PRIMERA VUELTA. EL 11 DE ORTEGO.

Van un alemán, un inglés, un japonés, un francés y siete españoles y forman juntos el 11 modelo de La Liga...

Más jornaleros que estrellas en un mosaico representativo de siete clubes con el denominador común del alto rendimiento colectivo e individual

Álvaro Vallés, portero de Las Palmas. /Getty
Álvaro Vallés, portero de Las Palmas. Getty
Enrique Ortego

Enrique Ortego

Final de la primera vuelta del campeonato 2023-24. Momento para el balance de 19 jornadas en las que LaLiga ha mostrado su máximo esplendor con media docena larga de partidos espectaculares, el último el Girona-Atlético del miércoles, pero también que ha dejado ver su rostro más negativo y traumático con una innumerable racha de lesiones que ha afectado a casi todos los clubes con mayor o menor intensidad y sin duda ha influido en el rendimiento de los equipos más damnificados.

Es la hora, también, de darnos, lectores y críticos, el gustazo de sentirnos seleccionadores por un día y formar el once ideal de este primer tramo liguero. Un amplio panorama para la elección, los 20 equipos de Primera con el único patrón definido de que los seleccionados se ajusten a sus posiciones naturales. Nada de experimentos raros y armar un once con un portero, dos defensas, dos medios y seis delanteros. O al revés. Cada futbolista en su demarcación original, de tal modo que puedan acoplarse a los dos sistemas tácticos más utilizados por los técnicos hasta el momento: el 1-4-4-2 y el 1-4-2-3-1.

Media docena de pizarras de La Liga se acomodan a cada uno de estos dos dibujos. Real Madrid, Getafe, Villarreal (desde la llegada de Marcelino), Cádiz, Celta y Granada (en fase de definición con su nuevo entrenador) tiran con normalidad del 1-4-4-2. Rayo, Alavés, Valencia, Betis, Almería y Athletic son devotos del 1-4-2-3-1. El 1-4-3-3 es el sistema tipo del Barcelona, Real Sociedad y Osasuna, aunque Arrasate se ha apoyado bastante también en los dos mediocentros y el punta único. García Pimienta, en su solidario Las Palmas, apuesta claramente por el 4-5-1.

Solo cuatro equipos están basándose por costumbre en la ocupación de espacios con una defensa de tres centrales y dos laterales más o menos ofensivo, según el caso, como referencia. El Atlético con su permanente 1-3-5-2; el Girona, que en esta segunda parte de la primera vuelta ha insistido en 1-3-4-3; el Mallorca con su efectivo 1-5-4-1... y el Sevilla, que desde la llegada de Quique Sánchez Flores ha cambiado al 1-3-5-2. Un vistazo un poco más pormenorizado a las diferentes estructuras tácticas nos desvela situaciones que, como menos, se pueden considerar curiosas. Casi todas derivadas de los cambios de entrenador. La que más llama la atención es la del Granada. Desde la destitución de Paco López y la llegada de Alexander Medina, en sus cinco partidos ha proyectado tres dibujos diferentes: 1-4-4-2 (2 partidos), 1-4-2-3-1 (2) y 1-4-1-4-1. Villarreal y Sevilla con tres técnicos en lo que va de curso lideran la clasificación de los directivos más impacientes.

Van un alemán, un inglés, un japonés, un francés y siete españoles y forman juntos el 11 modelo de La Liga...

Álvaro Vallés, un portero intenso

Normalmente, en este tipo de equipos tipo que se proclaman a la mitad o al final de los campeonatos, el portero preferido sale casi siempre de uno de los clubes grandes, que suelen ser además los menos goleados. En este, caso no se cumple la regla. Las lesiones de larga (Courtois) y media (Ter Stegen) duración les impide entrar en la disputa. Por su parte a Oblak le está afectando negativamente la tremenda irregularidad de su equipo, el Atlético. Se abren las puertas a guardametas menos conocidos, pero que están completando una temporada entre el notable y el sobresaliente. Entre todos ellos, Mamardashvili (Valencia), Remiro (Real Sociedad), Gazzaniga (Girona)... emerge la figura de Álvaro Vallés, el portero de la Unión Deportiva Las Palmas.

