El juicio final a la Superliga el 21-D en el que está en juego el futuro del fútbol (y todos podrán decir que han ganado)
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunciará también ese día sobre otros dos casos relacionados con el deporte y la competencia, lo que invita a pensar que su decisión será clave.

¿Recuerda la Superliga? ¿Aquel proyecto que tan pronto como fue anunciado... colapsó? Aún sigue en pie, aunque solo el Real Madrid y el FC Barcelona sigan defendiéndolo ante la UEFA. Y ni siquiera está claro del todo el papel del Barça. Sus promotores, sobre todo Florentino Pérez, lo fían todo a lo que pueda pasar el 21 de diciembre en Luxemburgo. Ese día la justicia europea se pronunciará sobre el proyecto de forma definitiva. Una decisión favorable puede reactivar la competición (aunque ni así lo tendría fácil); un dictamen contrario a sus intereses sería el último clavo en su ataúd. Tampoco es descartable un fallo salomónico que permita a las dos partes sacar pecho y decir que ha ganado. No es sencillo explicar lo que está en juego, pero lo intentaremos.
En menos de tres semanas, el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE) responderá a una cuestión prejudicial de un juzgado español. Lo que tiene que dilucidar es si, como defiende la Superliga, las normas de la UEFA y la FIFA que imponen su permiso para organizar competiciones y que contemplan sanciones son contrarias a las normas europeas de competencia. Es decir: si tienen un monopolio sobre el fútbol que impide rivalizar con ellos en un ecosistema de libre mercado. La UEFA y la FIFA, obviamente, opinan que no.
No están solas. A cada caso que llega al TJUE se le asigna un abogado general que asiste al tribunal y que elabora unas conclusiones. En el caso de la Superliga le tocó al griego Athanasios Rantos, que a finales de 2022 apoyó de forma evidente a UEFA y FIFA. En su opinión, las normas europeas otorgan un carácter específico al deporte, lo que ayuda a justificar que las restricciones que imponen ambas federaciones internacionales sean compatibles con las reglas de competencia comunitarias.
¿Ya está todo dicho? Por supuesto que no. Esas conclusiones no son vinculantes, pero el TJUE suele seguirlas casi siempre. De ahí el optimismo de la UEFA, la FIFA o LaLiga cuando se conocieron. Sin embargo, fuentes jurídicas expertas indican a Relevo que los movimientos del TJUE de cara al 21 de diciembre invitan a pensar que ha habido bastante discusión interna.
Dos casos más, el mismo día: ¿por qué?
Ese mismo día, el TJUE dará a conocer su decisión sobre otros casos deportivos: uno que enfrenta al Amberes contra la federación belga y la UEFA y otro con dos patinadores y la Federación Internacional de Patinaje (FIP) como protagonistas.
#ECJ: Judgment in #EuropeanSuperleague case (C-333/21) will be delivered on 21st December (as well as judgments in C-124/21 P-International Skating Union v @EU_Commission and C-680/21 - Royal Antwerp #Football Club) @ISU_Speed @ISU_Figure @official_rafc #UEFA #FIFA #competition
— EU Court of Justice (@EUCourtPress) October 24, 2023
De fondo, en los tres casos hay una cuestión clave: ¿justifica el estatus especial del deporte, reconocido por el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que no se apliquen las normas sobre competencia y libre circulación de trabajadores de la misma manera que en otros sectores económicos? De cuál sea la respuesta a esa pregunta depende la decisión del TJUE el próximo 21 de diciembre.
Tienen que mantener la coherencia: es complicado que decidan que el deporte tiene una carácter especial para UEFA, pero que al mismo tiempo contemplen que el Amberes tiene razón en cuanto a la legislación en cuanto jugadores foráneos... en el ámbito del mismo deporte. ¿Es o no es especial? ¿Por qué van juntos, el mismo día, ambas resoluciones?
El caso del patinaje es casi calcado al de la Superliga, mientras que el del Amberes pone en cuestión la norma de la UEFA que exige tener un mínimo de futbolistas formados localmente (JFL). El Amberes considera que esa regla es contraria a la libre circulación de trabajadores y también a las normas de competencia.
