Fran Garrigós: "Tras los Juegos de Tokio me alejé del judo, sentí un vacío"
El mejor judoka español del ranking habla sobre la frustración que sintió al quedar eliminado en su primer combate en Tokio. Este jueves una nueva medalla en el Mundial de Tashkent.

Fran Garrigós lleva soñando desde pequeño con una medalla olímpica. Soñaba tan fuerte, que después de caer eliminado en su debut en los Juegos Olímpicos de Tokio pasó un largo tiempo sin pisar el tatami. "Sentí un vacío", admite el judoka. Pero volvió a levantarse, en este 2022 se colgó un oro europeo y este jueves busca un nuevo metal en el Mundial de Tashkent.
A sus 27 años, Garrigós es consciente de que sus posibilidades de morder una medalla olímpica son cada vez menos. En Río 2016 se despidió en primera ronda y en Tokio le tocó morder de nuevo el polvo. "Fue un momento bastante duro porque había sido campeón de Europa unos meses antes y además había sido bronce mundial. Llegaba en buena forma, pero no fue lo suficiente", rememora el mostoleño en una conversación con Relevo en Brunete, donde entrena a las órdenes de Quino Rodríguez.
Para un judoka no hay ninguna competición más importante que unos Juegos Olímpicos. "Es la gloria para ellos", cuenta Pablo del Río, el psicólogo que ayudó a Garrigós a digerir aquella derrota ante el francés Luka Mkheidze en el tatami de Tokio. "Para él, ganar una medalla era una necesidad, así que lo que vino después fue la frustración de no conseguirlo".
Garrigós volvió de Tokio y se fue de vacaciones. "Estuve un mes sin saber nada de judo y luego estuve un tiempo alejado. Quería acabar la carrera (Ciencias de la Actividad Física y del Deporte) y hasta febrero no volví a competir". En su regreso perdió, pero ya había ganado la batalla psicológica contra el vacío. "Me di cuenta de que quería luchar, de que quería estar en París 2024 y sacar una medalla".
Desde entonces ya tiene los próximos Juegos Olímpicos entre ceja y ceja. Todos los entrenamientos, todos las competiciones van enfocadas a hacer un buen papel en París. "Es el objetivo final. En un deporte como el judo lo que de verdad vale son los Juegos Olímpicos", dice.
Tardó poco en recuperar su mejor forma. En abril se colgó su segundo oro europeo consecutivo y en junio volvió a subir a lo más alto del podio en los Juegos Mediterráneos. Este jueves tiene otra oportunidad para seguir empedrando el camino hacia París 2024. Será en el Mundial de Tashkent, en Uzbekistán, donde llega como el quinto del ranking mundial en la categoría de -60 kg. No hay ningún español mejor posicionado en el ranking.
"Quiero divertirme, dar lo mejor de mí mismo y hacer un buen papel, pero tengo que ir combate a combate", señala Garrigós, que se ha tenido que infiltrar estos últimos días por unas molestias en la rodilla. Nada grave, parece. "Además, Fran tiene una cosa que otros judokas no", añade su psicólogo, Pablo del Río. "Sabe competir sin encontrarse físicamente al cien por cien y va a ser capaz de luchar por las medallas".