LALIGA

LaLiga se frota las manos con Córdoba, A Coruña, Málaga y Castellón: se esperan 70.000 espectadores más cada jornada

Los cuatro estadios ascendidos al fútbol profesional pasan el corte técnico de LaLiga sin problemas.

Imagen del estadio Abanca Riazor de la temporada 2021-22. /LOF
Imagen del estadio Abanca Riazor de la temporada 2021-22. LOF
Sergio Fernández

Sergio Fernández

Todas las temporadas, con los clubes que ascienden desde el fútbol no profesional a la Segunda división, LaLiga hace un chequeo técnico para comprobar que todo está bien y que cumplen los estándares para albergar partidos de este nivel, y que son compatibles con las retransmisiones de televisión. Esta temporada las dudas estaban prácticamente en el cero, porque los interesados son el Deportivo de la Coruña, el Córdoba, el Málaga y el Castellón. Todos ellos de acreditada y demostrada solvencia en temporadas próximas. No han tenido ningún problema.

Sin embargo, este asunto sí que ha sido un problema en otras ocasiones. El Eldense, por ejemplo, tuvoque realizar adecuaciones a toda prisa para poder usar su estadio en la categoría de plata. Y el Amorebieta, sin ir más lejos, tuvo que mudarse y competir en Lezama porque el suyo, Urritxe, no cumplía con los baremos mínimos. También el Racing de Ferrol tuvo que hacer reformas de urgencia en A Malata, que solucionó sin más problemas.

Ni Riazor, ni La Rosaleda, ni el Nuevo Arcángel, ni Castalia tienen ningún problema de estos. Es más, lo que implican sus ascensos son todo lo contrario: un subidón de espectadores que va a aumentar exponencialmente las cifras de fútbol en directo entre Primera y Segunda división.

Los cuatro clubes que han descendido a Primera RFEF tenían unas taquillas normalmente muy modestas. El Andorra manejaba unas medias de asistencia en torno a los 1.500 espectadores, el Amorebieta en Lezama alrededor de 1.000, en Alcorcón rondarían los 3.000 sin alcanzarlos y algo más de 2.000 en La Cerámica para el Villarreal B. Es decir: no llegaban ni a 8.000 entre los cuatro.

Solamente el Deportivo que se plantará al final del verano muy cerca de los 30.000 abonados, casi cuadruplica esa cifra. Sumados los alrededor de 21.000 de La Rosaleda, unos 15.000 en Córdoba y más o menos lo mismo en Castellón, no es nada raro cifrar en una media tirando por lo bajo de 70.000 asistentes a cada uno de ellos por jornada (seguramente mucho más de manera recurrente).

El estadio de Riazor celebrando el ascenso.Relevo

Pero, a falta de números definitivos sobre campañas de abonos y contando con taquillas modestas de "no abonados" (algo que dependerá mucho de los rivales y del momento de la temporada), no es ninguna locura concluir que el fútbol profesional va a tener una media de al menos 70.000 espectadores más en las gradas, por cada jornada.

Además, no hay grandes problemas de obras en ninguno de ellos, más allá de algún cambio de césped que se está realizando con tiempo suficiente y el proyecto del Real Zaragoza. Las previsiones de asistencia ya para el inicio de la temporada 2024-25 son excelentes. Granada-Albacete, Cádiz-Zaragoza, Deportivo-Oviedo, Racing-Almería o Sporting-Levante son atractivo suficiente y mueven una masa social de abonados como para que, desde la primera jornada, los datos de asistencia sean mucho mejores que la temporada pasada.