Qué son los fourball y los foursome en la Ryder Cup y qué diferencia hay entre uno y otro
Cada dos años, la Ryder Cup pone en actualidad dos formatos de juego por parejas que apenas se utilizan en el resto del calendario.

De todos los torneos que se juegan al golf, no hay ninguno como la Ryder Cup. Especialmente porque transmite la emoción de los deportes de equipo a una disciplina acostumbrada a la individualidad. Para los españoles, además, tiene un significado especial, pues en muchos aspectos es la competición de Severiano Ballesteros. La popularidad del golfista cántabro fue el principal motivo por el que una competición que se disputaba entre Estados Unidos y el Reino Unido se abrió a toda Europa. Tampoco es casualidad que, la primera vez que la competición saliese de las islas británicas lo hice para disputarse en nuestro país, concretamente en el Club de Golf Valderrama.
La Ryder Cup también es única por su formato especial. Enfrentar a dos combinados en golf no es sencillo si se quiere transmitir el sentido de competición por equipos. Sin embargo, en la Ryder esto se consigue gracias, fundamentalmente, a su programación única. En total, el torneo está conformado por tres tipos de pruebas distintas. Durante los dos primeros días, se disputan ocho partidos de fourball y ocho de foursome (cuatro de cada el viernes y otros cuatro el sábado). Por su parte, el tercer día se destina a 12 partidos individuales, en el que cada selección elige a sus mejores jugadores para disputar un uno contra uno contra los golfistas más destacados del otro continente.
Qué son los Fourball en la Ryder Cup
Los fourball son un tipo de partido por parejas en el que dos jugadores de Europa se miden contra dos de Estados Unidos. Se llama fourball porque cada golfista juega su propia bola, por lo que hay cuatro bolas en juego en todo momento. Cada equipo cuenta en cada hoyo el resultado más bajo de los conseguidos por la pareja. La tarjeta más baja es el que se lleva el hoyo. En caso de que las puntuaciones sean iguales, se considera empate. Al final del recorrido, el equipo que ha logrado anotarse más hoyos gana el partido y suma un punto para su equipo. En caso de empate, cada equipo suma 0,5 puntos.
Una particularidad de los fourball es que es una modalidad que permite arriesgar mucho más que un match play individual o un foursome, ya que cada equipo tiene dos golfistas para conseguir un buen resultado, por lo que se suelen encontrar situaciones donde el primer golfista del equipo intenta jugar con más prudencia el hoyo (para asegurar el resultado) y, si no se mete en problemas, el segundo jugador suele arriesgar más, para buscar un birdie o un eagle en vez de un par.
Los partidos de fourball suelen ser muy igualados y mucho más largos que los foursome. El resultado más abultado de la historia fue de 7-5 para Estados Unidos, y solo ha sido logrado en una ocasión. Fue en 1981, cuando la pareja formada por Lee Trevino y Jerry Pate consiguieron vencer a Nick Faldo y Sam Torrance por dicho resultado. Según relató el periodista John Radosta en el New York Times de la época, el veterano Trevino, para quien era su sexta Ryder, se ofreció voluntario para formar pareja con el novato Pate, que había perdido el día anterior tanto por la mañana como por la tarde. Fue Trevino quien eligió tanto los palos a utilizar como la estrategia en cada hoyo. La táctica no pudo salir mejor, con el resultado más abultado de la historia. "Con el cuerpo de Jerry y mi mente, no podíamos perder", bromeó al término del encuentro.
Formato de los Foursome
Además de los fourball, el torneo comprende los foursome, otra modalidad de partido por parejas en la Ryder Cup que donde el marcador funciona de la misma manera (se pelea hoyo por hoyo y el que acaba consiguiendo más, se lleva el punto) pero aquí hay una diferencia fundamental: en los foursome solo hay una bola por pareja y los dos golfistas del equipo se van alternando en cada golpe (el jugador que sale desde el tee no es el mismo que pega el segundo golpe, o el golfista que tira a bandera desde la calle no es el mismo que luego puttea). Este cambio, que puede parecer pequeño, altera por completo el juego, pues obliga a ser muy prudente, más estratégico y el concepto de jugar en equipo, de conocer a tu compañero de juego entra mucho más en juego (saber, por ejemplo, sus puntos fuertes, sus puntos débiles, y dejarle la bola en situaciones cómodas, ya que va a ser él quien pegue el siguiente golpe). Básicamente, se resume en que, si tu compañero de juego se equivoca, el que te comes el marrón en el siguiente golpe eres tú, y viceversa. Esto, unido a que los partidos son mucho más rápidos (hay dos bolas en juego en vez de cuatro y se pegan aproximadamente la mitad de golpes por hoyo) provoca que, en general, los foursome sean más entretenidos de ver que los fourball. También, por todo lo que hemos comentado anteriormente, los foursome son un formato en el que Europa se defiende mejor que EE.UU. en los últimos 20 años, precisamente porque suelen jugar mejor en equipo.
Precisamente, en la historia de la Ryder, existen pocas parejas más icónicas que la formada por Ballesteros y José María Olazábal. De hecho, los dos españoles formaron tándem en 15 ocasiones, más que nadie nunca en la historia del torneo. En un deporte ampliamente anglosajón, lograron convertirse en el terror de Estados Unidos. Especialmente efectivos fueron en los partidos de foursome, de los cuales ganaron seis de los ocho que disputaron. Aunque en los fourball su récord tampoco desmerece, con cinco triunfos en siete encuentros.