Jon Rahm ya ha entrado en el Olimpo de la Ryder Cup
Suma su segundo título en tres participaciones, el cuarto español con más títulos.

Roma. -Si Jon Rahm decidiese hoy mismo que era el momento de su retirada, lo haría como una leyenda del deporte español. Por suerte, tiene todavía 28 años y mucha carrera por delante, a buen seguro cargada de trofeos y reconocimientos. El de Barrika es, para muchos, el mejor jugador de golf del planeta, y aunque ahora está situado en el número tres del ranking mundial, pocos dudan de que volverá a recuperar la primera posición tarde o temprano. Ya lo ha sido durante 52 semanas, nueve menos que su ídolo Seve Ballesteros, al que posiblemente le esté dedicando todavía hoy la Ryder Cup conquistada ayer en Roma.
Porque se puede hablar de conquista. Históricamente, a Estados Unidos se le da mal viajar a Europa para disputar el torneo más importante de este deporte. Desde 1993 no han logrado vencer en el Viejo Continente y hasta 2027 no tendrán una nueva oportunidad. En Roma no estuvieron nunca demasiado cerca, y eso que, por números, su plantilla es muy superior a la capitaneada por Luke Donald, que tuvo que apoyarse en otra serie de factores para llevar a los suyos al título. Pero claro, también necesitaba talento, y ahí Rahm es el líder.
El español ha jugado cuatro partidos en el complicado campo Marco Simone, con un resultado notable. Dos victorias y dos empates que, además, supieron a triunfo en la tarde del viernes y el domingo por cómo llegaron. Acompañado del rookie Nicolai Højgaard en los fourballs, Rahm se sacó de la manga dos hoyos mágicos en el 16 y el 18 para igualar la contienda contra Scheffler y Koepka y, además, sacarles de quicio. También ayer igualó su duelo con el número 1 del mundo en el último hoyo. Con Hatton en los foursomes ha sido imparable. Se va de Italia como uno de los tres jugadores que no conocieron la derrota junto al inglés y el debutante McIntyre.
Sending Team Europe fans wild at 18 🤯#RyderCup pic.twitter.com/12pa5NcaCb
— Ryder Cup (@rydercup) September 29, 2023
Europa tenía como capitán a Luke Donald, pero el líder siempre ha sido Jon Rahm. Desde los días previos, cuando puso en valor la importancia que tiene para él y que debe tener para todos los jugadores disputar una Ryder, hasta en el campo, llevando en volandas a los suyos y mimetizándose con un público entregado a él. También ejerció de buen compañero cuando acompañó a los suyos en los fourballs del sábado en los que descanso.
En el golf, como en cualquier deporte, el éxito se reduce a la victoria. Del segundo o el tercero pocos se acuerdan en el futuro, pero sí del triunfador. Y Rahm lo es, tanto a nivel individual como colectivo. Ya tiene una veintena de títulos en el PGA Tour, entre ellos un US Open (único español en lograrlo) y un Masters de Augusta conquistado en este 2023. Pero en la Ryder no se queda tampoco atrás.
En las apenas tres ediciones que ha disputado, ya ha ganado dos. La primera, en Francia, la de su debut, se saldó con dos derrotas y una victoria, que llegó el último día y ante Tiger Woods. Un cierre por todo lo alto que ya hacía ver lo que se venía. Hace dos años en Whistling Straits, el de Barrika jugó los cinco encuentros posibles con tres victorias, un empate y una última derrota final cuando el título ya estaba decidido para USA. Y en Roma volvió a sacar el martillo pilón para irse con el casillero de partidos perdidos a cero.

Con esas dos Ryder Cup en su palmarés pasa a ser el cuarto español que más tiene. Por delante suya emergen José María Olazábal (siete participaciones) y Seve Ballesteros (ocho participaciones) con cuatro títulos y Sergio García (10 participaciones) con seis. Es fácil pensar que si las lesiones le respetan, disputará unas cuatro o cinco más, por lo que seguirá engordando su gran historia con la Ryder. Porque decir que Jon Rahm es el heredero de Seve Ballesteros son palabras mayores, pero seguro que el de Pedreña estaría orgulloso de lo que está haciendo su compatriota.