Álex Baena, al descubierto: "Nadie se espera que sea tan familiar en las distancias cortas, pero cuando se abre te lo da todo"
Baena es una de las grandes esperanzas para que la olímpica pase a semifinales, a 24 horas del partido su hermano analiza su faceta más personal.

Cuando acaban los partidos de la selección olímpica o de la selección absoluta hace unas semanas, era habitual ver algunas personas de confianza de los futbolistas desfilar por la zona mixta. Con Álex Baena es otro nivel. Además del jugador, desfilan sus cuatro hermanos y su madre, que le acompañan allá donde va. Álex es el segundo de una familia compuesta por su madre, sus hermanas pequeñas Nuria, Yaiza y Martina, y su hermano Miquel.
"Sí, es verdad que vamos mucho a verle (ríe), pero es que Álex es una persona muy familiar, es verdad que en el campo puede dar otra impresión, pero es que es alguien totalmente diferente en el campo a afuera. Dentro es un jugador duro y que va a todas, fuera luego es muy introvertido. Entrar dentro de su círculo de amistades, de relaciones y eso, es muy complicado porque no se abre mucho a nadie, le cuesta. Pero una vez que entras dentro es como que te lo da todo, ¿sabes? Te abre todas sus puertas", revela su hermano Miquel, quien ha sido durante muchos años una especie de figura paternal para Álex.
El jugador del Villarreal pasó un año complejo a raíz del suceso con Valverde, no tanto por lo que ocurrió en sí (que también), sino por la campaña mediática que tuvo que sufrir durante muchos meses: "Fue una etapa complicada, ya sabes como funciona esto, pero se refugió con nosotros, en la familia", explica Miquel. "Mi hermano se refugia mucho en mi madre, le llama prácticamente dos veces al día, tras entrenar, tras jugar, antes de dormir... Cuando está mal hay que arrancarle las palabras porque no quiere preocuparnos, pero sabíamos como estaba".
Todo eso ya pertenece en el pasado. Futbolísticamente el jugador ha dejado claro que su nivel está fuera de toda duda y, en lo que respecta a compañerismo, ha sabido asumir tanto un rol secundario cuando tocaba como uno de líder con la Olímpica. De hecho, Álex fue uno de los que se tuvo que integrarse en el combinado que ganó la Eurocopa, ya que tampoco tenía tanta relación con ellos, y ha acabado haciéndose muy colega del 'clan del golf': Morata, Remiro, Grimaldo...
"Ha sido así siempre, de niño cuando iba con las inferiores lo tenían como un chaval al que igual había que tratarle diferente en el grupo por su carácter o ver como lo encajaban, pero luego cuando se integraba en el grupo, técnicos y compañeros decían lo mismo, que no se esperaban que fuera así en las distancias cortas, que hacía equipo, que suma... Creo que eso se ha visto esta Eurocopa", expone Miquel.
Precisamente tras la Eurocopa una de las imágenes que se hicieron virales fue la de la pequeña María, la niña que lucha contra el Sarcoma de Ewing, en el escenario celebrando el título. Si subió ahí fue por Álex Baena, que comparte una historia desde hace tiempo con ella: "Se conocieron en un partido de la Copa del Rey, creo que fue. Ella estaba viendo el partido mi hermano creo que la vio, al acabar él la metió en el vestuario y le presentó a los jugadores. Y a raíz de ahí empezaron a tener relación: él iba a verla, ella a él, se hablaban por Instagram... Y cuando la vio en la celebración, decidió saltarse el protocolo y le dijo que subiera al escenario, claro hay varios compañeros que también la conocen que por supuesto estuvieron de acuerdo", cuenta Miquel.
Alex afronta el final de un verano intensísimo (él mismo reconocía que empieza a sentir fatiga mental tras más de 50 partidos sin descanso), pero si hay una única certeza es que su familia estará con él en la fase final de París 2024. ¿Y si saliera este verano del Villarreal a otro país? "si lo necesitara iría con él, igual que hice cuando se fue al Girona", confirma su hermano. La familia, como se suele decir, es lo primero.