Brahim se suma a la fiesta de Galliani pero no termina bien
El malagueño marcó un doblete antes de irse lesionado en la vuelta de Galliani a San Siro.

El 22 de octubre estaba marcado en rojo en el calendario de Adriano Galliani. Durante 31 años, el dirigente fue el líder deportivo del Milan, que a su vez era propiedad de Silvio Berlusconi. Hoy ambos personajes ya no forman parte del club 'rossonero', pero sí de otro club de la Serie A, el Monza.
Al Monza lo rescataron estando en Serie C, en 2018. Cuatro años después y tras invertir junto a Finivest unos 116 millones de euros, el club llegó a Serie A para enfrentarse, entre otros, al Milan, en San Siro, estadio que tantas alegrías le dio a Galliani y Berlusconi.
En su llegada al estadio, Galliani se dio un baño de masas. Fotos con Capello, Gazidis, Braida, Maldini... el director deportivo se sentía en casa y para él era una fiesta, que tenía un invitado especial: Brahim Díaz.

Inicio feliz, final triste
El Milan no jugó un buen partido. Los de Pioli no encontraban su mejor juego y el entrenador había hecho rotaciones, dejando en el banquillo a Leao, Tonali, De Ketelaere o Giroud. Entonces, en ataque jugaron Origi, Rebic, Messias y el español, que fue la gran figura del encuentro.
El malagueño dio su mejor versión... hasta que sintió un pinchazo en el posterior de su pierna izquierda. Cara triste, lamentaciones y aplausos por parte de los aficionados, que vieron como el ex Real Madrid o Manchester City abría el partido con un golazo, llevando el balón controlado desde tres cuartos de campo, aguantando los golpes de los defensas y cruzando el balón, casi desde el suelo, ante la salida de Di Gregorio.

El segundo no fue con la zurda, fue con la derecha, en el lado opuesto. Tras un pase de Origi, el malagueño recibió de espaldas y, tras una gran finta, metió un derechazo cruzado. Doblete y ovación.
A la fiesta también se sumaron Origi, que volvió a marcar, dejando atrás una sequía existente desde el pasado mes de abril cuando anotó con el Liverpool. y FilippoRanocchia, del Monza. El jugador nacido en el año 2001 y cedido por la Juventus, marcó un golazo de falta en San Siro que no olvidará jamás. Leao cerró la cuenta goleadora del Milan para vencer 4-1 y seguir la estela del Napoli.