LALIGA FC FUTURES

Separados de los padres, en la sombra y con libreta, así se caza talento en LaLiga FC Futures: "Estos son intocables"

El torneo de Alevines atrae el interés de decenas de equipos, que, con o sin presencia en el campo, se han hecho notar desde las gradas.

Familiares de los jugadores de Osasuna en La Cerámica. /LALIGA
Familiares de los jugadores de Osasuna en La Cerámica. LALIGA
Jonathan Ramos

Jonathan Ramos

Vila-Real.- No hay mejor lugar para demostrar que LaLiga FC Futures. Su propio nombre lo indica, el torneo reúne a cientos de niños que, en principio, tomarán el relevo en Primera División dentro de unos años. Durante tres días disfrutarán e intentarán demostrar lo que valen en un escenario de primer nivel, el marco perfecto para brillar ante sus familiares y entrenadores, pero ellos no son los únicos que no les quitan ojo.

Las canteras de 20 equipos de la máxima categoría del fútbol atraen mucho interés. Nadie quiere perderse los primeros pasos de los próximos talentos a explotar en el fútbol nacional. Las gradas del Estadio de la Cerámica son clara muestra de ello. Grupos de padres con banderas y camisetas del equipo en el que militan sus retoños, algún curioso de Vila-Real que se acerca al feudo local para pasar una mañana de fútbol y varios grupos separados por decenas de localidades a su alrededor. ¿Quiénes son estas personas?

Cortita y al pie: ojeadores. La mayoría de ellos han venido solos, pero se pueden ver varios grupos. En su hoja de ruta está llevar el perfil más bajo posible. Para ello entran al estadio como un visitante normal y se sientan en la parte alta de la tribuna, bajo el cobijo de la sombra. La entrada es totalmente libre y eso les beneficia. Más de uno intentó acreditarse vía LaLiga para poder acceder a las zonas de Prensa y estar más cerca de los jugadores, pero la Patronal denegó cualquier tipo de solicitud en este sentido.

Varios ojeadores o scouters, como se viene llamando al puesto los últimos años, explican a Relevo que intentan alejarse de las familias y jugadores por evitar generar más presión al entorno. Pese a ser una competición de máximo nivel, los clubes más humildes de la zona e incluso archipiélago hacen un esfuerzo por llevar a sus 'ojos' hasta La Cerámica.

"Llevo 15 años viniendo. Anoto perfiles interesantes, que pueden llegar a explotar", reconoce a este medio un ojeador de un club no profesional de Mallorca. Su lucha es otra, él es consciente que "estos son intocables". El músculo económico de su equipo y el proyecto deportivo no son suficientemente atractivos como para cautivar a los chicos que despuntan este fin de semana. Eso no quita que los informes se sigan elaborando. En su caso, la carrera es de fondo, pues son varios los perfiles que han llegado a su club tras salir de una cantera profesional.

El físico pasa a un segundo plano

En solo tres días se concentran casi 50 partidos de alevines, la mayoría de estos jugándose de manera simultánea. Hacer informes no es tarea sencilla de base y esta situación complica aún más la labor de los ojeadores. Para facilitarse aún más el trabajo, la mayoría llega al torneo con varias premisas en mente. No todo es Real Madrid o FC Barcelona. Es más, estos equipos se suelen seguir de manera remota, por eso solo se añaden anotaciones e interpretaciones para complementar lo ya escrito.

Son otras canteras menos accesibles las que reciben la mayor parte del foco de estos cazatalentos. Se busca madurez en niños de, como máximo, 12 años. Buena toma de decisiones, interpretación del juego y carácter. El apartado físico se deja en segundo plano, pues los ojeadores entienden que los futbolistas con más cuerpo tienden a resaltar entre los rivales que todavía no se han desarrollado. La mayoría de los scouters aquí presentes son perros viejos, no se dejan sorprender por un jugador alto. Todos coinciden: según avancen las categorías esa diferencia irá a menos.

Los equipos, presentes en el campo y en la grada

Los equipos profesionales tampoco se quedan atrás a la hora de traer ojeadores a este torneo. En un solo vistazo a cualquiera de las gradas habilitadas para los padres se pueden ver grupos de hasta cuatro personas con libretas o simplemente anotando en su móvil. Estos sí que tiene acreditación, pero es la de los clubes.

Aprovechando el viaje hasta Vila-Real, son varios Primeras los que han llevado en su expedición a gran parte de su equipo de ojeadores. Además de apoyar a los canteranos de sus propios equipos, aprovechan el viaje para hacer la doble tarea de scouters. En tan solo tres días escriben varios informes sobre los proyectos más interesantes de su zona y del resto de España. Unos documentos que guardarán a buen recaudo y seguro que echarán mano de ellos en un futuro, como aseguran.