Las recetas para romper los estigmas del golf: "Con luces, música y sin reglas de etiqueta"
La exjugadora española y embajadora de la Solheim Cup 2023, Belén Mozo, propone cambios para el futuro del golf.

La celebración de la primera edición de la Solheim Cup en España ya es un hecho histórico por recibir el mayor evento femenino de golf, pero busca también tener el efecto de la Ryder Cup de Valderrama en 1997. El impulso por un deporte con mucha tradición de juego pero que necesita ver, conocer y admirar a estrellas para aficionarse a seguir la competición de élite.
Belén Mozo, exjugadora y quien fuera una de las grandes promesas junior, es una de las embajadoras de torneo. Teniéndose que retirar por una lesión que cortó en seco su carrera, ahora se dedica a la divulgación del deporte que le dio todo y atiende a Relevo para romper con los estigmas que persiguen al golf y que pueden ser uno de los motivos para crecer. ¿Qué se puede hacer para dejar de ser un 'deporte elitista'? ¿Cómo se puede atraer a los niños al golf? ¿Qué se debería de hacer para hacer crecer la disciplina femenina?
La gaditana atiende a Relevo en Finca Cortesín mientras las jugadoras estadounidenses y europeas dan los primeros golpes de una Solheim 2023 para la historia.
Tenemos la mejor competición femenina de golf en España. Qué gran noticia, ¿no?
Si hemos traído una Solheim a Andalucía, es porque el golf femenino está en auge y está para quedarse. Estamos haciendo las cosas mucho mejor, la gente se está dando cuenta que el nivel de golf femenino está muy a la par del golf masculino, entendiblemente los hombres le van a pegar más fuerte, pero no necesariamente van a crear más show que las mujeres.
Hay bastante en el campo, tanto hombres como mujeres y de todas las edades. Qué diferencia con otros deportes...
Nuestro golf es mucho más parecido al golf amateur de los hombres. Entonces ellos pueden aprender mucho más viendo jugar a una mujer que a un hombre. Pueden asimilar mucho lo que hacen las mujeres y es importante que la gente se esté dando cuenta de que el golf femenino es muy fuerte.
Más de 25 años después, se sigue hablando de la Ryder Cup de 1997 en España. Esta Solheim puede ser un impulso para dar a conocer el golf femenino.
Seguimos escuchando todo lo de aquella Ryder Cup que fue hace bastantes años, sigue siendo patente que la gente lo recuerda y habla de ello. Sí, creo que lo mismo va a pasar con esta Solheim 2023.
¿Por qué sigue habiendo diferencia de seguimiento entre el golf masculino y femenino?
Siempre he tenido en mente que a la gente le gusta el golf masculino porque hacen más birdies ['robar' golpes al hoyo] y hacen cosas más fantásticas que al que juega día a día le impresiona más. Las mujeres, quizás, no hagamos esas cosas porque todavía jugamos en unos campos largos. A nosotros nos deberían poner equitativamente las mismas distancias que a los hombres, no en metros físicos, sino equitativamente en lo que las jugadoras pegamos. Que sí o sí nos den un par 4 que lleguemos a green, que no pasa siempre. Ahora, muy pocos torneos nos dan un par 4 que podemos llegar a green. Los hombres lo pueden hacer todas las semanas. Las mujeres, si llegan, va a ser un porcentaje muy mínimo del Tour. Creo que si se hiciera ese cambio, se verían resultados porque las mujeres tienen mucha más precisión que los hombres.

