MÁLAGA CF

Musampa y la vida del futbolista de antes: "Me camuflé un día para salir a Pachá en una concentración del Málaga"

El exfutbolista recuerda su etapa en La Rosaleda con Relevo: "Se jugaba muy tranquilo y no había presión".

Kiki Musampa, en el verano de 1999, cuando llegó al Málaga procedente del Girondins de Burdeos. /EFE
Kiki Musampa, en el verano de 1999, cuando llegó al Málaga procedente del Girondins de Burdeos. EFE
José Luis Guerrero

José Luis Guerrero

Este domingo se vivió en el Nuevo Colombino un partido de Primera RFEF con ambiente de Primera División entre el Recreativo y el Málaga (1-1), con más de 15.000 personas. Hace 20 años en ese mismo escenario firmaba uno de los mejores partidos de su vida Kiki Musampa, con el único hat-trick de su carrera y cuando el partido había comenzado 2-0 en contra. Por aquel entonces, el habilidoso y díscolo futbolista zurdo tenía 25 años y cumplía su cuarta y última temporada en La Rosaleda. Representó una estirpe de futbolistas genuina, la de esos que rendían en los sitios donde eran tan felices dentro del campo como fuera de él por las noches. "En Málaga se jugaba muy tranquilo, no había presión y por eso uno podía jugar con libertad y mostrar todo lo que tenía", confiesa el ahora entrenador neerlandés nacido en la República Democrática del Congo.

Musampa y la anécdota del hotel del Guadalmar. RELEVO / JLWARRIOR

"Siempre seré malaguista y boquerón. Era otro Málaga antes de que entrara el jeque, con un equipo con gente como Bravo, Basti y más personas que habían estado con el Málaga en Segunda e incluso en Tercera. La gente se asociaba mucho con ese equipo porque había chicos de Málaga y que habían estado desde abajo hasta subir. Era un equipo modesto, de mucho trabajo y sacrificio para mantenerse en aquellos años en Primera", recuerda Musampa.

Eran otros tiempos, en los que el club blanquiazul se bautizó en Europa levantando la extinta Copa Intertoto y llegando hasta los cuartos de final de la Copa de la UEFA, cayendo ante el Boavista. Tiempos pre-jeque Al Thani y diez años antes del posterior Euro-Málaga que cayó en los cuartos de final de la Champions ante el Borussia Dortmund. Ese Málaga, dibujado desde el banquillo por Joaquín Peiró, había llegado a Primera División en la 1999-00, en apenas dos años bajo la presidencia de Fernando Puche Doña.

Kiki Musampa con Marcel Groninger y Erwin van de Looi en un partido Sub-21 en el pasado mes de junio.  GETTY
Kiki Musampa con Marcel Groninger y Erwin van de Looi en un partido Sub-21 en el pasado mes de junio. GETTY

"Para nosotros jugar en Europa por primera vez con el Málaga fue todo un éxito y la gente no se olvida de aquello. Había muy buen ambiente en la ciudad y siempre se acuerdan de mí. Eso es una cosa importante, que la gente te asocie contigo y te vea como un ídolo. Como futbolista tú haces tu carrera con esa intención: hacer historia y que la gente se acuerde de ti", recalca Musampa.

Musampa fue el fichaje 'panenkita' del verano de 1999, en el regreso a Primera del Málaga y en el que también aterrizaron otros nombres como Rufete, Darío Silva, Pedro Contreras, Roberto Rojas o Fernando Sanz. El holandés apenas tenía 22 años y venía de un discreto paso de dos temporadas por el Girondins de Burdeos, cuando anteriormente y con tan sólo 17 años se había proclamado campeón de Europa con el Ajax de Kluivert, Van der Sar, Reiziger, los hermanos de Boer, Finidi, Davids, Seedorf, Overmars, Litmanen, Kanu, Bogarde…

El extremo neerlandés se nutrió durante las dos primeras temporadas de jarabe de banquillo. No era ni un secreto a voces, porque Joaquín Peiró reconocía abiertamente que su vida fuera de los terrenos de juego no era la mejor. "A veces pasaban estas cosas que cuando había cosas uno decía: 'Bueno, vamos a tomar algo pero nos volvemos a tiempo porque el día siguiente jugamos por la noche'. Alguna vez me pasó. Se podía hacer porque no había presión, pero al final en el Málaga todo salió muy bien y fue un éxito. Málaga es mi segunda casa", reconoce.

El mítico cromo de Kiki Musampa.
El mítico cromo de Kiki Musampa.

Una de sus juergas míticas, por la trascendencia que alcanzó, fue en la previa de un Málaga-Sevilla. El equipo estaba concentrado en el hotel de Guadalmar y algunos aseguran que Musampa se escapó de la concentración para entrar en una discoteca con el mismo chándal del equipo. "Hombre, yo sí fui a la discoteca. Ahora que ha pasado el tiempo lo puedo admitir. Estábamos ahí en Guadalmar y estaba Pachá ahí enfrente. Y dije: bueno, a ver si damos una vuelta que no pasa nada. Fui con un amigo, pero obviamente con el chándal no fui. Me puse una gorra para camuflarme, pero con esas trenzas que tenía aquellos años no me escapé porque me reconocían por todos los lados", desvela con una sonrisa el exjugador.

Genio y figura en Málaga. Sus dos últimas temporadas en La Rosaleda fueron inolvidables y titular indiscutible, con nueve y ocho goles en las temporadas 2000-01 y 2001-02, respectivamente. Fue cuando apareció el Atlético de Madrid y Jesús Gil pagó tres millones por él. Un fichaje más para esa extensa lista de fichajes del expresidente colchonero que apuntaban maneras, pero nunca las encontraron en el Vicente Calderón como los Rodax, Kosecki, Dobrowolski, Tren Valencia, Bejbl, Esnáider, José Mari, Chamot, Jugovic, Valerón, Ayala, Gamarra, Toni Jiménez, Dani, Javi Moreno, Contra, Álvaro Novo o Rodrigo.

Musampa se marchó luego al City también prejeque, probó en Turquía y acabó retirándose en su país. Hoy es responsable de las categorías Sub-16 y Sub-20 de la Oranje. Ha adquirido el conocimiento de las cosas que no hizo bien en su época de futbolista. "Yo no tuve la suerte de tener un padre futbolista que me dijera que estaba bien y qué estaba mal. Son cosas que no hice bien y ahora puedo contar a mi hijo para que aprenda a hacerlo bien, no como yo", concluye el boquerón Musampa.