'QUIERO SER COMO'

Sara Ezquerro recuerda el acoso que sufrió tras una desafortunada foto: "Me apartaron del equipo por seguridad"

La exjugadora del Atlético de Madrid y Real Madrid habló sobre su retirada a los 24 años.

Sara Ezquerro durante el programa. /RELEVO
Sara Ezquerro durante el programa. RELEVO
Nagore Domínguez

Nagore Domínguez

"Yo jugaba en el Atlético de Madrid, tuve un problema muy gordo, fue bastante mediático", comenzó recordando Sara Ezquerro en un nuevo programa de 'Quiero ser como'. La exportera del Levante las Planas y del Real Madrid, que acaba de retirarse del fútbol a los 24 años, revivió el momento en el que una foto suya vestida del Real Madrid hizo que su carrera diera un vuelco: "Me fui a dormir, se publicó la foto y yo no la vi. Me levanté a las 6:30 para estudiar y el segundo mensaje era del de prensa del Atlético de Madrid que me decía 'en cuanto te levantes hablamos. Que se borre ahora mismo la foto".

@qsc_relevo #SaraEzquerro y el día que apareció una foto con una sudadera del #RealMadrid cuando era judadora del #atleticofemenino ▪️ Sara Ezquerro en #QuieroSerComo ♬ sonido original - Quiero Ser Como

Sara era la portera del filial del Atlético de Madrid y jugaba en segunda división cuando una amiga suya, de manera inocente, publicó en Instagram una foto: "Lo recalco porque yo no subí la foto. Salía yo con la sudadera del Real Madrid y ponía 'Reyes de Europa'. ¿En qué momento iba a pensar que iba a ser trending topic en Twitter?". Además, diferentes medios de comunicación llamaron a la jugadora. "Fui durante unas semanas famosa, no podía tener el móvil encima", recordó.

"La queremos asesinar, ciervas fuera del ATM, te queremos matar, queremos que vayas al cerro del espino a partirte las piernas, queremos romperte los dientes y clavártelos en la espalda", fueron algunos de los mensajes que aquella mañana llenaron su móvil, sin que ella todavía no supiera nada de lo que estaba pasando: "Son cosas que todavía me cuesta recordar". "Al principio yo creo que no era muy consciente de las bestialidades que me estaban mandando, pero cuando llegué a casa y vi la cara de descomposición de mi madre...", añadió.

Una carta que nunca llegó y un regreso a puerta cerrada

"El primer día fue un poco turbio", continuó haciendo memoria Sara Ezquerro. Recibió una llamada de María Vargas, directora deportiva del Atlético de Madrid femenino para reunirse con ella en el Calderón. "Me senté a punto de llorar, pensando que me iban a echar pero me encontré con tres personas súper comprensivas. Ellos me dijeron que entendían que era madridista de corazón pero que me había dejado la piel defendiendo los colores del Atlético de Madrid. Me dijeron que por seguridad me iban a apartar del equipo, por si a algún loco se le ocurría ir al entrenamiento", desveló.

A Sara, que por aquel entonces tenía 17 años, le pidieron que publicara un comunicado disculpándose: "Me dijeron que iban a poner a la vez un comunicado asumiendo que había sido un fallo y que estaban conmigo. Puse mi publicación en Twitter y sigo esperando el comunicado del Atlético de Madrid. Desde ese día hasta el día de hoy he tenido vetado el hablar de lo que hice".

"Quiero poder pedir perdón al aficionado que me conocía y que me fue alguna vez al Cerro del Espino y que se sintió dañado por yo haber celebrado la Décima con el Real Madrid. A ese le pido perdón de corazón. Pero quiero que todo el mundo entienda que yo no quise fallar al Atlético de Madrid, que yo no quería que supieran que yo era del Real Madrid", se sinceró.

Sara no volvió al Cerro del Espino hasta el último partido de Copa de la Reina. "Como vas a venir tú lo dejamos a puerta cerrada para que estés con tus compañeras", le dijeron después de un mes apartada de los terrenos de juego. En las publicaciones había comentarios en la que la gente desvelaba la calle en la que ella vivía y fue el momento en el que, con su madre, acudió a la Guardia Civil a denunciarlo. "Guardamos tu caso en Fiscalía de Menores y que lo gestionen. Lo que podemos aconsejar es que en bastante tiempo no salgas de casa y si lo haces no cojas transporte ni lo hagas sola", le recomendaron, después de que distintos medios de comunicación publicaran su cara.

Una foto que reaviva el fuego y la despedida

"Lo que más me duele dentro de que no pusieran nada de apoyo es que al día siguiente ellos ponen un tweet de Amanda Sampedro de pequeña que ponía 'Sintiendo los colores desde pequeñita". Esto pasó días después de todo lo sucedido y la llama se reavivó. "Fue un timming muy malo, yo creo que no era el momento. Hay gente muy enferma", añadió.

Llegó el final de temporada y con él, la gala anual del club para premiar a sus jugadores y jugadoras. Al principio Sara no iba a ir con sus compañeras para no estar expuesta a los medios de comunicación, pero María Vargas volvió a llamarla para decirle que no dejarían entrar a los medios y que ella pudiera estar. "Después del apoyo que había sentido no me esperaba que me fuesen a echar, pensé que todo había quedado ahí", se sinceró Sara Ezquerro.

Pero después de la gala, tuvo que quedarse a hablar con gente del club. "María me dijo que esa decisión no la había tomado ella, pero que le pillaba una transición en la que el equipo femenino y masculino se estaban juntando para ser uno y que tenían una orden de arriba de que no podía continuar porque la imagen que daba al equipo no era la que el el aficionado quería", confesó

La llamada del CD Tacón y posterior Real Madrid

Pensó que su vida deportiva iba a acabar ahí, pero recibió la llamada de Manuel Merinero, presidente del Canillas, quien le contó que tenían la idea de crear un nuevo equipo, el CD Tacón, con la mente puesta en que en un futuro se convertirían en el Real Madrid. "Tenemos dirección de arriba de que tienes jugadora de este equipo, porque s esto llega a ser el Real Madrid algún día, tienes que estar aquí", le dijeron.

Tres años después, se convirtió en la portera del Real Madrid. "Era el típico sueño que sabías que no ibas a lograr nunca porque no existía el Real Madrid", recordó Sara Ezquerro. Su pasión por el Real Madrid también hizo que se diera cuenta de que no era feliz jugando a fútbol, lo que le llevó a retirarse a los 24 años: "Jugaba al fútbol y ya no lo disfrutaba. En los últimos partidos miraba al reloj cada medio minuto pensando en que se acabara ya. En el Madrid me motivaba y había días que decía 'mira el escudo, si no entrenas con motivación y orgullo aquí, nunca más".