SEGUNDA RFEF

Las inéditas convocatorias en el fútbol del entrenador del Zamora, que no llama al portero suplente

David Movilla, que fue guardameta cuando era futbolista, considera que estadísticamente es muy difícil que se necesite tener a un meta en el banquillo.

David Movilla, en el partido ante el Oviedo. /ZAMORA CF
David Movilla, en el partido ante el Oviedo. ZAMORA CF
Jonás Pérez

Jonás Pérez

El fútbol se inventó en Inglaterra en 1863. Desde entonces, se ha jugado en todos los rincones del planeta, con imágenes casi imposibles y que muchos creímos que jamás sucederían. 161 años después, aún tenemos el privilegio de poder contar hechos insólitos. Y este, del Zamora, es difícil de creer. Su entrenador David Movilla ha decidido, y además de forma convencida, que va a ir a cada convocatoria... ¡con un solo portero!

David Movilla, sobre el portero suplente.ZAMORA CF

Su teoría se basa en que los porteros suplentes prácticamente nunca juegan y, por ello, es más conveniente rellenar la lista con jugadores de campo que puedan aportar en diferentes circunstancias. Un razonamiento que puede tener su lógica, pero que deja una grandísima pregunta en el aire: ¿y qué ocurre si expulsan al guardameta o este se lesiona?

El sentido común marca que si no hay portero suplente esperando su oportunidad en el banquillo, en un caso así, las consecuencias serán nefastas y el equipo acabará perdiendo por la lógica de encajar en cada disparo a puerta que vaya medianamente ajustado. Sin embargo, David Movilla guarda un as en la manga. Tras empezar a impulsar esta práctica, el técnico fue preguntado por el 'y si...' y su respuesta no fue del todo aclaratoria: "Sí había portero suplente, aunque no específico".

De sus declaraciones se intuye que un jugador de campo está capacitado para ejercer también de portero, si bien en una categoría como Segunda Federación que un guardameta no esté a la altura supone un factor absolutamente diferencial. "Todo está pensado. Estadísticamente la posibilidad es muy reducida", recalca el técnico.

El Zamora lleva ya dos jornadas consecutivas sin convocar al portero suplente. Fue en los duelos ante el Villalbés y el Oviedo Vetusta, sin que hubiera incidente alguno de por medio. Fermín Sobrón, el titular, fue expulsado ante el Deportivo Fabril y, para entonces, David Troya sí estaba disponible. Fue a partir de entonces cuando cambió el parecer del técnico, quién sabe si valorando que los guardametas aprenderían de aquella roja y serían mucho más comedidos a la hora de evitar estas situaciones.

Sea como fuere, su estrategia acarrea un enorme riesgo e incluso puede hacer mella en la moral de un jugador que está en plantilla, pero ni siquiera puede entrar en convocatoria por el extraño parecer del cuerpo técnico. Sin embargo, David Movilla incluso saca pecho y recuerda que logró un ascenso con el Leioa siguiendo exactamente el mismo patrón.

Tras el empate ante el Villalbés, retomó las explicaciones: "Lo explico desde que visualizo todas las opciones que se pueden dar en el partido y todos los recursos que tenemos. Elijo a los siete para el banquillo que más probabilidad tienen de aportar para el equipo. Estadísticamente, tengo estudiado cuál es la posibilidad de expulsión o lesión de un portero y hay veces que si con seis jugadores más portero no damos para dar solución a todos los posibles escenarios que visualizamos: ganando, perdiendo, lesiones, en superioridad, en inferioridad... Si no los das con seis, intentas darlo con un séptimo. Aquí como el sacrificado ha sido Troya (portero suplente)...".

Prosigue: "Ya lo hicimos la semana pasada. Ascendí a Segunda B con el Leioa llevando un portero en 34 de las 38 jornadas. No es la primera vez que lo hago. Atípico, inusual... Lo entiendo. Hay un riesgo, pero también lo hay en meter a Troya y no a Nico. Y hay un percance y tenemos un problema ahí. Es un riesgo. A veces lo voy a tomar y otras no. Es algo que ya semanas atrás lo he valorado".

David Movilla, sobre las decisiones de un entrenador.ZAMORA CF

Una hemeroteca que descarta automáticamente la teoría de que hubiera de por medio algún conflicto económico. Conviene recordar que el Zamora tiene las cuentas congeladas después de que su presidente Víctor de Aldama estuviera implicado en el 'Caso Koldo'. Sin embargo, en la plantilla hay porteros sanos y la situación extradeportiva del club no tiene nada que ver con esta particular práctica.

¡Y fue portero!

Por supuesto, tuvo que hacer frente a cómo le sienta a Troya, portero suplente, esta situación: "Las decisiones que tomo si tuviera en cuenta o antepusiera la persona al equipo no estaría honrando a mi profesión. He dicho más de una vez que al David persona le duele cada decisión que toma o cada jugador que se queda fuera. Me duele. Pero el David entrenador piensa en lo que es mejor para el equipo. Me equivoco, pero tengo que anteponer siempre el escudo a las personas. Lo decía un gran líder, lo primero es la misión. La misión está clara y luego están las personas. No podemos anteponer las personas a la misión. Nos equivocaríamos. Yo tengo ese deber".

Movilla sigue con un discurso de lo más perfeccionado: "Entiendo que Troya tenga la ilusión de entrar en convocatoria. Os animo a leer un artículo de un gran líder que hablaba sobre este tema de la misión. Para mí es un gran referente. Lo compro. Si antepusiéramos las personas... Todos los chicos que hay en ese vestuario merecen jugar todas las semanas. ¿Entonces qué hago? Unas semanas unos, otras otros... Nos estaríamos equivocando. Me quedo con lo mejor para el equipo, a veces me toca decirles lo que no quieren escuchar, tocarles las narices. Esa es mi labor. Saben que la persona... Luego voy a casa y todos los lunes se me va el pensamiento a los que menos han jugado. Tengo mi corazón y mi conexión con ellos. Lo primero es este escudo y de verdad que lo siento mucho por la persona".

El profundo mensaje no deja de resultar todavía más chocante teniendo en cuenta su pasado. Porque sí, David Movilla jugó al fútbol de portero. Defendió la camiseta del Athletic en juveniles, aunque, para entonces, ya se veía como entrenador. Pronto se decidió por los banquillos, en los que comenzó en 1999 en el cadete del Romo. Para entonces, tenía tan solo 19 años. Aun así, sorprende que un portero en su juventud sea el que aplique en el fútbol esta innovadora medida.

¡Y también hizo lo contrario! Un portero de delantero

Para cerrar el círculo de esta característica historia, en 2021 el Zamora se enfrentaba a la Cultural Leonesa con nueve bajas y con el playoff en juego. El carrusel de lesionados llevó a David Movilla a tomar una decisión que sí se ha visto en alguna ocasión puntual, pero que tampoco es nada habitual. Martín Mapisa, en aquel entonces portero suplente, salió al campo en la segunda mitad como delantero centro.

El guardameta jugaba de pequeño tanto de punta como de portero y algo de maña tenía, aunque llevase años sin jugar cerca del área contraria. Su poderío aéreo resultó implicar una ventaja en la recta final de un encuentro que se saldó con épica victoria del Zamora por tres goles a dos. Dado ese supuesto, hasta puede parecer más natural su teoría: si se necesitan más suplentes de campo y el damnificado tiene que ser el '1'...