El 'caso Koldo' también tiene consecuencias deportivas: el Zamora, al borde del bloqueo económico
El bloqueo de las cuentas de su presidente, Víctor de Aldama, vinculado al 'caso Koldo', ha provocado problemas de gestión para la entidad.

La nómina de febrero no llegó a los jugadores del Zamora. Tampoco al resto de los trabajadores. Hasta ese mes cobraban con normalidad, pero un proceso judicial ha desbaratado la armonía de la sociedad anónima deportiva. Dos fuentes conocedoras de la situación y dos más internas del club confirman a Relevo la problemática.
Víctor de Aldama, el presidente de la entidad, está involucrado en el Caso Koldo, la trama corrupta que monopoliza las noticias de las últimas semanas. Sus cuentas bancarias están bloqueadas y eso supone un pequeño terremoto para cada una de las empresas que tiene en su cartera. Entre ellas, está el Zamora Club de Fútbol, que está actualmente en Segunda Federación.
Los trabajadores del club confían en que la situación se revierta pronto. Entienden que lo que ha ocurrido es una cuestión transitoria, al intervenirse las cuentas de las sociedades vinculadas al empresario no se han podido realizar los pagos que tocaban, pero no es un problema de falta de dinero en la entidad o de organización interna, sino un asunto coyuntural que debería resolverse cuando el juzgado permita los pagos. Esa situación, eso sí, puede extenderse en el tiempo. "De momento estamos tranquilos, con incertidumbre, pero dentro de lo que cabe tranquilos", explica una fuente del vestuario.

La investigación del "Caso Koldo"
Aldama es uno de los investigados por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en el contexto de la trama corrupta, una pieza clave en una investigación que ha puesto en duda al exministro y exsecretario de organización del PSOE José Luis Ábalos, que no está imputado pero varios estrechos colaboradores sí han aparecido en las indagaciones del instituto armado. Entre ellos Koldo García. Ahora mismo Aldama se encuentra en libertad con cargos.
Su llegada al club supuso el final de una etapa para el equipo Zamorano. Él es el primer dueño que ha tenido la institución, pues antes de su entrada era todavía un club deportivo. La conversión en Sociedad Anónima Deportiva, realizada entre 2019 y 2020, fue la que posibilitó la entrada del empresario en la institución como máximo accionista.
De Aldama se hizo con el capital social de la empresa para solventar una deuda de 300.000 euros que acarreaba el club. Una deuda comparativamente pequeña para un club que podía tener algo más de medio millón de presupuesto. Se hubiese podido fraccionar y financiar, pero los socios decidieron en una asamblea con muy pocos votos en contra desentenderse de la propiedad del club y convertirlo en una sociedad anónima.
El Zamora, cuentan observadores cercanos, nunca ha tenido nada en propiedad, en sus mejores momentos se priorizó el corto plazo y no hay una apuesta por la cantera o por las instalaciones. Es una de las cinco provincias que nunca ha estado ni en Primera ni en Segunda, y aunque hubo veces en las que el sueño pareció cerca, desde luego no es este ese momento. El equipo está en puestos de promoción en Segunda Federación, pero la nueva realidad económica puede ser un problema. El camino al fútbol profesional queda todavía muy lejos.