ESGRIMA

Yulen Pereira: "No sé qué he hecho para que los paparazzi me sigan tanto. No me arrepiento de nada"

El esgrimista español atiende a Relevo cuando se cumple un año de la decisión de aceptar una oferta de Supervivientes que ha cambiado su vida.

Yulen Pereira desvela cómo ha vivido el año que ha cambiado su vida./RELEVO/ÁLEX CORRAL
Yulen Pereira desvela cómo ha vivido el año que ha cambiado su vida. RELEVO/ÁLEX CORRAL
José M. Amorós

José M. Amorós

Yulen Pereira acude a la redacción de Relevo pocas horas antes de coger un avión con dirección a Buenos Aires, donde disputará la cita argentina de Copa del Mundo con el objetivo de una nueva medalla para la esgrima española. Una visita que coincide con el primer año de su decisión de aceptar una oferta del programa 'Supervivientes' que terminó cambiando su vida. Con las tablas que otorga la televisión y los platós, el madrileño de 27 años no duda en aceptar que tuvo que buscar la visibilidad que era imposible de conseguir en España para los deportistas de las disciplinas minoritarias.

La cuenta atrás para París 2024 ya ha comenzado y el medallista de bronce en la Copa del Mundo de Alemania hace tan solo unos días, se sincera sobre todo lo vivido en los últimos meses, el shock mediático y cómo ha terminado acostumbrándose a un nuevo entorno vital con la ayuda de su psicólogo.

Ahora que se cumple un año de la decisión, ¿no te arrepientes de haber entrado en Supervivientes?

No, no. Qué va. No me arrepiento para nada. Creo que ha sido un paso bastante positivo. Es un tiempo que he estado fuera, que he ido un poquito para atrás en el ránking o en la parte deportiva, pero para coger impulso. He vuelto con todo y he vuelto muy lanzado, con muchas ganas. Al final, yo creo que hay veces en las que hay que desconectar para volver a conectar.

Te has dedicado a la esgrima desde que tenías 5 años y desde los 14 de manera profesional. ¿Te duele que, al final, la gente no te conozca por esto y sí por un programa de unas semanas en televisión?

Eso es lo que yo pensaba al salir [de Supervivientes]. Cada vez que salgo, la gente siempre me dice: 'eh, este chaval es el de Supervivientes'. Llevo 20 y pico años haciendo esgrima y me chocaba un poco, pero ahora ya no me molesta. Ahora, hasta lo agradezco. Doy gracias por la oportunidad que me ha dado la televisión para exponerme un poco más, ser una figura más pública y que la gente pudiera conocer un poco más a Yulen y a la esgrima. Y creo que es algo positivo para ambas partes, tanto para mí como para mi deporte.

Yulen Pereira desvela si se arrepiente de haber entrado dejado el deporte.IMAGEN: ÁLEX CORRAL / VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

¿Cómo fue el momento de tomar una decisión que cambia tu vida de manera tan radical? ¿Qué pasó por tu cabeza para dar el paso?

Puf, me acuerdo que vivía con Manuel Bargues, mi compañero de la selección, en París. Me llegó la oferta. Yo le dije: 'tío, ¿qué hago?' Me acababa de ir a París, empezaba un proyecto nuevo, dos años para los Juegos Olímpicos… Me dijo: 'Los trenes pasan una vez en la vida, disfruta tu momento. Vete, ¿qué vas a estar? ¿Un mes? ¿Dos? ¿Tres? Siempre podrás volver, la esgrima siempre te va a acoger. Esto es lo tuyo, tú puedes ir allí, hacer tu trabajo y luego volver si quieres'. Yo tenía miedo y estaba cagado. Me preguntaba: '¿qué va a pasar y qué pasará?'. Voy a perder mucho peso, la federación, mi familia… En ese momento, tuve muchísimas dudas. La palabra fue miedo.

¿Tenías miedo de ir y que la esgrima se acabara para ti? 

Nunca. Mucha gente me dijo: 'te vas a ir, vas a hacer televisión y te vas a quedar allí'. Porque, al final, hay muchos programas y te llaman de muchos sitios. Económicamente, sería una vida mucho más fácil que la deportiva, en mi caso. Pero no, yo lo tenía muy claro desde el día 1. A Manu [Bargues] le decía: 'tío, voy a ir para allá y voy a volver'. Y él me decía: 'No vas a volver'. Y le dije: 'Voy a volver y voy a ganar medallas'. Nunca dudé y nunca fue una opción dejar la esgrima.

