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Víctor Orta: "Ser el sucesor de Monchi, en cualquier equipo, no sé si es algo para lo que yo estoy preparado"

El director deportivo del Leeds habla para Relevo sobre el liderazgo de la Premier, su amistad con Raúl y su pasado sevillista.

Víctor Orta atiende a Relevo desde la sala de prensa del Ramón Sánchez-Pizjuán./RELEVO
Víctor Orta atiende a Relevo desde la sala de prensa del Ramón Sánchez-Pizjuán. RELEVO
Alonso Rivero

Alonso Rivero

Dicen que la cara es el espejo del alma. Si es así, la de Victor Orta (Madrid, 28 de diciembre de 1978) debe estar en armonía a tenor de la sonrisa con la que recibe a Relevo a las puertas de una de sus casas, el Ramón Sanchez-Pizjuán, al que ha acudido como ponente en el Sport Data Forum. Regresar a Sevilla siempre es motivo de felicidad. "Sevilla es mi vida, aquí me he criado", comenta cuando se le pregunta por cómo se encuentra. Y es que en Sevilla ha pasado siete años de su vida, en los que creció como profesional y también lo hizo en lo personal, una faceta tremendamente importante para él. "Me acuerdo de mis amigos. Me fui de aquí siendo padrino de una niña preciosa de mi amigo Juanjo del Ojo, que sigue en el club", recuerda con melancolía. Un director deportivo de éxito, con una larga carrera (ahora en el Leeds de la Premier), aunque con ese recuerdo del lugar donde fue más feliz.

Porque nunca olvidará esos siete años viviendo en el barrio de Nervión, esas comidas en el bar Hermanos Costalero o esos sábados de primavera en la plaza de El Salvador. O las visitas a la tienda de su amigo Pepe en la calle Perez Hervás, cuya familia se convirtió en la suya. No nació en Sevilla pero se siente partícipe de esa sevillanía que te obliga a hablar de ella con una mezcla de pasión y superioridad. "Muchas de las cosas de las que he vivido aquí trato de usarlas en el club al que represento, que es el Leeds, donde ya llevo seis años y quién sabe si voy a superar el récord de tiempo que conseguí aquí. Pero siento esto de manera muy especial", cuenta.

¿Qué cosas de las que vivió en este estadio junto a Monchi le han servido con el paso del tiempo?

Hay dos cosas en las que tengo que ser justo con Monchi. Recuerdo ganar y llegar el lunes y no verle tan contento. Intentaba saber por qué estaba así y dejarle espacio. Ahora me pasa a mí. A veces ganas, pero hay decisiones internas del club, la responsabilidad ante los accionistas, los dueños… Gestionas tantas cosas que parece que la victoria no te pone tan contento. Yo ahora me siento muy solidario con eso. Me siento muy solidario con Monchi cuando yo intenté darle lo mejor de mí, 7 días a la semana y 24 horas al día. Él me aportó, no sólo él, Miguel Ángel, Jose Luis Ruda, Ramón Vazquez… Muchas veces veía al jefe que no estaba tan contento. Yo ahora me siento así. Es un poco el síndrome del impostor. Estás ahí tomando un montón de decisiones… ¡Como que te cansas de mandar!

«Monchi es mi mentor»IMAGEN: ALONSO RIVERO / EDICIÓN DE VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

¿Un director deportivo se puede desmotivar también?

Monchi ha llevado a este club a unas cotas que jamás había estado. En mi caso, por ejemplo, tengo el desafío de poner al Leeds en su lugar nuevamente: consiguieron estar en semifinal de la Champions, competiciones europeas, ha ganado una Copa. Ponerlo en su lugar, que sería por ejemplo meternos algún día en la Conference League. Con todo el Big Six en Inglaterra que es imposible de desbancar, con una competición como la Premier, que para mí es la NBA del fútbol… Hay que ser realistas. Monchi ha puesto al Sevilla fuera de lo que es su lugar histórico. Ha generado una historia paralela, engrandecida y encima sostenible, eso es lo más difícil. Vas al palco, ves las copas y el único que repitió en todas ellas es el director deportivo, no nos olvidemos. Tiene mucho mérito. Por eso creo que se va a valorar mucho más su figura con el paso del tiempo, aunque ahora la injusticia del resultado inmediato hace que se hable de más. Pero realmente hay que valorarla mucho, es generar un propio legado para un club centenario.

¿Es el modelo de la Premier League un modelo arriesgado por el menor control económico?

