Blanca Burns, la colegiada que rompe barreras en la NBA… y puso de los nervios a España
La mexicana fue muy discutida en algunas de sus decisiones en el partido entre el combinado nacional y Finlandia.

Valencia.-España tuvo que trabajar a destajo para superar a una correosa Finlandia que encontró diferentes formas de llevar al conjunto de Scariolo hasta el límite. Puso al equipo español contra las cuerdas y llevando los nervios a flor de piel. Algo a lo que también ayudaron algunas decisiones arbitrales que provocaron las protestas de jugadores y banquillo español. Especialmente las tomadas por Blanca Burns, una pionera que no tuvo su mejor día en el duelo de semifinales de este Preolímpico.
Una mujer acostumbrada a romper barreras en su carrera. En 2021 se convirtió en la primera mujer mexicana en dirigir un partido de la NBA, como parte del trío arbitral en un San Antonio Spurs-Utah Jazz. Un duelo en el que tuvo que lidiar con las protestas de Gregg Popovich y del que salió airosa, lo que le valió para empezar a entrar en la rotación arbitral de la liga estadounidense.
Su nombre empezó a hacerse habitual en los partidos NBA y eso le permitió también formar parte del equipo que dirigió el Mundial de 2023. Fue en un duelo entre Australia y, precisamente, Finlandia, uno de los equipos que arbitró ayer en Valencia y que también protestó varias de sus decisiones de forma airada. Aunque esas quejas se quedaron en el parqué. Especialmente tras una antideportiva señalada a Rudy y un campo atrás cometido por los nórdicos que dejó sin señalar.
Originaria de Coahuila, México, la colegiada comenzó a alternar sus labores como base en la cancha en Oklahoma con las de colegiada para ganarse 25 dólares por partido para ayudarla a con los que pagar los estudios universitarios que cursaba en la Mid-America Christian University. En un día podía dirigir hasta cuatro encuentros, por lo que ganaba hasta 100 dólares. Sin embargo, lo que comenzó como una forma de solventar gastos se convirtió en una pasión que la ha llevado a la NBA.

"Los padres de secundaria son peores y eso me ayudó en la NBA", aseguraba tras su primer partido en la mejor liga del mundo, cuando Popovich también la protestó. Algo con lo que ayer también tuvo que lidiar, aunque una vez que el duelo finaliza, todo se olvida.
"Todos cometemos errores. A veces esas cosas suceden, pero no podemos señalar a nadie por ello. Hay que seguir jugando", apuntaba Lorenzo Brown sobre el criterio arbitral a la hora de señalar los contactos. Un discurso que también mantuvo Sergio Llull: "Esto es un Preolímpico. Es un torneo durísimo y mañana va a ser todavía más, porque Bahamas en defensa son muy físicos, meten muchas manos y hay que estar preparados".