Un LeBron James que "ya no es el mismo que hace unos años" evita una sorpresa histórica de Sudán del Sur
Las palabras de Joel Embiid antes del partido casi acaban en derrota del Team USA, pero LeBron se encargó de evitarlo.

Hay victorias que valen mucho, y hay derrotas que valen oro. Para Sudán del Sur, el partido de anoche en Londres fue un ejemplo de lo segundo. Llegaban con Estados Unidos favorito por 43.5 puntos y tuvieron a LeBron James, Steph Curry y compañía contra las cuerdas hasta el último tiro, para acabar perdiendo 101-100 gracias a una canasta de James a falta de ocho segundos. Un ejercicio colectivo liderado por el triple-doble de Carlik Jones, con 15 puntos, 11 asistencias y otros tantos rebotes, o los 25 puntos de Marial Shayok. Ganar habría sido un hito histórico para el país, reconocido en 2011, pero hacer sufrir al equipo americano fue suficiente para sonreír.
El partido empezó como el mundo entero imaginaba, con Estados Unidos arrancando con un 12-2 de parcial. Steve Kerr volvió a cambiar el quinteto, dando entrada a Devin Booker por Jayson Tatum. Lo que no sabía era el vendaval que se venía encima del combinado olímpico: un parcial de Sudán del Sur de 56-34 en los 16 minutos y medio antes del descanso. Para el entretiempo, el representante africano en los Juegos Olímpicos vencía por 14 puntos y no había respuesta por parte de los americanos. No al menos en el primer tiempo, porque salieron de vestuarios con otra mentalidad. Primero porque Steve Kerr mandó al banquillo a todos sus titulares, y salió con la banca a remontar los 14 puntos.
Un partido marcado por las palabras de Joel Embiid publicadas a la mañana en una entrevista con el New York Times. El pívot de los Sixers y debutante con el equipo americano habló sobre el talento en los próximos juegos en unas palabras que se pueden entender como un ataque a algunos de sus compañeros, especialmente LeBron James. "Si nos fijamos en el talento que tiene Estados Unidos, hay el mismo talento en otros equipos" empezaba Embiid. "Y hay que entender que la mayoría de los jugadores americanos son mayores. El LeBron de ahora no es el mismo que era hace un par de años. Es una gran diferencia" decía Embiid sobre el que es ahora su compañero de equipo para el verano.
"Todo el mundo puede decírtelo, el LeBron atlético, dominante de hace unos años no es el mismo" y cerraba sus declaraciones con un golpe, no solo a LeBron, sino también a los Kevin Durant, Steph Curry o incluso Anthony Davis, los más veteranos del equipo. "La gente se ha dejado engañar por los nombres, pero ellos han construido su legado durante su carrera y ahora son mayores. Ya no son lo que solían ser" apuntaba Joel Embiid. Apenas unas horas más tarde, LeBron James conseguía el tiro para ganar, siendo el máximo anotador del triunfo ante Sudán del Sur con 23 puntos, por delante de Anthony Davis (15, con 11 rebotes) y Steph Curry con 12. Embiid se quedó en 14, seis en el segundo tiempo.
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— USA Basketball (@usabasketball) July 20, 2024
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Que las palabras puedan romper el vestuario o sirvan para encender un fuego interno en los LeBron, Curry o Durant, quien sigue sin haber debutado pese a estar disponible, solo lo saben ellos. Las declaraciones de Joel Embiid, en una entrevista donde también aseguró que si no fuera por las lesiones, podría estar en la conversación por ser el mejor de la historia, han sido analizadas con lupa desde los medios de comunicación y redes sociales. Pero en el equipo, por ahora, han servido para darle alas a los jugadores que, según Embiid, "ya no son lo que solían ser". Porque ellos fueron los que consiguieron remontar.
El parcial en la segunda parte fue de 57-42 para darle la vuelta con un nombre destacado entre los menos conocidos: Derrick White. El base de los Celtics, que no pisó el parqué en el primer tiempo, fue clave en el segundo sin tener que anotar. Acabó con 5 asistencias, 3 rebotes y fue factor en defensa para frenar a Jones. Fue, con LeBron, Curry y Anthony Davis, uno de los fijos de Steve Kerr para cerrar el partido y puso el tapón al rebote ofensivo de Wenyen Gabriel (con posible falta de Anthony Edwards). Y el Team USA, a falta de un partido más de preparación para los JJOO, sigue invicto. Sufrió, no convenció, y llega con un susto inesperado a París, pero ganó. Y al final es lo que importa en torneos tan cortos: ganar.