Mucha gente comenta que entraste en Supervivientes y en este otro mundo por dinero.

No. El motivo económico no fue el principal. Si solo hubiese sido el motivo económico, no hubiese ido. Está claro que si no hubiese una parte económica, tampoco hubiera ido pero no era el motivo principal. Yo creo que, al final, yo estaba en ese momento de mi vida en el que estaba un poquito quemado con la esgrima, con la federación, con el ambiente, las rutinas... Entonces, era el momento de cambiar. Estaba muy quemado con todo y el tren pasa una vez... Tuve mucho miedo, pero no era sólo el tema económico.

Para hacernos una idea, ¿cuál es la diferencia económica entre un tirador de esgrima y un participante de realities shows? 

Es que no tiene nada que ver. Es el día y la noche. Un esgrimista que esté entre los 10 mejores del mundo puede estar ganando entre 1.400 y 2.000 euros al mes. A la televisión le puedes sumar, no sé, ¿un cero más? O sea, 15.000-20.000 euros. Son cifras que son completamente dispares. Y estoy hablando de los mejores del mundo, eh, ya si te digo que es campeón de España, puede ganar cero euros.

"He tenido muchas oportunidades de hacer mucho dinero fuera de la esgrima y no lo he hecho"

Yulen Pereira Esgrimista

Pero, entonces… ¿por qué volver a la esgrima y no quedarse en la televisión?

Al final, tienes que hacer lo que te hace feliz. No todo es dinero. Yo he tenido muchas oportunidades para hacer muchísimo dinero fuera de la esgrima y no lo he hecho. Porque no me hace feliz, no me llena. No soy yo, no creo que sea yo. Yulen está en la esgrima. Lucho por mis sueños y no me motiva hacer otra cosa ahora mismo que no sea la esgrima.

Pero no tienes un cero más en los ingresos…

Sí, muchas veces yo le doy vueltas porque mucha gente me lo pregunta. Podría estar haciendo un montón de chismorreos por ahí, haciendo cosas raras y hablando de mi vida personal todos los días en la televisión y no es lo mío, la verdad que no. Gracias a la esgrima, yo llegué a la tele. Eso es así. Yo hacía esgrima, en ese momento era de los mejores del mundo y a mí me llamaron por eso. Ahora, le tengo que dar a la esgrima todo lo que me ha dado a mí. Soy una persona muy agradecida. Pienso que no todo es el dinero y tengo una deuda con la esgrima, que es lo que me hace feliz.

Yulen Pereira: «Si un niño ha empezado a hacer esgrima, ha merecido la pena»IMAGEN: ÁLEX CORRAL/ VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

Cubriendo tu regreso, me sorprendió la cantidad de mensajes que recibí preguntándome sobre aquella primera competición. De gente con un perfil muy alejado de la información polideportiva y olímpica. Aluciné…

Gracias a la televisión, he podido hacer que muchas personas conozcan mi deporte cuando hasta entonces no había tenido la oportunidad. Ahora, hago directos en mi Instagram para que la gente pueda ver un poquito de mi esgrima. Si un niño se ha podido apuntar a hacer esgrima porque me ha visto en Supervivientes, eso es lo importante. Ha merecido la pena si he podido hacer a un niño feliz. Un montón de gente con un montón de problemas me han escrito para darme las gracias porque les he servido de motivación.

Pero la otra opinión es que no son nuevos aficionados a la esgrima, sino seguidores circunstanciales que se irán yendo cuando salgas del foco mediático.

Creo que mucha gente se ha quedado, se ha enganchado y así lo he percibido. Creo que eso es algo muy positivo.

"Ha sido un año de muchas mentiras"

Yulen Pereira Esgrimista

Entrar en Supervivientes, es dejar por unos meses el equipo nacional de esgrima. El propio presidente desveló que no sentó nada bien en la federación. ¿Es cierto?

Creo que se enfadaron un poquito. Me senté con el director técnico y le comenté: 'mira, tengo esto y voy a ir'. No se lo tomaron bien, está claro. Se les va el mejor tirador a un año de empezar la clasificación para los Juegos. No es plato de buen gusto para nadie. Yo lo entendí, es lógico. Ellos tienen que pensar como federación y yo pensar como persona. Ya no digo ni como esgrimista, como persona. Cada uno tiramos para nuestros propios intereses. Después de todo, hemos acercado posturas y remamos todos para el mismo lado. Hay cosas que, a mí, me molestaron en su momento y hay otras cosas que también les molestaron.