La visibilidad también será importante.
Hay muchas cosas que deben cambiar, pero son mucho más difícil como que se nos vea por televisión. Nos tienen que cubrir un poco más para que llegue a las casas de más gente. Muchas veces no se puede ver golf femenino. Ahora vivo en Colombia y es muy complicado ver el LPGA porque nadie paga para retransmitirlo. Haciendo algunos cambios, poco a poco se va consiguiendo.
Otro de los problemas para atraer a aficionados es el estigma de "deporte elitista".
Yo lo percibí mucho y es algo que me da todavía mucha rabia, la verdad que sí. Toda mi carrera juvenil, siendo de Cádiz que tiene muchos de los mejores campos, no tenía ninguna amiga que jugara al golf. Pero ni de cerca. Era un bicho verde en España, "la pija, la que jugaba al golf". Cuando soy cero pija. No soy cuadriculada como la pueden pensar que es una golfista, que es con el polito, que no sé qué y no sé cuánto... Eso es el tabú, la encajonan a una.
Pero esa imagen existe...
Me da rabia. Que el golf es un deporte elitista, lo es. Tristemente lo es porque todavía es un deporte muy caro. Si alguien quiere venir a jugar y le gusta, comprarse su primer set de palos es carísimo, lo sé. Ahora tengo que comprarle a mi marido un set de palos, y cuando veo los precios digo: ¡Imposible! No me compraría un palo en mi vida. De nuevo toca cambiar muchas cosas desde abajo a arriba para crear esa inclusión y mucha gente juegue. No es lo mismo comprarse un balón de fútbol o una raqueta que unos palos de golf.
¿Y cuál puede ser la solución?
Tocaría hacer campos públicos, donde la gente pueda llegar a alquilar palos o que se los presten. Pero palos buenos, no malos. Las empresas deberían de facilitarlos a los campos públicos, que no tengan que pagarlos y así puede haber muchos palos de alquiler, para que la gente luego pueda engancharse y comprarlos.
Hay campos públicos, pero solo construir un campo de golf ya provoca críticas.
Este deporte es caro porque mantener un campo de golf no es como mantener una pista de tenis o un campo de fútbol. Estamos hablando de ocho kilómetros de naturaleza, que tienen que estar completamente en perfecto estado. Eso cuesta dinero y no se puede evitar. ¿Sabes lo que puede molar? Que pudieran empezar a hacer aquí los top golf [minicampos, parecidos a los minigolf] que tienen en Estados Unidos. Eso es muy divertido.

Hemos llegado quizás a otro de los grandes estigmas para empezar a jugar al golf: el de que "el golf es aburrido de jugar".
Pienso que el golf tiene que madurar a la par de lo que estamos viviendo hoy en día. El golf tiene que ser algo más divertido, con música, no poner reglas de etiqueta... Soy más de ese pensamiento. Si tú pones dispersados por toda España muchos top golf o driving range con doble piso, con luces, con música, que la gente pueda ir vestida en chándal, que no tiene que ir con polo y con pantalón chino, con objetivos, con banderas de colores y cosas así... Así es como le estás abriendo las puertas a que empiecen a jugar al golf, la finalidad es que les guste y que luego vayan a un campo.
Como hablábamos de visibilidad, quizás también habrá que hacer mucha labor de divulgación.
Mi idea siempre es fomentar el deporte allá donde voy e intentarlo hacer lo más inclusivo posible. La gente, cuando empieza con el golf, se pega una enganchada impresionante. Es uno de los deportes que siento que más engancha. Ves a cualquier futbolista, empieza a jugar al golf, y se enganchan. Un jugador de tenis y se engancha al golf. Al fútbol no se enganchan como se engancha cuando empiezan a jugar al golf. Es un deporte que sí sería muy bonito que la gente pudiera tener más acceso.
Cómo aficionar a las niñas a jugar al golf
Si tuviéramos aquí a 10 niñas que quiere hacer deporte y no saben cuál. ¿Cómo les venderías el golf?
Primero intentaría cambiar la visión del golf y, como digo, lo haría un deporte más divertido. Porque si tú quieres coger a un niño de 8 o 10 años, con la intensidad de edad, y quieres ponerlo en un campo de prácticas, en silencio, quietecito... Es difícil, ¿no? Al fin y al cabo eso es el golf, quédate en tu sitio, pégale, no te muevas, no grites, porque no se puede gritar. Todo eso con un niño tan pequeño que lo que quiere hacer es correr, darle un balón y correr para arriba y para abajo.
¿Entonces?
Los padres me preguntan mucho cómo pueden hacer para que a sus hijos le guste el golf. Depende de la edad, pero si es muy pequeño no lo pondría a hacer clases tradicionalmente de golf. Quizás sí le daría un palo, un bate, arcos... y ya cuando sean mayores, de 12 a 15 años, buscaría que pudiera competir y compartir con otros. Necesitan jugar entre ellas, no puedes algo ser tan individual. Como pasa en otros deportes, puedes mejorar porque estás jugando contra alguien, y ese alguien te gana, te picas y esa rabia te hace mejorar, te hace ir a entrenar. Pero en el golf estás todo el día jugando tú sola, entonces puede ser que te canses y lo dejes.
Intuyo que tienes en tu cabeza otra receta para la captación de niños.
Tiene que haber un formato en el que el golf sea un deporte de equipo. Para niñas puede ser que sea algo más natural. En el que digas hoy vamos a jugar el torneo con mis compañeras y amigas para motivarte y atraerte. Si no hay nadie que cree eso, es muy difícil que la gente de 15, 16 años se quede en el deporte, porque van a preferir salir con sus amigos. Al final, tú vas donde la masa te lleve. Es muy difícil encontrar a alguien que quiera levantarse todos los días a las 6 de la mañana, tener una dieta y que te duelan los huesos de hacer deporte antes que irse de fiesta con su grupo de amigos.