España apela a caldera de La Fonteta para derretir el ánimo de miles de lobos finlandeses
La afición nórdica es la más numerosa y la más ruidosa en las gradas valencianas.

Valencia.- España tiene que apelar a su condición de local en La Fonteta para intentar aplacar el ánimo de la afición finlandesa, que ha acudido a millares al Preolímpico y que puebla las gradas del recinto 'taronja', además de las mesas en los bares de la Avenida del Instituto Obrero de Valencia. Allí se congrega la mayor parte de la manada 'susijengi' (lobos en finés) para intentar llevar su aullido a París.
Desde que el equipo entonces entrenado por Henrick Dettmann comenzara a llamar a la puerta de los grandes torneos continentales a principios de la década pasada, los nórdicos han acompañado en manada al equipo nacional. Sólo hay que recordar lo que sucedió hace 10 años, durante el Mundial de España, cuando se desplazaron más de 10.000 aficionados para animar a su selección.
Aquel campeonato fue el inicio de un idilio entre equipo y afición que aún dura hoy, como contaba Mika a Relevo. "El baloncesto nos ha unido", asegura este aficionado finlandés a las puertas del recinto valenciano. Una afición y un seguimiento a su selección que tampoco le ha salido muy caro a los aficionados fineses, como reconoce Khali, que como sus compatriotas espera estar en Valencia mañana en la final. "Entre el vuelo, las entradas y el alojamiento nos habremos gastado unos 1.000 euros por persona".
La presencia masiva de aficionados nórdicos ha alertado a todo el entorno de la Selección española y han hecho un llamamiento a la hinchada local, para que lleve al equipo en volandas hasta los Juegos de París. De momento no se han superado los 4.800 espectadores en La Fonteta durante este preolímpico (apenas se llegó a 800 aficionados en el Angola-Líbano) pero se espera que esta tarde las gradas se llenen de espectadores.
"Lo tenemos claro y espero que lo tenga claro también la afición con una presencia importante y que se pueda oír porque habrá miles de finlandeses en el pabellón. Es la afición más fiel en seguir a su equipo fuera de su país y no ha hecho excepción en este preolímpico. Habrá una buena y bonita competición en la grada para ver quién puede arropar más a su equipo, sobre todo cuando más lo necesite", recalcó Scariolo en la previa.
Un mensaje que también hizo suyo la presidenta de la Federación, Elisa Aguilar: "Yo que hay que estar es confiados, apoyarles y yo aquí sí que también quiero llamar a la afición a que el sábado seamos, bueno, pues ese ambiente favorable a España. También ahí vamos a tener que luchar un poco con los aficionados finlandeses, que también son muchos y ruidosos, pero yo creo que vamos a ganar tanto adentro como en las gradas".
Rudy Fernández, capitán del equipo, sabe lo que es jugar en La Fonteta más caliente y espera que se repita, como apuntaba antes del primer partido del torneo ante Líbano. "Espero que la Fonteta sea la de la final de Liga que nos ganaron -en la campaña 2016-17, con él en el Real Madrid y el Valencia Basket como local- y necesitamos a la afición a saco, porque son partidos a vida o muerte y no tengo duda de que van a responder y nosotros también en la pista".
Cualquier ayuda es poca para intentar congelar los ánimos de una afición fiel como pocas en el Viejo Continente: ""Lo llevamos haciendo bien durante los últimos 10-15 años en los Europeos y Mundiales y eso ha traído a mucha afición a este deporte", asegura Khali, otro aficionado suomi y exjugador de baloncesto en el país nórdico. Un territorio más relacionado con los deportes de invierno o con el mundo de los rallies, pero donde el deporte de la canasta ha crecido en popularidad en los últimos años gracias a la inversión del gobierno y a la aparición de una estrella como Lauri Markkanen. Una baja notable hoy que ellos intentarán paliar desde la grada.