ITALIA

Emigró a España, jugó en Preferente y con 28 años entrena porteros en la revelación de la Serie A

Iago Lozano forma parte del cuerpo técnico de Thiago Motta en el Bologna, a donde llegó tras pasar por el Villarreal.

Iago Lozano durante un calentamiento antes de un partido con el Bologna. /
Iago Lozano durante un calentamiento antes de un partido con el Bologna.
Marcos Durán

Marcos Durán

Iago Lozano es un chico argentino que llegó a España para buscarse la vida como portero en el fútbol semiprofesional. Jugó en Preferente, el Villarreal lo fichó para ser entrenador en su cantera y ahora es uno de los dos entrenadores de porteros de la sensación de la Serie A, el Bologna. Y todo esto con apenas 28 años.

Porque sí, la vida de Iago Lozano cambió muchísimo en poco tiempo. Ahora es parte del cuerpo técnico de Thiago Motta en el club italiano y está viviendo una experiencia que hace pocos años ni imaginaba. Atiende a Relevo desde su casa tras realizar una de las clases del nivel más alto de entrenadores de porteros en Coverciano, la casa de la federación italiana.

Iago llegó a España para buscarse la vida, aunque no tenía presión por llegar al fútbol profesional como tantísimos compatriotas suyos, lo que le jugó a favor: "Yo vengo a España a través de un primo que llegó en 2006, su mejor amigo jugaba en un club de tercera y yo jugaba en Argentina además de estudiar para ser profesor de educación física", afirma.

Y admite que la seguridad que tenía en su casa le ayudó: "La decisión de venir a España fue mía, eso fue un plus. Yo estaba tranquilo en mi casa, mis padres son docentes y estaba estudiando. Busqué una oportunidad más, lo peor que me podía pasar era conocer España y volver. Otra cosa que me ayudó mucho es que al poco tiempo conocí a mi novia, hace siete años que estamos juntos y eso fue una ayuda muy grande. En verano yo no tenía casa y ella me ayudaba con eso, ahora está conmigo en Italia".

"Yo en Argentina jugaba en ADIUR, que tenía convenio con el Villarreal, entonces cuando jugaba ahí había un ojeador del club. Cuando vine a España, yo tenía ganas de jugar al fútbol profesional, quería intentarlo. Tenía 21 años. En Argentina ya eres viejo con 21, pero en España era joven. Llego, voy a entrenar, mis compañeros hacía 10 meses que no cobraban, no había agua caliente y era pleno invierno", recuerda.

"Llegué a un club de Tercera, mis compañeros no cobraban hace diez meses, no había agua caliente"

Iago Lozano Entrenador de porteros del Bologna

Del juvenil del Villarreal... a la Serie A

¿Qué buscaban cuando él llegó a Bologna? La llegada de Iago no fue casualidad, pero casi: "Yo soy el segundo de los dos entrenadores de porteros, buscaban un perfil joven con proyección, que hubiese trabajado. Yo había trabajado cinco años en el Villarreal, me recomendó el analista del cuerpo técnico y vine con ellos. El analista habló con el entrenador, tuvimos una reunión y confió desde un primer momento", recuerda.

El paso de Iago por el conjunto castellonense le sirvió para aprender mucho: "Yo en Villarreal estuve en alevines e infantiles, después estuve con el juvenil B. Para mí el Villarreal como estructura, instalaciones, materia prima, es lo mejor que hay no sólo en España, si no en Europa. Nosotros éramos ocho para chicos de 16 años, a nivel de cuerpo técnico está muy bien organizado, la estructura es muy buena".

La realidad de muchos entrenadores de fútbol base

Iago rememora su paso por el Submarino Amarillo con una sonrisa: "Entonces yo me fui a un club de preferente (CF Alcalà, de Alcalá de Xivert), el primer año jugué ahí, nos salvamos y arreglé contrato para quedarme. Ahí me pagaban la casa y me daban cien euros, pero empecé a entrenar a los porteros del club y al cadete. En la temporada 18/19 me llaman del Villarreal, imagino que de la mano de Raúl Herrera, el entonces director de la cantera, tuve una reunión y empecé a entrenar en Villarreal mientras seguí jugando y en la 20/21 dejé de jugar. Descubrí que me gustaba mucho, me empecé a formar más y al final veía más cerca la chance del fútbol profesional como entrenador que como jugador. Y así fue creciendo".

El trato con Thiago Motta y su compañero

Iago llegó recomendado como contó, pero Motta lo trató como a uno más y poco a poco ha ido teniendo más confianza con él, al que cataloga como una persona transparente: "El trato con Motta fue normal, me trató como a uno más, es una persona muy transparente, trabajadora y que se le ve enseguida todo, si está contento, si no... fue muy fácil en los primeros encuentros ir conociéndolo. Él es fantástico en la gestión del jugador, del cuerpo técnico, es una persona que hay que prestarle atención. Es imposible que oculte nada, es sincero con sí mismo todo el tiempo".

"Motta es fantástico en la gestión del jugador y del cuerpo técnico"

Iago Lozano Entrenador de porteros del Bologna

El otro entrenador de porteros es Alfred Dossou-Yovo, al que conoció Motta en el PSG: "También es joven, tiene 38 años. Tenemos una relación que es ida y vuelta. Nos confrontamos, debatimos, hablamos. Hablamos mucho de situaciones de juego, ese feedback constante ayuda mucho a crecer, tanto a nosotros como a los porteros del equipo".

El día a día en el fútbol profesional

Pero Iago no deja de ser un chico de 28 años que vive dentro del fútbol profesional, por lo que sigue impactado por determinadas cosas: "Antes de los partidos, en los calentamientos, me impacta. Uno de los primeros campos que fui fue el Diego Armando Maradona, fue como muy loco, de vez en cuando pasa esa película de todo lo que pasas cuando llegas, de estar ahí, en estos lugares que uno ve lejísimos y ahora formas parte de eso".

El Bologna celebra una victoria en el vestuario.
El Bologna celebra una victoria en el vestuario.

Eso sí, para él un vestuario es un vestuario, en Preferente o en Primera: "En el día a día de los vestuarios cambian las bromas, la intensidad (risas), pero es lo mismo. Está el que maneja la música, el que molesta, el que no quiere hablar con nadie, es lo mismo. En los vestuarios de primera hay chicos de culturas diferentes y es muy divertido", confirma.