¿Se dijeron muchas mentiras de esas conversaciones?

No sé qué clase de mentiras se dijeron, me llegó alguna que otra. Tampoco me puse a mirarlo todo como un friki, pero sí, me llegaron muchas tonterías. Es que ha sido un año de muchas tonterías, de verdad. He leído de todo, desde que era el peor tirador de la faz de la Tierra a que era campeón olímpico 40.000 veces seguidas. No le echo cuentas a eso. Al final, yo he sido firme con lo mío, firme con mis decisiones. Esas cosas no me afectan del todo. Te afectan, porque es mentira. Pero, cuando sabes lo que quieres y luchas por ello, pues todo lo demás se queda en ruido.

¿Qué te dijo Pirri, el presidente de la federación?

¿Cuando me fui? No me escribió, nunca me dijo nada. No se puso en contacto conmigo. Hablé con el director técnico, me fui y entendí su no contacto como que estaría enfadado, que no le gustaba mi decisión. La única vez que he podido hablar con él fue cuando volví y tuvimos la reunión de la federación. Él me dijo las cosas que él pensaba y en lo que no estaba de acuerdo. Yo le dije lo mismo y ya está. Él tiene sus ideas, yo tengo las mías.

Yulen Pereira se convirtió en un personaje de la prensa rosa tras salir de Supervivientes. RELEVO/ÁLEX CORRAL
Yulen Pereira se convirtió en un personaje de la prensa rosa tras salir de Supervivientes. RELEVO/ÁLEX CORRAL

Cuando estabas en el reality, Pirri habló y comentó que habías avisado una semana antes de irte. ¿Te molestó conocer esas declaraciones a tu vuelta?

Sí, claro. Hubo muchas cosas que no me gustaron, esa una de ellas. Creo que una federación debe estar siempre apoyando a sus deportistas. Él lo tomó como que mi decisión no era la correcta como para estar defendiéndome. Ahora, ya estamos bien. Tenemos nuestros más y nuestros menos, nos queremos más o nos queremos menos, pero hay que seguir.

Saber que eras el mejor y que te necesitaban, te ponía las cosas más fácil a tu favor para que te volvieran a abrir las puertas.

Si tú sabes lo que vales, ya lo demás te da igual. Si tú sabes que eres bueno haciendo lo tuyo… Si eres un buen pizzero, puedes dejar de hacer pizzas un año y hacer ravioli, que volverás y harás buenas pizzas si eres un buen pizzero. Es lo mismo. Creo que soy un buen esgrimista, lo he demostrado. Me lo he demostrado a mí mismo, que es lo más importante. Yo soy bueno, creo que soy de los mejores. ¿Qué me dijo la federación? Pues demuéstramelo. Si es así, ahí tienes la pista de esgrima. Y es lo que estoy haciendo.

Hablabas de tu familia, ¿qué te dijeron?

Siempre me apoyó. Mi padre, que es mi entrenador, me ha apoyado desde el primer minuto. Mi madre también. Mis amigos y todo el mundo fueron los primeros que me empujaron para ir. Siempre me decían que me fuera, que era una oportunidad, una experiencia única. No todo el mundo tiene esa oportunidad y siempre me apoyaron. No hubo ni una recriminación, me ayudaron a negociar porque no tenía representante. no tenía nada. No contactaron con un representante de una agencia. Yo era un chaval que hacía deporte y les gustó mi perfil.

Se habló mucho de que tu padre y entrenador estaba a disgusto después de terminar en el reality.

Después del programa, me siguió apoyando. Él siempre me dijo: 'Oye, mira, el mundo de la televisión está muy bien, pero no te desvíes. Eres un deportista que eres muy bueno en lo tuyo y no me gustaría que al final dejaras todo por la televisión'. Hacer televisión no le daña a nadie si no dices ni haces tonterías. Si lo puedes compaginar con tu deporte, genial. Eso es lo que estoy intentando hacer.

Hablabas de un año de muchas tonterías. ¿Te vinieron a la mente cuando subiste al podio en la Copa del Mundo de Alemania hace solo unos días?

Claro que sí. Hay que coger todo ese ruido, todas esas cosas o esa presión añadida y soltarlas en la pista. O los comentarios de la gente que no cree en mí, los pongo en la pista. Tengo que coger ese odio y convertirlo en motivación. Un buen deportista, como los futbolistas que están sometidos a una presión muy alta, tiene que transformar toda esa presión, hate u odio, en motivación. Eso es lo que yo he conseguido o estoy intentando conseguir a través de mi equipo de trabajo: psicólogos, médicos, compañeros, familia… Cuando me pongo la careta, sé lo que tengo que hacer, el ruido no me afecta y voy a hacer mi trabajo.

