PREOLÍMPICO

Una manada de lobos invade Valencia por 1.000 euros: "El baloncesto nos ha unido"

Los aficionados 'susijengi' (lobos en finés) son los más numerosos en las gradas de una Fonteta que espera llenarse el fin de semana.

Los aficionados fineses que están en Valencia./Relevo.
Los aficionados fineses que están en Valencia. Relevo.
Guillermo García

Guillermo García

Valencia.- España no es la única selección que juega como local en La Fonteta. Al menos hasta el fin de semana, cuando se esperan que las gradas del recinto valenciano se llenen de afición española para llevar al equipo de Scariolo hasta los Juegos de París. Pero hasta entonces habrá que esperar y la Selección comparte localía con Finlandia, que una vez más ha contado con una amplia representación en las gradas.

No es nada nuevo. Desde que el equipo entonces entrenado por Henrick Dettmann comenzara a llamar a la puerta de los grandes torneos continentales a principios de la década pasada, los nórdicos han acompañado en manada al equipo nacional. Sólo hay que recordar lo que sucedió hace 10 años, durante el Mundial de España, cuando se desplazaron más de 10.000 aficionados para animar a los 'Susijengi', manada de lobos en finés.

Aquel campeonato fue el inicio de un idilio entre equipo y afición que aún dura hoy, como contaba Mika a Relevo. "El baloncesto nos ha unido", asegura este aficionado finlandés a las puertas del recinto valenciano, hasta donde se han desplazado casi un millar de aficionados que ha puesto el aullido del lobo como banda sonora en el recinto del Valencia Basket.

La afición finesa presente en Valencia.Relevo

"Lo llevamos haciendo bien durante los últimos 10-15 años en los Europeos y Mundiales y eso ha traído a mucha afición a este deporte", asegura Khali, otro aficionado suomi y exjugador de baloncesto en el país nórdico. Un territorio más relacionado con los deportes de invierno o con el mundo de los rallies, pero donde el deporte de la canasta ha crecido en popularidad en los últimos años gracias a la inversión del gobierno y a la aparición de una estrella como Lauri Markkanen. "Es una de las grandes razones, pero también muchos de los aficionados han jugado alguna vez al baloncesto".

Una afición y un seguimiento a su selección que tampoco le ha salido muy caro a los aficionados fineses, como reconoce Khali, que como sus compatriotas espera estar en Valencia hasta el próximo domingo, cuando se juega la final. "Entre el vuelo, las entradas y el alojamiento nos habremos gastado unos 1.000 euros por persona".

Cantidad que esperan amortizar y aumentar con lo que les cueste el viaje a París, a los Juegos. Saben que para eso tendrán que ganar el Preolímpico y, seguramente al equipo de Scariolo: "Espero que España pierda en semifinales con algún otro equipo".