La camisa de su abanderado refleja el desgarrador destino de los niños de Palestina: "Voy a mostrar al mundo nuestra dignidad"
Waseem Abu Sal llevó una indumentaria en la que se veían misiles caer sobre pequeños jugando al fútbol.

Waseem Abu Sal, abanderado de Palestina, ha querido mandar un mensaje al mundo en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París. El boxeador llevaba una camisa blanca, en la que se podía apreciar un cielo azul y soleado y misiles caían sobre niños jugando al fútbol. Una reivindicación de lo que vive su país, donde a diario se masacra a la población civil en un conflicto bélico que ya se ha traducido en miles y miles de víctimas inocentes, entre ellas muchísimos jóvenes.
Israel competirá en los Juegos Olímpicos bajo su propia bandera, cosa que no hará Rusia, en un asunto que ha indignado a la comunidad internacional y más a los propios palestinos. Los israelíes, como si nada hubiera pasado, posaron relucientes en el barco, saludando al público francés y recibiendo una sonora pitada de los allí presentes.
Una vez autorizada su participación, no queda otra que asumirlo y encontrar en los protagonistas reclamos para condenar la diferencia de criterio entre su caso y el de Rusia. Waseem Abu Sal, de hecho, así lo ha reivindicado con su camisa, que se ha viralizado en redes sociales. El boxeador llega a París con la idea de pelear por las medallas, aunque lo tendrá difícil. A sus 20 años, logró una plaza comodín y es el primer palestino en defenderse en la disciplina.
Bombs dropped over a sunny sky as a child plays football — the powerful reference on the shirt worn by Palestine’s flag-bearer Waseem Abu Sal at the Olympics Opening Ceremony 🇵🇸 pic.twitter.com/N5WnYQPp7l
— Leyla Hamed (@leylahamed) July 26, 2024
El deportista ya ha desvelado la dificultad a la hora de prepararse, ya que la crítica situación de su país le impide enfrentarse a sus habituales rivales de entrenamiento por las malas comunicaciones. Tampoco puede tener un contacto estrecho con su entrenador, más allá del teléfono móvil, exactamente por la misma circunstancia. Aun así, se ha consagrado como un símbolo para el olimpismo de su país, no solo por su rendimiento sobre el ring, sino también por el valor de sus testimonios.
Antes de aterrizar en París, expuso: "Voy a los Juegos Olímpicos no solo por mí, sino por toda Palestina. Estoy luchando para mostrarle al mundo nuestra dignidad y preservar nuestra identidad. Es importante para mí y para el Comité Olímpico Palestino. Mi mensaje es de paz, pero también para mostrarle al mundo que somos fuertes y resilientes".
Abu Sal debutará este domingo 28 tras años de entrega a la disciplina de su vida. Nader Jayousi, director del Comité Olímpico Palestino, es su principal valedor y uno de sus apoyos en una olimpiada complicada, en la que su entrenador Ahmed Harara no podía acompañarle por la imposibilidad de paso entre Cisjordania y Gaza. El boxeador golpeará con la rabia de todo un pueblo masacrado por la devastación de la guerra. El primer puñetazo ya lo ha dado con una camiseta reivindicativa. En un mundo soleado y alegre, el que siempre ha reivindicado desde los Juegos Olímpicos, hay niños que mueren por los misiles que caen sin piedad alguna.