No siempre los deportistas son capaces de aceptar esa presión.

Hay mucha otra gente que le puede hacer mucho daño. Gracias a Dios, yo soy muy fuerte en eso. Todo eso para mí es motivación. Dame más, dame más… porque me hace crecer y te voy a demostrar que soy capaz.

"En las redes sociales, me han dicho todo tipo de barbaridades"

Yulen Pereira Esgrimista

Cuando uno salta a la fama de esa manera y en ese entorno, te conviertes en un objetivo. ¿Cómo eran tus mensajes privados estos meses?

Si yo te enseño todo lo que he recibido en mis redes sociales… Me han dicho de todo, todo tipo de barbaridades. Por ese tipo de presión, hay gente que tiene muchos problemas psicológicos, entra en depresión, les crea ansiedad y lo pueden pasar muy mal. En mi caso no, pero otras personas no pueden soportar ese tipo de presión, acusaciones e insultos.

¿Cuál ha sido el peor momento o el comentario que más daño te ha hecho este año?

En verano. No tengo un día especial, pero en verano fue fuerte. Acababa de salir justo del reality, terminó el programa y la temporada no empezaba hasta octubre. Ahí, con tanta prensa y tantas dudas, fue el momento de más ansiedad. No tengo un comentario en especial, porque es que hay comentarios mañana, tarde y noche. Apagaba el móvil y decía: 'Hasta aquí, no puedo más'.

Yulen Pereira, sobre la persecución de los paparazzi.IMAGEN: ÁLEX CORRAL / VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

Toda la gente a la que le he comentado que iba a hablar contigo, quería saber cómo ha sido el cambio. De ser un tirador de esgrima 'desconocido' para el gran público a pasar a ser una de las personas más famosas con decenas de paparazzi en la puerta de su casa.

Sí, y espías. Paparazzi y haciendo guardia en mi casa. Guardia a mí, guardia a mis amigos, guardia a mi madre. Es una barbaridad. Pasas de no tener nada, a levantarte, asomarte por la ventana y ver cámaras, ver coches en la puerta. Vas a un lado, te siguen. Te sientas en la mesa a comer y en la mesa de al lado te están grabando con una grabadora. Es fuerte. Venía de un mundo tan diferente, que para mí era fuerte. Ni que fuera yo aquí un narcotraficante. No sé qué narices he hecho para que me sigan tanto. Fue una barbaridad.

¿Y cómo lo pudiste afrontar?

Tengo que darle gracias a mi psicólogo, Javier Ayuso, que me ayudó un montón en todo este proceso. Había días de mucha ansiedad, muchos nervios. La prensa no ayudaba, lo que hacía era crear más dudas y crear más ansiedad. Hubo días muy, muy, muy duros, de no salir de casa. De 'hoy me quedo aquí, prefiero no salir'. Total, para que te sigan a todos lados. Fue una época muy 'caliente', podríamos decir.

Después de escuchar todo esto, me alucina que sigas sin arrepentirte.

No, no me arrepiento. Tienes que acostumbrarte. Tú sabes dónde te has metido. Si te metes en la televisión, sabes que puede pasar. Hay un porcentaje muy pequeño de que pueda pasar, pero puede pasar. Es como si haces deporte y puedes lesionarte, es lo mismo. Te terminas acostumbrando a que hablen, que digan, que graben, que tiren fotos. Estoy haciendo las cosas bien y me voy a dormir tranquilo.

"El psicólogo me decía que me estaba volviendo loco"

Yulen Pereira Esgrimista

¿Cómo ha sido la terapia con el psicólogo para poder dormir tranquilo?

El psicólogo, desde que le dije que yo iba a un reality show, ya me miró y me dijo: '¿Estás seguro?'. Imagínate, cuando volví, con todo lo que pasó, su cara era un cuadro. Mi psicólogo me miraba y me decía: 'Joder, todo lo que nos queda por trabajar todavía'. Todos los días hablaba con él, todos los días. Le llamaba por cualquier cosa. Un día le llamaba gritando, otro día le llamaba llorando, otro día le llamaba riéndome. Me decía: 'Te estás volviendo loco, te vas a volver loco, tío'. ¿Y qué hago yo? Pero fue duro, sí.

Vale, dejas claro que no te arrepientes. Pero… ¿te gustaría que todo terminara ahora y ser el Yulen de antes?

