RYDER CUP

Jon Rahm vuelve a brillar y Fleetwood pone la puntilla: la Ryder Cup es de Europa

El vasco empató su partido contra Scheffler después de remontar en el último golpe. Estados Unidos lleva 30 años sin ganar fuera.

Jon Rahm levanta el trofeo de la Ryder Cup conquistado por Europa en Roma. /Getty
Jon Rahm levanta el trofeo de la Ryder Cup conquistado por Europa en Roma. Getty
Óscar Méndez

Óscar Méndez

Roma. - Europa ha recuperado la Ryder Cup tras la dolorosa derrota sufrida hace dos años en Estados Unidos. El equipo del Viejo Continente llegó a esta última jornada con cinco puntos de ventaja (10,5-5,5) y con la necesidad de sumar otros cuatro de los doce que están en juego el último día. Y no resultó tarea sencilla ni mucho menos, porque los norteamericanos plantaron batalla hasta casi el final y no fue hasta los tres últimos partidos (eran doce en total) cuando Fleetwood consiguió el medio punto definitivo. El marcador final fue de 16,5-11,5, aunque la emoción estuvo muy presente durante todo el día en Roma. 

Europa se corona en la Ryder con Seve siempre presente. VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

Para llegar a este resultado hay que hacer un repaso a lo que ha sido el fin de semana en el campo Marco Simone, dando un valor especial a la figura de Jon Rahm, líder deportivo y espiritual del equipo. El de Barrika se va del torneo con cuatro partidos disputados y un saldo de dos victorias y dos empates, ambos milagrosos y que significaron mucho para la moral del equipo. No conoció la derrota, algo que en Europa solo hicieron Hatton y McIntyre.

No dudó el capitán Luke Donald en iniciar la jornada con él, su mejor jugador. El español ha demostrado en Roma que está en un nivel de forma sensacional, con una confianza en su juego por encima de la media y brillando en los dos primeros días, donde consiguió dos victorias y un empate antes de descansar en los fourballs del sábado. Y el inicio no pudo ser mejor para él.

Logró un sensacional birdie en el primer hoyo que no obtuvo réplica por parte del número 1 del mundo, al que se seguía viendo abatido después de las lágrimas del sábado tras la dura derrota cosechada junto a Koepka en los foursomes. Sin embargo, el duelo solo había comenzado y daría muchas vueltas. Scheffler empató en el tercer hoyo del recorrido y Rahm volvió a ponerse por delante en el cuarto y aumentado la ventaja en el quinto para verla de nuevo reducida en el seis. El norteamericano seguía totalmente desconocido putteando.

Tras ellos, ya habían salido otros pesos pesados de ambos conjuntos como Hovland, Rose, McIlroy o Fitzpatrick por los locales, y Morikawa, Cantlay, Burns o Homa por los norteamericanos. Y tres de esos partidos comenzaron a teñirse de azul europeo. La esperada reacción de Estados Unidos no estaba llegando y el día podía hacerse muy largo para los de Zach Johnson.

Rory McIlroy, hoy.  Getty
Rory McIlroy, hoy. Getty

Sin embargo, el formato matchplay (modalidad en la que un jugador gana un punto por cada hoyo en el que ha superado a su oponente) ofrece remontadas vertiginosas cuando llega un mal momento, y Rahm lo tuvo entre el hoyo nueve y el once, donde Scheffler pasó a ponerse uno arriba. En ese momento, ya con los doce encuentros en marcha, el resultado era de empate en la jornada (seis a seis), lo que llevaría a Europa al título. Además, los de Hovland, McIlroy y Hatton iban con dos hoyos de ventaja.

Rahm recuperó rápidamente su juego y dos grandes golpes en el 12 y en el 13 le permitieron darle la vuelta al marcador parcial con el número uno del mundo. Una montaña rusa de emociones que se extendía al resto de partidos. En el bando norteamericano, Max Homa y Patrick Cantlay seguían siendo sus jugadores más destacados, como toda la semana. También Koepka, Spieth y Thomas estaban brillando y los tres parecían tener sus duelos más que encarrilados.

Momento nervios

Y llegó un momento, cuando el primer partido iba en el hoyo 16 y el último en el sexto, que Europa solo sumaba cuatro puntos y medio, una renta que hizo incrementar los nervios de aficionados y jugadores. Con McIlroy y Hovland asegurando los suyos y MacIntyre cogiendo ventaja en el que tenía con Clark, era fundamental que Rahm no perdiese su encuentro frente a Scheffler para que la moral estadounidense no se disparase. Y con tres hoyos por delante, iba uno abajo.

Rahm se lamenta de un golpe.  Reuters
Rahm se lamenta de un golpe. Reuters

En el 16 firmaron tablas después de dos maravillosos approaches de ambos golfistas. El 17 también lo empataron tras un gran segundo golpe del vasco, por lo que todo quedaba pendiente para el último, un par 5 cuesta abajo que el viernes por la tarde ya le había dado una gran alegría a Rahm con su oponente de hoy como espectador de lujo. Y la historia se repitió, con el español logrando un birdie con el que logró empatar un partido que sabía a victoria y dejaba a los europeos a las puertas del título.

McIlroy y Hatton consiguieron dos triunfos más o menos claros que permitieron a los locales depender únicamente de un empate en los seis partidos que quedaban por disputarse, aunque cuatro marchaban con derrota. Eso sí, en los dos últimos, Fleetwood y MacIntyre marchaban con dos golpes de ventaja sobre sus rivales con media vuelta por delante. Fue precisamente el golfista inglés el que aseguró la victoria europea en el hoyo 16 con un prodigioso golpe desde el tee. Estados Unidos suma ya 30 años sin ganar a domicilio y el Viejo Continente sonríe de nuevo con Jon Rahm como actor principal.

Resultados del día

  • Scheffler-Rahm (empate)
  • Hovland a Morikawa (4&3)
  • Cantlay a Rose (2&1)
  • McIlroy a Burns (3&1)
  • Homa a Fitzpatrick (1up)
  • Hatton a Harman (3&2)
  • Koepka a Ludvig (3&2)
  • Thomas a Straka (2up)
  • Schauffele a Hojgaard (3&1)
  • Spieth-Lowry (empate)
  • Fleetwood a Fowler (3&1)
  • MacIntyre a Clarck (2&1)