OPINIÓN

Alejandro Blanco rema y el CSD trata de salir a flote

Alejandro Blanco, en la gala del COE. /JAVIER LIZÓN / EFE
Alejandro Blanco, en la gala del COE. JAVIER LIZÓN / EFE

Días de galas de las federaciones deportivas y brindis navideños. El viernes fue la cita anual del Comité Olímpico Español, con su presidente Alejandro Blanco a la cabeza. Allí se personaron deportistas top de muchas disciplinas olímpicas, entrenadores, clubes, dirigentes, periodistas... poniendo a prueba la memoria del anfitrión, máximo mandatario del COE desde 2005. Y Blanco volvió a hacer pleno.

Licenciado en Físicas, el orensano desarrolló desde Castilla y León una notable carrera en el judo -desde el tatami hasta la presidencia de la Federación en Madrid- que le preparó para su actual cargo, un puesto que tendrá su revisión después de los Juegos de París. Se presentará o no, aún no está claro, pero si algo se ha ganado Blanco es el derecho a decidir. Con sus aciertos y errores, jamás se le podrá discutir su trabajo, dedicación y cariño hacia todos los deportistas de España, en activo y retirados.

El sábado, en la gala de piragüismo, el presidente del COE desplegó otro ejercicio de liderazgo para motivar a unos palistas llamados a engrosar el medallero de España. "Sois los mejores del mundo", les espetó mirándoles a los ojos antes de llegarles al corazón con un discurso en que la familia, los clubes y los entrenadores ocuparon su epicentro. Un chute de inspiración para los jóvenes, que se visualizaron por un momento en el pódium de París.

Javier Hernanz, Rodrigo Germade, Antía Jácome y Alejandro Blanco, en el COE.  JAVIER LIZÓN / EFE
Javier Hernanz, Rodrigo Germade, Antía Jácome y Alejandro Blanco, en el COE. JAVIER LIZÓN / EFE

En el evento estaban algunos de los candidatos a medalla de la Federación presidida por el asturiano Javier Hernanz. Rodrigo Germade, en representación del K4 estrella, que completan Saúl Craviotto, Marcus Cooper y Carlos Arévalo; la eterna Teresa Portela, máximo exponente del K4 en chicas; dos canoístas superlativas ensambladas por el sabio Kiko Martín en Mallorca, Antía Jácome y María Corbera; una pareja mágica, Pablo Martínez y Tano García; y la extraordinaria Maialen Chourraut, en aguas bravas, más que probable abanderada de España, así como un largo etcétera de futuros talentos que vienen pegando fuerte.

El piragüismo le ha dado a España 20 medallas en los Juegos, sólo superado por las 21 de la vela. Ambas federaciones suman casi un cuarto del total del pastel olímpico en términos de preseas. Casi nada. En este ciclo olímpico, el dato más impactante de piragüismo es que España ha obtenido 19 de las 22 plazas olímpicas a las que optaba, amén de un sinfín de metales en campeonatos varios. Sus galas de premiados son eternas porque el éxito es gigante. "Somos la mejor Federación del mundo", decía Hernanz. Razón no le falta. Al pan, pan, y al piragüismo, España.

Es época de Juegos, pero también de baile de máscaras en las federaciones, con elecciones tras la cita de París. El fútbol acapara los focos, pero hay otras instituciones, no muchas, en las que habrá algún cambio de nombres, casi siempre de género masculino, por desgracia. Entre las mujeres, Elisa Aguilar y Asunción Loriente seguirán siendo, en el mejor de los casos, las dos únicas dirigentes en federaciones olímpicas.

Victoria Cabezas y Alejandro Blanco, en la gala del COE.  JAVIER LIZÓN / EFE
Victoria Cabezas y Alejandro Blanco, en la gala del COE. JAVIER LIZÓN / EFE

Uno de los mayores aciertos de Alejandro Blanco ha sido promocionar en 2017 a Victoria Cabezas al puesto de secretaria general del COE, la primera mujer en ocupar tal cargo. La dirigente ha hecho un máster de vida y gestión a su lado, primero en la Federación de judo y luego en el COE, al que llegó como jefa de gabinete en 2005. Ambos han contribuido, con su trabajo, a la buena imagen internacional de la institución y son los mejores garantes de la estabilidad de la misma. No hay a día de hoy mejores candidatos. Experimentos, los justos y con gaseosa.

El COE es el espejo en el que debería mirarse el Consejo Superior de Deportes, que acumula en los últimos tiempos más presidentes que el Sevilla entrenadores. José Manuel Rodríguez Uribes es el hombre designado por Pedro Sánchez para ocupar la silla caliente. Cinco nombres en cinco años, con gente levantándose y sentándose a toda pastilla, como los líderes virtuales de una contrarreloj ciclista. Por el bien del deporte español, que el cosmos le dé suerte y el empaque de Alejandro Blanco.