un gesto para que vaya, ella va, habla con él, no sé qué y dice: 'Insiste en que Albert Luque quiere hablar contigo, que por favor, hables con él, aunque sea unos minutos", relató.
Sobre la presencia en la isla de Albert Luque, el director de fútbol masculino de la RFEF, Rubén Rivera afirmó que le parecía algo normal porque ambos -Jenni y él- tenían buena relación. Además, insistió en su papel: él tan sólo avisó a la jugadora de que Luque la estaba intentando llamar, y que como en otras tantas llamadas, él le pasó a Hermoso una llamada de Miguel García Caba, director de Integridad de la RFEF y otra de Albert Luque como mero intermediario. Es más, explicó que él sólo le pasó el recado y reforzó su labor servicial con las futbolistas, al detallar que le ofreció cargar el móvil a Jenni Hermoso.
Para consolidar su testimonio, el director de marketing aportó ante el juez unos mensajes de whatsapp en el que las jugadoras le trasladaban sus peticiones y su agradecimiento. Aseguró que su único rol era el de 'conseguidor', el hombre que se encargaba de la logística allí y el intermediario entre las partes.
La próxima declaración será el lunes 16 de octubre, día en el que está convocado Albert Luque. El aún director de fútbol masculino de la RFEF, acudirá tal y como lo ha hecho Vilda y Rivera, en calidad de investigado. Responderá a las preguntas sobre las posibles coacciones denunciadas por Hermoso y que ratificaron su hermano y una amiga, así como Misa Rodríguez y Alexia Putellas, ambas presentes en Ibiza, en su declaración de hace unos días.
El resto de fechas han cambiado por petición de Olga Tubau, abogada de Luis Rubiales. Por ello, finalmente será el 2 de noviembre cuando acudan como testigos Luis de la Fuente, seleccionador nacional masculino; Pablo García Cuervo, exdirector de comunicación de la RFEF; y Enrique Yunta, su segundo en el departamento de prensa. El 14 de noviembre será el turno de Chema Timón, director de gabinete de Luis Rubiales; Javier López Vallejo, psicólogo de la Selección femenina; y Javier Puyol, el juez responsable del área de Compliance donde declaró Patricia Pérez 'Poki', jefa de prensa de la Selección.
Tampoco se descartan nuevas citaciones como testigos, como investigados, o que alguna de las personas convocadas, a consecuencia de declaraciones previas, cambie su situación procesal. Algo propio del momento de instrucción que atraviesa la causa.