JJOO | BALONCESTO 3X3

Kareem Maddox, el asistente de vídeo de los Timberwolves que sueña con el oro olímpico en baloncesto 3x3

Desde los seis años quiso ser olímpico, y con la llegada del 3x3, a Maddox se le abrió una puerta inesperada.

Maddox, en el partido ante Lituania. /AFP
Maddox, en el partido ante Lituania. AFP
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

Los Minnesota Timberwolves son la franquicia NBA que más jugadores han llevado a la cita olímpica en París, con cuatro. Anthony Edwards en Estados Unidos, Nickeil Alexander-Walker en Canadá, el recién firmado Joe Ingles con Australia y Rudy Gobert jugando para los locales. Los cuatro son favoritos a medalla, pero para nada son los únicos representantes del equipo en la capital francesa. Kareem Maddox también está jugando a baloncesto en los Juegos Olímpicos con la diferencia de que Maddox juega baloncesto 3x3, y no es jugador de los Wolves, sino asistente de vídeo. En su LinkedIn se define como Asistente de Desarrollo Personal y Profesional de la franquicia desde septiembre de 2022 aunque su título laboral, al menos este verano, es otro muy distinto: jugador Olímpico de baloncesto 3x3.

Su sueño de ser olímpico vive desde los seis años en su corazón. Maddox, nacido en Los Angeles en 1989, pudo vivir historia en Los Angeles, en el Centennial Olympic Stadium, al ver a Michael Johnson ganar los 200 metros lisos. Lo intentó todo, desde la natación o atletismo al waterpolo o tenis, pero solo pudo rozar la excelencia en uno, en el baloncesto. No es casualidad que fuera nombrado Kareem por Abdul-Jabbar. Tras cuatro años en Princeton, en la NCAA, hizo algo de carrera en Europa, pasando por Holanda, Inglaterra y Polonia. En medio, una pausa de tres años para acabar sus estudios de literatura inglesa y conseguir uno de sus primeros objetivos de la vida adulta, trabajar en la radio. Así empezara como becario.

Pasó en KCRW, en Santa Monica, hasta conseguir un rol de productor en la radio pública de Colorado, presentando el programa de las tardes. Un rol que dejó por una última oportunidad en el Miasto Szkla Krosno, o al menos la que sería su última vez jugando baloncesto convencional. Para entonces ya había dado sus primeros pasos en el 3x3 y se había anunciado que sería deporte olímpico empezando en Japón, por lo que el destino le daba otra oportunidad de llegar a los JJOO.

2019 fue su mejor año. Primero ganaron el oro en el Mundial, en Ámsterdam, y semanas más tarde los Juegos Panamericanos en Lima. El equipo americano brillaba, con Robbie Hummel, Damon Huffman y Canyon Barry, y todo apuntaba a que podrían estar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 si no fuera por la pandemia. El coronavirus cambió los planes al completo de un deporte que debutaba en Japón, y del que Maddox quería formar parte. Y el clasificatorio, que se iba a jugar del 18 al 22 de marzo de 2020 en India, se acabó disputando en Austria a finales de mayo de 2021. Y Holanda, que clasificó en un triple empate y a la que habían vencido un año atrás en Ámsterdam, les eliminó en cuartos de final. El sueño de Maddox se esfumaba, o al menos tocaba aplazarlo tres años más. 

Porque para París han tenido una nueva oportunidad. Sin Hummel y Huffman, con una ex-estrella universitaria como Jimmer Fredette y Dylan Travis completando el equipo, esta vez no fallaron. Maddox se ha mantenido siempre en el equipo, ganando dos AmeriCup (2021 y 2022) y convirtiéndose en el líder vocal del equipo. Aunque el inicio no ha sido, para nada, el soñado con un 0-4 tras una derrota abultada ante Serbia y partidos ajustados contra Letonia, Lituania y Polonia, aunque todavía pueden clasificar al cuadro final (pasan seis de los ocho primeros). Y una vez cumplido el sueño de ser olímpico, por qué no imaginar colgarse una medalla al cuello: tiene la del mundo, la del continente y la de los Juegos Panamericanos, y solo le falta la olímpica.