Alguien pone dinero en junio, si no pagas tus deudas. Ahora bien , alguien me podría decir: ¿cómo alguien, como el dueño del Aston Villa, puede permitir asumir una deuda de 60 millones y ponerlo de su bolsillo? Al final porque se está generando una situación un poco franquiciada. Yo creo que los clubes se pueden construir en el sentido de que sean franquicias que se compren y que luego se pueden vender por ese beneficio. Pero la mayor diferencia es cómo vende el producto, cómo trata el producto y lo que hay que valorar verdaderamente es que cuando comenzó la Premier a crecer, se repartió el dinero entre todos. Esa para mí ha sido la clave que nunca nadie verbaliza. La Premier empieza a crecer en los 90 y la repartición unilateral del dinero hace que después de más de 20 años, todos los clubes tengan una fortaleza económica para afrontar el reto de, en mi caso, mantenerte en Premier League, en otros casos ir a Champions. Y no voy a ir a que los campos estén llenos, que los derechos televisivos se vendan más caros… Voy a que desde el comienzo, el reparto fue más justo e igualitario, e hizo que los clubes de clase media se convirtieran en equipos más potentes como son los casos del Aston Villa, los Wolves, ahora el Newcastle con un cambio accionarial… Ese para mí es el éxito. En España, cuando era la mejor Liga del mundo, la más consumida, había una dualidad. Y esa dualidad hizo que no se aprovechara en aquel momento y se dividiera todo mejor para generar clubes medios más poderosos.

Víctor Orta y la clave del éxito de la Premier League.

¿LaLiga puede llegar a eso?

Creo que la Liga tiene que crecer, porque hay calidad en los jugadores, hay más calidad en el jugador español que por ejemplo en el jugador inglés, y tiene que volver a atraer. La Liga tiene cosas como calidad de vida, circunstancias especiales de vivir en España, atractivos que debe potenciar para traer talento. Ahora estamos atrayéndolos nosotros en la Premier League, también siendo honestos, por una diferencia económica en los salarios. El jugador también elige el mejor contrato, eso es una realidad que no se puede negar. Por eso hay que potenciar otros aspectos. Yo soy español, quiero que la Liga española se potencie, vuelva a ser un referente, pero me cuesta desde fuera encontrar el camino y acortar la distancia. Es más, tengo la sensación de que la distancia se alarga con Inglaterra.

Y el jugador español...

El ejemplo de Gabri Veiga. ¿Cuántas posibilidades creemos que hay de que el nuevo talento del fútbol español, Gabri Veiga se quede en España? Pues parece las mínimas. O se va al Real Madrid, que podría ser una de las cuestiones, o se va a Inglaterra. Y acaba de salir, llevando tan sólo seis meses compitiendo. Es muy doloroso. ¿Cómo el talento español no se queda en España? Pues porque los clubes de clase media no se lo pueden permitir. Y Gabri, no lo sé no estoy en su cabeza, decide que no se va al Madrid porque no va a jugar mucho y lo mismo se va al Newcastle o al Aston Villa. Es la realidad de este mercado y de la captación de talento por parte de la Premier.

«¿Cuántas posibilidades creemos que hay de que Gabri Veiga se quede en España? Parecen las mínimas».

Temporada difícil, pero de momento cumpliendo objetivos.

Nuestro 'problema' fue la primera temporada, cuando después del ascenso quedamos novenos. Generamos a todo nuestro entorno la sensación de que esto era fácil y veníamos para quedarnos. Normalmente hay un 75% de bajar después del primer año, un 50% después del segundo y un 40% después del tercero. Estamos todavía en ese riesgo. En el cuarto ya se baja al 20%. Tenemos que pasar estos tres primeros años para poder consolidar al equipo. Otra vez con cambio de entrenador, que a ningún club le viene bien para alcanzar la estabilidad. Hemos sabido en ese momento de crisis, de elegir muy bien con la llegada de Javi Gracia, que le ha aportado tranquilidad al equipo y ha sumado muchos puntos en sus primeros cuatro partidos, transmitiéndonos identidad que era algo que necesitábamos. Es una liga muy competitiva, cuando coges el calendario nunca piensas 'de aquí me voy a llevar tres puntos, aquí empato'. Es imposible predecir nada de esto. Hay nueve equipos implicados en el descenso de la talla del West Ham, Everton o el Crystal Palace. Para nosotros es un año decisivo. Si conseguimos no descender, me pongo de modelo un poco al Brighton. Los tres primeros años sufrió un montón para no bajar y luego estabilizó el proceso, permaneciendo en el top 10. Yo creo que a nosotros nos va a costar pero queremos estabilizar el club. Por nombre, por imagen, por marca, por historia y por afición debemos estar entre el 9 y el 13 cada temporada. Es un desafío muy importante.

Hablaba de Javi Gracia, pero se habló mucho de Iraola.

Creo que cuando cesas a un entrenador, se generan un montón de circunstancias e internamente supimos llevar el proceso y ese proceso nos ha llevado al mejor puerto posible. Por lo tanto, evaluar qué pasó en aquellas semanas me parece ya poco relevante, porque hay muchas personas implicadas que creo que no saldrían beneficiadas. Yo quiero mirar hacia delante y ser optimista y, como me enseñaron en el Sevilla, el que cruza la puerta para mí siempre es el mejor y por lo tanto, tengo el mejor entrenador posible.