La vida trata de avanzar, evolucionar y cada día ser mejor. Si te digo que quiero ser el de antes, sería como volver atrás. Si he apostado así, hay que ir hasta el final. Por eso, es mejor mirar hacia adelante y buscar un Yulen más fuerte, con más medallas y que haga que más gente conozca la esgrima. Si tuviera que volver a la tele, volver a hacer un programa y me dices que eso va a repercutir en la esgrima positivamente, lo volvería a hacer sin ninguna duda. No me arrepiento de nada.

El otro día, visitamos a tu compañero en el equipo nacional de esgrima Carlos Llavador en Italia. Nos comentaba que "en España, no importan los resultados, ni los valores. Solo la notoriedad en los medios o las redes sociales" .

Amén. La leí y 'Llava' dice verdades como puños. Yo salgo a la calle en España y pido a alguien que me diga un campeón olímpico español de Tokio y no te lo saben decir. ¿Un medallista? No lo saben. ¿Y un medallista de cuando sea? Y te van a decir Pau Gasol. O Alonso. O Sergio Ramos.

Tú has buscado esa notoriedad o la presencia por otro camino fuera del deporte.

Sí, claro. Yo quiero el camino contrario. Pienso que la gente tiene que conocer el deporte como sea. En España, tendremos que trabajar más fuerte para que los deportistas tengamos más visibilidad en los medios. Ya he visto, por ejemplo, a Rayderley Zapata en un programa ('Traitors'), he visto como Jaime Nava está en Supervivientes o Saúl Craviotto se fue a Masterchef. Hay que hacer ese tipo de cosas para exponernos públicamente. Muchas veces a las federaciones o los clubes deportivos no les interesan estas cosas, pero pienso que tenemos que darnos más visibilidad. Si no, nos quedamos encerrados. Vamos a un pabellón a ver un evento de esgrima y no hay nadie. Van a ir nuestras madres, con suerte.

Esto me recuerda a cuando Carolina Marín contaba que en España no la conocía nadie y en Malasia era una ídolo de masas.

Claro, es que en Malasia, el bádminton está en la parada de autobús, en los programas de televisión, en la radio, en el colegio y en las universidades. Nace un niño en Malasia y sabe lo que es el bádminton. Nace un niño en España y no sabe lo que es la esgrima. Sabe lo que es el fútbol, eso sí.

Es la eterna pregunta: ¿De quién es la culpa que ocurra esto con la gran mayoría de deportes? ¿Por qué nuestros deportistas, para ser reconocidos, tienen que ir a Masterchef, a Supervivientes…?

Venga, te voy a decir que la culpa es nuestra, de los propios deportistas. Creo que el propio deportista tiene que darse cuenta. En mi caso, para no meterme donde no me llaman, pensamos siempre que nos van a ayudar, va a venir alguien y te va a patrocinar, va a venir una marca… Y no es así, creo que estamos equivocados. Creo que tenemos que mirarlo al revés. Ser nosotros, a través de lo que hemos hecho deportivamente, los que tenemos que ir a buscarlo. Somos muy conformistas, el deportista es muy conformista. Hago mi deporte, soy muy bueno, voy a un mundial, lo gano y, en mi cabeza, pienso que voy a salir en portada, que va a venir no sé quién y voy a ganar un pastizal. El deportista tiene que buscar, desde que empieza, una autoridad de medios, patrocinadores…

Te diste cuenta y lo has hecho. Ahora, toca pensar en París 2024.

París es un sí rotundo. Voy con todo. Nunca he tenido tantas ganas, creo que en mi vida, de encarar un ciclo olímpico como el de París. Al final, vengo muy motivado, vengo con el hype muy arriba. Pienso que van a ser unos Juegos muy bonitos. Creo que la esgrima española va a sacar un par de medallas. No una, sino dos. Si no soy yo, ojalá que sí, que sean mis compañeras de sable, o que sea Llavador o que sea el Florete. Voy muy en serio con París, no es una broma, ni es un juego. Pienso que se van a hacer cosas muy bonitas y que vamos a hacer historia en París.

Yulen Pereira sueña con una medalla en París 2024. RELEVO/ÁLEX CORRAL
Yulen Pereira sueña con una medalla en París 2024. RELEVO/ÁLEX CORRAL

Hablabas de tus compañeras de sable, de Carlos Llavador… Todos han ganado medallas en grandes eventos internacionales en los últimos meses. Se vive una época dorada en cuanto a éxitos. ¿Qué está pasando?