Las conclusiones del abogado general en este asunto fueron diferentes a las del abogado de la Superliga. Sin impugnar por completo el reglamento de la UEFA, sí que considera que su redacción actual choca con la libre circulación de trabajadores. Al menos en lo que tiene que ver con los jugadores de otros países europeos. Un ejemplo: el Real Madrid puede tener JFL formados en su propia cantera o en otro equipo español, pero no en otro equipo europeo. En opinión del abogado general, eso choca con la libertad de circulación de los trabajadores.
Con Bosman hemos topado
Esa posición, explican fuentes jurídicas, sigue la doctrina de la sentencia Bosman. En 1995, el TJUE dictaminó que las normas de la federación belga y la UEFA que establecían el pago de una cláusula liberatoria aunque el contrato del jugador hubiera finalizado e imponían cupos para futbolistas comunitarios iban en contra de las normas comerciales y laborales de la UE porque restringían la libre circulación de trabajadores.
Aquella decisión cambió el fútbol y fijó una posición: aunque el deporte tiene unas características propias, está sujeto a las normas europeas en materias como la libre circulación de trabajadores.

Esa es la misma postura que defiende desde hace años también la Comisión Europea (CE). En 2017 dio la razón a dos patinadores neerlandeses que denunciaron a la federación internacional (FIP) porque su reglamento exigía la autorización previa para participar en competiciones organizadas fuera de su paraguas. Competir en un evento sin autorizar podía acarrear incluso la expulsión de por vida de la (FIP).
La CE no puso en duda el modelo piramidal europeo ni cuestionó el derecho de la federación a organizar su deporte, pero sí que dictaminó que su reglamento era contrario a las normas de competencia. Consideró que las federaciones no tienen un poder absoluto para restringir la competencia de otras competiciones. Esa puerta abierta es la esperanza a la que se agarra ahora la Superliga.
Esa decisión fue confirmada después por el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE), instancia previa al TJUE. A finales de 2020, el TGUE refrendó la decisión de la CE porque las normas de la FIP eran desproporcionadas e iban "más allá de lo necesario" para proteger la integridad del deporte de acuerdo a los tratados europeos.
Ese caso también ha llegado al TJUE con unas conclusiones del abogado general similares a las del caso de la Superliga, y no por casualidad. El redactor es el mismo: el griego Athanasios Rantos. El 15 de diciembre de 2022, Rantos emitió sus conclusiones sobre ambos litigios. En el de la FIP, pidió al TJUE que revocara la sentencia del TGUE.
Fuentes jurídicas expertas indican a Relevo que los movimientos del TJUE de cara al 21 de diciembre invitan a pensar que ha habido bastante discusión internas
Fuentes conocedores del funcionamiento del TJUE indican que el hecho de que el TJUE fijara para la misma fecha la comunicación de su decisión sobre los tres asuntos indica que las tres decisiones pueden ir en la misma línea. Eso significaría que el TJUE enmendaría a uno de los dos abogados generales, porque sus conclusiones, aunque en casos diferentes, tratan temas similares. O bien corrige la decisión del abogado general en el caso del Amberes o lo hace con el de la Superliga y la FIP.
Todos en sus marcas
El hecho es que, para el día 21, quien más quien menos ya va teniendo preparada su forma de "parecer ganador". Javier Tebas está consiguiendo sacar adelante su cuarta reelección para poder estar ya como presidente oficial el día del fallo. ¿Por qué? Pues porque ha llevado la voz cantante contra Superliga desde el inicio. "Estamos muy tranquilos con esto", explican fuentes de la patronal.
En el Real Madrid, al menos de cara a la galería, la posición es la misma. Tranquilidad y confianza en la sentencia. Los miembros de A22, la agencia que defiende los intereses de la Superliga, viajan en la expedición madridista perfectamente integrados, como uno más. El Barcelona todavía está agazapado esperando a ver qué pasa y la Juventus hace tiempo que se bajó de este barco oficialmente. La realidad es que Gran Bretaña se ha blindado legalmente contra proyectos como la Superliga y en Alemania no llegaron ni a plantearse entrar. Así que aun en el caso de que el TJUE les diera la razón, tendrían que enfrentarse a un proyecto de Superliga a priori sin Manchester, Liverpool, Bayern Múnich, Arsenal... y es complicado, entonces, que lleve el prefijo "súper".
El 21 de diciembre, por lo tanto, es una fecha clave (quizá la última) para la Superliga. ¿Un pronóstico? Por ir a lo seguro: será como el estudio de audiencias de la radio, el EGM: habrán ganado todos.