A sus 26 años debutante en Primera. su curso es de lo más académico. Ha jugado todos los minutos de los 19 partidos y solo ha recibido 17 goles, 16 desde dentro del área y uno desde fuera. Más que correcto con los pies. se muestra osado en ocasiones para no desentonar en el juego de pases de su equipo. Es bajo el larguero donde luce sus reflejos y capacidad de reacción en distancias cortas. Sus 190 centímetros le permiten defenderse en el juego aéreo, aunque puede mejorar las salidas en los centros laterales y frontales. Segundo portero con más paradas del torneo (71) tras el danés del Villarreal, Jorgensen (84), porta la etiqueta de ser el portero que más goles evita en el fútbol europeo.

Laterales, incisivos; centrales, sobrios

Manda, por el momento, en la Liga la defensa de cuatro elementos. Máxima competencia para todas las posiciones. En la elección final salen dos laterales de perfil ofensivo y dos centrales al uso, sobrios y con pocos arabescos. El lateral derecho es para Carvajal que está completando una de sus temporadas más regulares, con una gran influencia en el juego ofensivo de su equipo. Más profundo al principio de temporada con el 1-4-4-2 en rombo. Dos mínimas lesiones le han roto el ritmo y se ha perdido cinco partidos. Dos tantos, uno de cabeza (Sevilla) y otro con la izquierda (Getafe). Dos pases de gol.

El lateral izquierdo tiene dueño en la persona de Miguel Gutiérrez. Un multiusos para Míchel tanto en la defensa de cuatro, como de carrilero con tres centrales. Su gran aportación está siendo su incorporación a la posición de mediocentro cuando su equipo tiene la posesión del balón. Alterna el juego interior más posicional con la profundidad por fuera, lo que le convierte en un jugador difícil de detectar por los contrarios. Su gran obra la dibujó en Montjuic contra el Barcelona, coronada con su único gol. Solo se ha perdido un partido. Importantísima su presencia en la organización del juego colectivo. Mucho más que un lateral izquierdo.

Dani Vivian y Antonio Rudiger componen el tándem central. El de Vitoria ha jugado los 19 partidos y solo se ha perdido 21 minutos. Asentado totalmente en la parcela derecha de la zaga, recuerda a los grandes centrales del Athletic de toda la vida: Goikoetxea, Alkorta, Liceranzu, Andrinúa, Astrain... Buen sentido de la anticipación, concentración máxima para perder poco la posición y un buen salto que le permite ganar casi todos los duelos aéreos. No se complica la vida, más allá de medir cada día mejor la precisión de los pases largos. El alemán del Real Madrid se encontró con la titularidad en el primer partido de Liga en San Mamés por la lesión de Militao y la ha aprovechado con un rendimiento óptimo. Omnipresente en las acciones defensivas. Buen corrector de las posiciones de sus compañeros, manda en la línea a la hora de achicar y en el juego aéreo se agiganta en las dos áreas. Solo se ha perdido un partido por sanción, Un gol, el marcado al Mallorca en la última jornada, valieron tres puntos a su equipo.

Equilibrio en el centro

Garantía absoluta en el centro del campo. Dos organizadores puros, Aleix García y Zubimendi y dos versos libres, Kubo y Bellingham, que arrancan desde las bandas para ocupar una amplia zona de influencia en ataque. Además, ambos tienen llegada y gol. Aleix García ha dado el salto calidad que le exige la posición de su equipo en la tabla. Sin Oriol al lado ha ampliado su radio de acción y ha ganado protagonismo con el balón. Ha jugado los 19 partidos completos con tres tantos y cuatro pases de gol. Ha mejorado ostensiblemente en su juego defensivo (125 recuperaciones) y con el balón llama la atención su sentido de la profundidad, siempre busca el pase hacia adelante, que le permita superar líneas.