La esgrima va como un tiro. Ni en nuestros mejores sueños hubiéramos visto la esgrima así, nunca nos lo hubiéramos imaginado. Han sido años olímpicos muy duros para nosotros. La gente no sé si lo sabrá, pero venimos de un ciclo olímpico sin nadie en los Juegos, otro ciclo olímpico sin nadie en los Juegos y otro ciclo olímpico con un tirador en los Juegos que pierde en la 1ª ronda. Y ahora, estamos encarando una nueva cita olímpica con unos resultados que es para tener equipos clasificados directamente. Equipos como el sable y el Florete, tiradores de todas las armas haciendo medallas. Décadas sin ver una cosa igual.

¿Dónde está el secreto de este éxito?

Cuando tú ves a tus compañeros que lo pueden hacer, tú también crees que lo puedes hacer. Nos hemos visto durante muchos años inferiores a otros países y a otros continentes. Y poco a poco, nos estamos dando cuenta de que no, de que también somos buenos y que también se pueden hacer las cosas bien.

"La gente racista es imbécil"

Yulen Pereira Esgrimista

Hemos hablado de la fama y del odio de las redes. En los últimos Juegos, Ana Peleteiro y Ray Zapata ganaron medallas y sufrieron el hate de ciertos sectores por su color de piel.

No he recibido mucho odio directo. A mí nadie me ha venido a la cara a decirme nada de mi color de piel, de dónde es mi familia... A mí eso no, porque yo no mido. A mí, tú vienes con esa tontería y aquí no hay conversación. Directamente te digo: 'Mira, tú y yo no tenemos nada que hablar, porque si no aquí nos vamos a matar'. Gracias a Dios, no he recibido racismo en primera persona nunca.

¿Y en redes sociales?

Las redes son muy dañinas y sí lo he recibido. El 'vete a tu país' te lo ponen día sí, día no. El mono te lo ponen día sí, día no. Hay gente que es imbécil, la verdad. Es que te podría hablar más fino, pero es que esa gente es imbécil. Hay gente que no vale para nada. Entonces, a palabras necias, oídos sordos. En España, tenemos una comunidad cada vez más grande latina, negra, y cada día va a ser más habitual verlo. Un día ya seremos como Francia y tendremos una selección llena de negros. Creo que la mayoría de españoles no somos así y siempre va a haber dos subnormales que digan tonterías. Tendremos muchas Anas Peleteiros, muchos Ray's y un montón más que vendrán. Ojalá yo pueda ser uno más también, un negro con medalla olímpica.

Yulen Pereira, sobre los ataques racistas a deportistas.IMAGEN: ÁLEX CORRAL / VÍDEO: SAMUEL SUBIELA

No directamente, pero hace años contaste en un programa que la policía te paraba mucho. 

Oh, sí. Pero nunca te dicen que es por negro. Nunca te van a decir eso, te dicen es que hay un perfil parecido a ti que pasaba por aquí y tal, y pasaba droga. ¿Es porque soy negro? Y te dicen: 'No, no, tío, no. Qué va, qué va. Si yo tengo un colega negro', es la típica que te dicen. A la cara no te lo dicen, pero sí ha pasado. Nunca te lo dicen a la cara, pero te están mirando diferente.

¿Qué ves en el futuro?

El momento perfecto sería ganando un oro en París. O ganando una medalla. La esgrima española tiene una medalla en todos los Juegos Olímpicos de la historia… Una sola medalla. Si la gano, me paso llorando tres días. O a lo mejor desaparezco, no sé qué haré. Pero una cosa loca seguro.

Recuerdo que en la playa de Honduras (en Supervivientes) ya dijiste que ibas a ganar una medalla en París.

Soy ese típico colega loco que siempre te dice que lo va a hacer, que lo va a hacer… Y lo hace. Y al final, dices: 'mira, el cabr… lo ha hecho'. Ese es Yulen, ¿sabes? Ese tío que dices: 'no para de decirlo y, al final, lo ha conseguido'. Pues así va a ser.

¿De quién te vas a recordar en el podio? 

De la gente de Relevo (risas). La gente de Relevo que me hizo una entrevista. De toda la gente que siempre ha estado apoyándome, pase lo que pase. En las buenas y en las malas. Esa gente es la que vale la pena. Las que cuando tú has estado mal y han dudado de ti, ellos no. Cuando te han insultado, ellos no. Cuando estabas abajo, ellos estaban contigo abajo ayudándote a subir. Al final esa es la gente que vale la pena y esa es la gente que me llevo.