CASO RUBIALES

Montse Tomé asegura en la Audiencia Nacional que no hubo presiones para no convocar a Jenni Hermoso

La seleccionadora ha declarado que fue Jorge Vilda quien la ordenó acudir a la Asamblea del 25 de agosto aunque era algo que ella no deseaba.

Montse Tomé, a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el 'Caso Rubiales'. /EFE/Fernando Villar
Montse Tomé, a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el 'Caso Rubiales'. EFE/Fernando Villar
Natalia Torrente

Natalia Torrente

La seleccionadora Montse Tomé ha declarado esta mañana como testigo del 'Caso Rubiales'. Aunque parecía que la fase de instrucción había finalizado tras el auto de apertura de procesamiento que dictó el pasado jueves 25 el magistrado Francisco de Jorge, titular del Juzgado Central de Instrucción 1 de la Audiencia Nacional, aún le quedaba una tarea pendiente.

La defensa de Jorge Vilda, uno de los imputados, solicitó que la que fuera su mano derecha durante sus años de seleccionador acudiera a la Audiencia Nacional a comparecer como testigo. Aunque el juez inicialmente no lo aceptó pues no lo consideró determinante, sus letrados presentaron un recurso en la Sala de lo Penal que, el mismo día que se dio a conocer el auto de apertura de juicio, aceptó la declaración de la actual seleccionadora.

Citada para este viernes a las 10:00 horas, Tomé respondió durante algo más de una hora a las preguntas planteadas por el juez, la fiscal y los letrados de todas las partes. El propio magistrado quiso saber si había recibido presiones por parte de Jorge Vilda, algo que ella negó. También fue cuestionada por la ausencia de Jenni Hermoso en su primera convocatoria como seleccionadora para los partidos de la UEFA Women's Nations League ante Suecia y Suiza. La explicación que en su día dio Tomé fue que era para protegerla después de todo lo ocurrido. Hoy ha reiterado sus palabras, con algo más de detalle: Tomé no convocó a la futbolista por una cuestión puramente deportiva. Consideró, según sus palabras en el tribunal español, que la jugadora no había disputado suficientes partidos con Pachuca, su equipo por entonces, y además el foco mediático podría afectarle a su rendimiento.

Eso sí, Tomé ha respondido a la Fiscal que fue Jorge Vilda quien le dijo que tenía que asistir a la Asamblea de la RFEF que se celebró el 25 de agosto en la que Luis Rubiales, ante los aplausos del salón, aseguró que no dimitiría. A pesar de ser una de las que aplaudió, la seleccionadora ha declarado que fue algo no deseaba hacer pero que lo hizo por orden de Vilda.

La seleccionadora ha asegurado también en que tampoco recibió ningún tipo de presión de la Federación para decidir dejar fuera a la jugadora, sino que fue su propio criterio lo que la llevó a tomar aquella decisión. Se refería así a la convocatoria del 18 de septiembre cuando llamó a todas las jugadoras a pesar de que, previamente por escrito, se habían declarado no convocables hasta que no hubiera cambios en la RFEF que les garantizaran un espacio seguro. Las declaraciones de Víctor Francos, por entonces Secretario de Estado para el Deporte en la Cadena SER, en las que aseguró que si tras ser convocadas no iban con la Selección desató el caos. Como ellas mismas reconocieron, fueron obligadas a una concentración que la Federación improvisó en Oliva.

Tras horas de tensa negociación y con el compromiso del Consejo Superior de Deportes (CSD), la Federación y las jugadoras representadas por el sindicato FUTPRO, decidieron continuar para disputar los partidos de Nations League ante Suecia y Suiza, el inicio de un camino para conseguir el billete a los JJ.OO que se celebrarán en París este verano. Continuó todo el grupo menos Patri Guijarro y Mapi León pues no se sintieron preparadas para seguir en aquella concentración tras las presiones sufridas durante todo el año anterior y su consecuente renuncia a disputar el Mundial de fútbol que finalmente ganó España.

Con esta declaración sí finaliza la fase de instrucción en la que el magistrado De Jorge investigaba desde el pasado 11 de septiembre un posible delito de agresión sexual y otro de coacciones a la futbolista. Ahora el juez valorará si considera revocar el auto de apertura de procesamiento y volver a dictar uno nuevo tal y como le han pedido las defensas de los imputados ante el riesgo de que se presente un recurso ante la Sala de lo Penal para que así lo hiciera, que pudiera retrasar el proceso.

Sea como fuere, el juez mantiene como imputados a Luis Rubiales, expresidente de la RFEF; Jorge Vilda, exselecionador; Albert Luque, director de la Selección masculina de fútbol; y Rubén Rivera, director de marketing de la RFEF. Estos dos últimos aún en la estructura federativa.