¿Qué ha cambiado del Victor Orta del 2006 hasta llegar a este momento?

El otro día hablé con mi psicólogo de esto. No sé si aquí era más feliz, porque no se puede utilizar esa palabra, pero disfrutaba todo de una manera diferente. Me pasaba 200 días en el extranjero viendo fútbol, notaba la presión, sufría por los resultados del equipo, tuve una progresión interna en esos siete años de cada vez crecer más, en importancia y toma de decisiones, pero sentía que aquí estaba viviendo el fútbol de una manera que ya nunca más voy a vivir. Ahora estás arriba de la pirámide, tomando decisiones constantemente, estando en el foco… Ahora tengo una vida personal mucho más plena. Aquí estaba sólo, ahora tengo una familia, tengo a mi hijo, una mujer. Tengo esa faceta de mi vida plena y más feliz pero el fútbol me cuesta mucho más disfrutarlo. Lo vivo, lo intensifico en mis sentimientos, pero me cuesta más disfrutarlo. Pero no en el sentido negativo, sino en el sentido de la responsabilidad, de querer dar a mi club lo mejor, ese futuro que se merece, porque me siento un privilegiado. Si miras a ese Víctor Orta que estuvo en el Sevilla de secretario técnico y le dices que va a ser Director Deportivo del Leeds United te hubiera dicho: 'Alonso, no me lo creo'. Más de un millón y medio de personas son aficionados de este club en todo el mundo. Todas estas cosas te generan una responsabilidad de más que cuando ganas es un alivio y cuando pierdes es un drama. Hay que equilibrar eso y estoy en ese proceso.

¿Fichaje del que se sienta más orgulloso?

No voy a decir ninguno del Leeds porque me parecería injusto. Pero con los fichajes de Perotti y Fazio sentí mucho orgullo. Llegaron al filial e hicieron un camino espectacular. Para mí fue muy especial, sigo manteniendo cierta relación con ellos de vez en cuando. Me dio confianza en mí mismo. Yo no había jugado al fútbol, venía del mundo del periodismo, de las agencias de representación. Aunque ya había estado en Valladolid, donde fue un periodo de mucho aprendizaje, me sentía un intruso. Yo era un intruso en este mundo. Y la llegada de ambos fue como decir, puedo hacerlo bien, puedo aportar algo a este mundo siendo un intruso.

¿Y algún fichaje que pudo ser y no fue?

En su momento, también en el Sevilla, Dybala. Para incorporarlo al filial. No sabemos qué hubiera sido. Lo seguimos mucho y estaba en una liga menor. Eligió bien y su carrera ha volado.

¿De dónde viene su relación con Raúl y cómo valora su trabajo?

Principalmente de mi admiración como jugador y tengo una relación real de su trabajo como entrenador. Lo he seguido mucho y he visto como ha sido capaz de hacer al equipo campeón de la Youth League, que es una cosa que en el Real Madrid no pasaba. Con un equipo justito de talento, no es de las generaciones de más talento que han tenido, fue campeón, y empecé a ver que ahí había entrenador. Ahora tiene en su staff a un segundo entrenador al que conozco desde hace mucho tiempo. Veo una evolución real como entrenador y estoy teniendo mucha curiosidad.

¿El siguiente paso para el que está llamado no es fácil, no?

Yo creo que hay exjugadores que entrenan, y creo que Raúl es entrenador. Luego, que eso se transforme en resultados en un club tan grande, que yo ni tan siquiera puedo dimensionar como es el Real Madrid, no lo sé. Pero creo que Raúl es entrenador y si le dan la oportunidad estará plenamente preparado.

Hasta donde pueda, háblenos de Ilias Akhomach.

Es un futbolista que termina contrato, y hay muchos equipos en la carrera por hacerse con sus servicios. Va a ser complicado. Un jugador con tanto talento, en una situación contractual tan especial, va a ser muy difícil. Veremos quien lo consigue. Es un jugador determinante, talento español, formado en el Barcelona que te pone en otro rango. Pero no lo sé. Él se ha ganado la capacidad de elegir su siguiente paso deportivo y el que elija, seguro que estará bien para él, para su familia y para su entorno que seguro que le van a ayudar a elegir bien.

Víctor Orta, sobre Ilias Akomach.

¿Tiene el sueño de volver a España? Hubo un momento, con la salida de Monchi, que no sé si pensó que podía haber ocupado su lugar.

Ser el sucesor de Monchi, en cualquier equipo, no sé si es algo para lo que yo estoy preparado, pero obviamente en algún momento quiero regresar a España. Me siento muy egoísta. Quiero que los abuelos de mi hijo pasen más tiempo con él, aunque lleve tiempo allí hay diferencias culturales que me cuestan, el tópico del tiempo, que ayuda. Llegas aquí y tienes 20 grados. Mi casa es España y tendré que volver. No sé de qué, si en club o haciendo otras cosas, pero a medio plazo quiero regresar porque lo necesito personalmente.