Qué es la Superliga europea de fútbol y qué formato tendría
La nueva Superliga rechaza ser una competición cerrada y presenta un formato con ascensos y descensos.

La Superliga europea de fútbol es una iniciativa de los principales clubes europeos por crear una nueva máxima competición continental al margen de la Champions League. Al menos, así se presentó en sociedad en abril de 2021, cuando 12 de los equipos más poderosos del viejo continente se unieron para dar forma a la idea de un torneo supranacional llamado a dominar el negocio del fútbol durante los próximos años.
Desde entonces, el proyecto ha cambiado sensiblemente en su forma, aunque no tanto en su fondo. El rechazo social generado principalmente en el Reino Unido hizo que los clubes ingleses se desmarcasen de la idea casi de inmediato. Progresivamente, el resto de equipos involucrados, salvo Real Madrid y Barcelona, han renunciado públicamente a la idea de una forma u otra. Sin embargo, la vieja aspiración de crear una competición aparte de la UEFA sigue viva según ha demostrado las reacciones a la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la posición de UEFA y FIFA respecto al fútbol.
Qué es la Superliga de fútbol
En esencia, la Superliga de fútbol es la aspiración de los principales clubes europeos de crear una competición continental controlada y dirigida por ellos mismos, sin la participación de la UEFA o la FIFA. Esto es, de la misma manera que La Liga española está integrada exclusiva y obligatoriamente por todas las sociedades anónimas deportivas y clubes de Primera y Segunda División, varios de los equipos principales del viejo continente han mostrado su disposición de replicar el modelo a escala internacional.
Así lo recoge el decálogo publicado por A22 Sports Managment, la empresa encargada de desarrollar la nueva competición, el pasado mes de febrero de 2023. En su quinto punto se detallaba que: "Las competiciones europeas de clubes deberían estar gobernadas por los clubes, tal como ocurre en el ámbito nacional, y no por terceros que se benefician del sistema sin asumir ningún riesgo". Además, apostaba por la creación de unas férreas normas de control financiero para la nueva competición, a modo de hacer el fútbol sostenible económicamente. "Las normas de sostenibilidad financiera deben limitar el gasto de los clubes en salarios y traspasos de jugadores a un porcentaje fijo de sus ingresos anuales", estipula.
Qué formato tendría la nueva Superliga
Sin duda, el principal punto de fricción entre impulsores y detractores de la Superliga estaba en su formato. Inicialmente, la Superliga se presentaba como una competición semicerrada, en la que los llamados clubes fundadores poseían una plaza asegurada para competir en ella independientemente de su rendimiento deportivo. Esto es, un torneo a imagen y semejanza de la actual Euroliga de baloncesto.
Aquel postulado inicial contrastaba con la tradición basada en la meritocracia existente en el fútbol europeo, al mismo tiempo que marginaba del proyecto de manera permanente a los aficionados del resto de clubes que no habían sido elegidos para tan selecto club. Desde entonces, A22 ha tamizado su postura respecto a quién debe participar en la nueva Superliga, hasta el punto de desechar la idea de ser una competición cerrada.
Una Superliga de 64 clubes participantes
Actualmente, A22 Sports propone una Superliga en la que participen 64 clubes repartidos en tres divisiones: Star, Gold y Blue. Las dos primeras, Star y Gold, estarían compuestas por 16 equipos cada una, mientras que en Blue League habría incluidos 32 conjuntos.
Durante la temporada, los equipos se reparten en grupos de ocho integrantes cada uno. De esta manera, cada participante se asegura un mínimo de 14 partidos por curso. Al final de temporada, se celebrarían torneos para determinar los ganadores de cada liga. También, los descensos. Porque el nuevo formato de la Superliga implica que los participantes puedan subir y bajar de categoría según su rendimiento deportivo. Además, según A22, se estudia la manera de que nuevos clubes puedan sumarse a la Blue League (tercera división de la Superliga) según sus resultados en sus competiciones nacionales.
La Superliga, además, ha hecho pública su intención de que la nueva competición se juegue entre semana, para no influir así en los distintos campeonatos nacionales. Una parte importante de su propuesta es que ellos llegan para sustituir a la Champions League, no a las ligas de cada país.
Formato de la nueva Superliga
- 64 equipos participantes: 16 Star League (1ª), 16 Gold League (2º), 32 Blue League (3º)
- No hay equipos fijos
- Grupos de 8 equipos: 14 partidos asegurados
- Fases finales de campeón de Liga y de descenso
- Sistema de ascensos y descensos
- A Blue League (tercera división) se accede a través de las competiciones nacionales
- Se juega entre semana
Superliga femenina de 32 equipos
La propuesta de A22 para la configuración de la nueva Superliga también incluye un modelo para la creación de una Superliga femenina. En este caso, se trataría de una competición de 32 equipos, repartidos en dos divisiones: Star League (con 16 equipos) y Gold League (con otros 16 equipos). A partir de ahí, el funcionamiento es muy similar al de la Superliga masculina.
Los equipos de cada liga se dividen en grupos de ocho conjuntos, lo que garantiza un mínimo de 14 encuentros disputados para cada participante. Al final de la temporada, unas eliminatorias determinan a las ganadoras de cada liga, mientras que otras series sirven para determinar los descensos. El acceso a la Gold League (segunda división de la Superliga femenina) se realizaría a través de los resultados conseguidos en las competiciones domésticas.