Con Aleix García al lado, Zubimendi sería el mediocentro clásico, más posicional. Su imaginaria asociación se podría comparar a la que mantenían Busquets y Xabi Alonso en la Selección o con Merino en la Real Sociedad. Aunque por su sentido del juego se siente más cómodo como único mediocentro, sabe compartir espacios en la zona de creación. Titular en 17 de los 19 partidos ligueros y contrastada su colocación y visión de juego en la salida del balón, este curso está sorprendiendo con su aportación realizador: cuatro tantos. Más que nunca en su carrera.

Con las bandas como punto referencia de partida, pero con libertad absoluta de movimientos cuando se equipo tiene el balón, Kubo y Bellingham se están mostrando como dos de los futbolistas más espectaculares del Campeonato. Cada uno con su estilo, son de esos jugadores que entran por los ojos a los aficionados. El japonés está por agotar su baúl de regates, recortes, fintas, amagos... Ha hecho de la banda derecha su centro de operaciones, pero en los dos partidos que jugó como segundo delantero, por dentro, demostró que su movilidad es un arma añadida. Con seis tantos y tres pases de gol está en disposición en superar los nueve del curso pasado. Además, habla tan bien como juega. La Real acusará su baja por la Copa de Asia.

De Bellingham queda poco por escribir. Sus 13 goles, siete con la derecha, tres con la izquierda y tres con la cabeza, cuatro de local y nueve de visitante, le mantienen en la cabeza de realizadores, pero su capacidad futbolística va mucho más allá del gol. Comenzó la temporada en el vértice del rombo que Ancelotti había fabricado para su mayor diversión. En los últimos partidos ha partido más desde la banda izquierda, pero no tiene zonas acotadas. Su mayor demostración es la facilidad que tiene para llegar a rematar jugadas que él mismo gesta en la zona central. Todo el frente del ataque es suyo. Sus molestias en el hombre le han obligado a perderse dos partidos.

El 'tododelantero' y el cazador

En ataque, la mezcla casi perfecta un 'tododelantero', Antoine Griezmann y un hombre de área, Borja Mayoral. El francés del Atlético destaca por su omnipresencia por todo el frente del ataque. Siempre a las órdenes de lo que Simeone disponga, hasta cuando es sustituido en situaciones difíciles de entender, ha jugado a lo largo de esta primera vuelta también como interior, en funciones más de centrocampista. Sus once tantos y tres pases de gol están acordes con su posición de segundo delantero y su capacidad para entender el juego mejora a todos los que están a su alrededor, sobre todo a Morata, su compañero de fatigas.

La proyección goleadora de Borja Mayoral se ha hecho realidad. En medio curso ha marcado 12 tantos, cuatro de penalti, casi los mismos que las dos últimas temporadas, seis y ocho. Titular en 18 de los 19 partidos, ha alcanzado su mejor rendimiento a una edad idónea: 26 años. La confianza de su técnico y saberse titular, le ha mejorado la autoestima. Sus tantos son clásicos del cazador del área. Destaca su buen sentido de la colocación y la intuición para el rechace o la segunda jugada. Ha encontrado en el inglés Greenwood su mejor aliado. Se buscan y se encuentran.

Otro 11 alternativo...

Como un solo '11' después de 380 partidos es una invitación a la injusticia y por el camino se han quedado un buen puñado de jugadores que han hecho méritos suficientes para formar parte del mejor equipo de la primera vuelta, no está de más de formar un segundo conjunto que le podía 'echar' perfectamente partido al anterior.

Esta vez la disposición sería el 1-4-3-3, el otro sistema más utilizado en el Campeonato. Mamardashvili (Valencia) en la portería; Yan Couto (Girona) y Diego Rico (Real Sociedad) en los laterales; Coco (Las Palmas) y Zubeldia (Real Sociedad) en el centro de la defensa; Javi Guerra (Valencia), Pepelu (Valencia), Isco (Betis), en el centro del campo y Niko Williams (Athletic), Dovbyk (Girona) y Savinho (Girona), como delanteros.